El pintor Antonio López
El pintor Antonio López - EFE

Antonio López dice estar cansado de pintar solo, necesita trabajar con otros

El pintor hace balance tras un taller impartido en Pamplona que ha finalizado hoy

MadridActualizado:

El pintor Antonio López ha reconocido hoy en Pamplona que en este momento de su vida encuentra «mucha satisfacción» e incluso «necesita» trabajar con otra persona, ya que está «un poco cansado» de trabajar solo en su estudio.

«Nuestro trabajo es muy solitario», ha afirmado el maestro de la figuración quien ha sostenido que es «muy bonito» el trabajo con otro artista con el que se siente a gusto y en esa línea ha enmarcado su colaboración con el pintor de Almería Andrés García Ibáñez en un retrato y con el navarro Juan José Aquerreta en un sagrario.

La edición de este año concluye hoy con un balance satisfactorio, según han constatado en una rueda de prensa en la que han estado acompañados por Inmaculada Jiménez, profesora de la Escuela de Arquitectura y coordinadora del taller de pintura.

«En los talleres siempre se aprende algo, me encanta estar allí para ver como nacen los trabajos, ver personas que se enfrentan a temas que a veces no les van», ha manifestado López, quien ha puesto en valor este tipo de iniciativas, estos encuentros de pintores con otros pintores más experimentados, «una pieza» que echa en falta en la enseñanza.

La sensación final es que «ha ocurrido alguno bueno para todos», ha señalado el artista, quien ha opinado que «pintar no es tan difícil cuando te sitúas en el sitio debido y cuando alguien cerca de ti te señala una dirección que puede resultar para ti posible, interesante». Lo que sí le parece difícil es «enseñar» y en este sentido ha recordado que «Chillida decía que era muy difícil enseñar y fácil aprender».

Respecto a la obra en la que están trabajando juntos, Aquerreta ha explicado que se trata de un sagrario, iniciativa del párroco de San Esteban de Gorraiz, «con el rostro de Jesús, con el calvario y Pentecostés en los laterales», una obra en la que llevan invertidos algo más de cuatro años y que esperan que en un plazo «no muy grande» esté finalizada, de forma que se pueda inaugurar este año.

López ha precisado que la pieza está ya fundida, ya ha pasado a bronce por lo que se encuentra en su fase final.

Al trabajo en común se ha referido el artista navarro. «Pintar en el taller de Antonio me hace recordar los tiempos en los que yo era alumno. Pienso que uno es alumno todo el tiempo, eso forma parte de la experiencia personal», ha indicado. «Me admiro de la capacidad de Antonio para comunicar», ha sostenido Aquerreta, quien ha dicho que tiene «la ilusión de llegar a hacer un taller relacionado con los iconos cristianos, porque el arte religioso está en una enorme decadencia desde hace años».

En ese sentido ha comentado que tiene «la impresión de que podría llegar a ayudar a hacer un arte con más plenitud». Lo ha intentado, pero no lo ha conseguido, sin embargo ese «fracaso» le ha servido para pensar que hay que replantearlo de otra manera y para ello se siente «inspirado por la experiencia de Antonio».