Miquel Barceló, ayer en Calcografía Nacional junto a uno de sus grabados recientes de tema taurino
Miquel Barceló, ayer en Calcografía Nacional junto a uno de sus grabados recientes de tema taurino - EFE

Barceló: «Me pasé el sábado pintando en mi taller de París, es la única forma de resistir»

El artista español, que ayer recibió el premio Nacional de Arte Gráfico 2014, recuerda los atentados terroristas como «algo atroz, inexplicable, apocalíptico»

NATIVIDAD PULIDO
MadridActualizado:

Miquel Barceló pasa buena parte del año en su casa-taller del barrio parisino del Marais, uno de los lugares duramente golpeado por los terroristas. El fatídico viernes 13 estaba allí. Ayer recogía en Madrid, como «un reconocimiento y un gran estímulo», el premio Nacional de Arte Gráfico 2014 (el de este año ha recaído en su buen amigo y colega de generación José María Sicilia) e inauguraba una exposición en CalcografíaNacional.

–¿Cómo vivió los atentados? Usted tenía también estudio en Mali, otro lugar castigado por el terrorismo.

–Sí, me va persiguiendo. Todos lo vivimos fatal. Es atroz, horrible: niños matando niños. Hay un dibujo de Miguel Ángel en el que se ve a niños matando a sus padres, degollando animales... Me recordaba algo así: una cosa apocalíptica, inexplicable. Por mucho que le demos vueltas es muy difícil explicar un horror así. Bataclan es un lugar al que hemos ido todos mil veces, como al Sol en Madrid. Al día siguiente me desperté a las 7 y pensé: ¿qué hago?¿me voy? ¿me quedo? Me dije: ¡cómo no voy a seguir! Estuve pintando todo el sábado. Decidí hacer todo lo que tenía pensado porque es la única forma de resistir.

–¿La respuesta de Hollande le parece apropiada?

–No lo he seguido mucho por televisión. ¿A qué se refiere?

–Dijo el presidente francés: «Estamos en guerra».

–Es una cuestión de semántica. No sé si estamos para semántica. En Francia les gusta mucho, es un invento francés.

Su relación con el arte gráfico viene de lejos: «La antigua imprenta Soler fue una buena escuela para mí. Después hice litografías en París, aguafuertes en Barcelona, recuperé a los grabadores de Tàpies, Miró... Trabajé en unas puntas secas en Son Abrines, el taller de Miró, poco después de que muriera. Fue muy emocionante». Advierte que «hay una ignorancia extrema» con las artes gráficas:«La impresión digital, que es tan fácil y todos usamos continuamente, hace que dejemos de percibir la sutileza, la gran riqueza de las artes gráficas. La modernidad es un concepto muy engañoso. Siempre he usado las técnicas calcográficas como una rama más de la pintura».

Se exhiben grabados de los 70, un libro pornográfico para ciegos y estampas recientes de tema taurino

La muestra reúne grabados que hizo en Mallorca en los 70 (cuelgan coloristas carteles de sus exposiciones que reciclaba para otros carteles, por ejemplo, de un concierto de rock de sus amigos los Forats Negres); un curioso libro pornográfico para ciegos y grabados de tema taurino, realizados hace solo unos meses, que ilustran un libro de Bergamín que se publica en Francia bajo el título «La soledad sonora». En España, «La música callada del toreo». «Ya nadie se acuerda de Bergamín –se lamenta Barceló–. Y menos con un libro de toros, un tema muy político. Los toros mueven muchas emociones en todo el mundo. Es un tema que siempre me ha gustado, independientemente de lo que cuenta. Vuelvo a menudo a él, no tanto en pintura como en grabado».

–¿Qué opina de la declaración de guerra a los toros con las prohibiciones?

–Es una estupidez... por abreviar muchísimo. Nunca he conseguido explicar los toros a alguien que es contrario a ellos. Pero esta serie no tiene nada que ver con la apología taurina. Al contrario. Muchos de los grabados parecen antitaurinos. Cuando hice el cartel para la Feria de Sevilla los antitaurinos lo usaron como emblema. Mejor que no me ponga a defender los toros porque acabaré hundiéndolos. Tengo toros coloraos mallorquines en casa, pero no los mato con un estoque. No son para torearlos. Son para pintarlos, sobre todo, y para comer. Era una raza que en los años 80 estaba casi en peligro de extinción. Recuperé asnos y toros. Pero no soy un ganadero.

En marzo de 2016 exhibirán obras de Barceló la Biblioteca Nacional de Francia y el Museo Picasso, ambos en París

En marzo de 2016 dos instituciones emblemáticas de París, la Biblioteca Nacional de Francia y el Museo Picasso, expondrán sus trabajos. «Habrá obras inéditas, una de ellas será gigantesca. En el Museo Picasso buscaré la relación entre grabado, cerámica y pintura.

–¿Y cómo lleva medirse con Picasso?

–¡No es medirme con Picasso, por Dios! Es como si vengo aquí a medirme con Goya. Son batallas perdidas de antemano. Pero es muy estimulante estar con gente que uno admira tanto. Goya me he inspirado en las litografías, los dibujos, las cartas... Excepto en la caza, me ha inspirado en todo.

El premio conlleva el regalo de dos grabados de Goya. Se añadió un tercero por haber donado a Calcografía Nacional un ejemplar de su «Libro para ciegos». Barceló se fue encantado con dos aguafuertes de los «Caprichos» y uno de la «Tauromaquia» bajo el brazo.