Un fotógrafo toma una imagen de una de las obras de la exposición
Un fotógrafo toma una imagen de una de las obras de la exposición - INÉS BAUCELLS

El cubismo, refugio de Picasso, Gris y Matisse durante la Primera Guerra Mundial

El Museo Picasso de Barcelona explora el rechazo de los artistas a pintar la Gran Guerra

BARCELONAActualizado:

Un grupo de artistas afincados en París inmersos en una burbuja de cristal optaron por pintar temas ajenos a la Primera Guerra Mundial. Pablo Picasso, Juan Gris, Diego Rivera, Fernand Léger o Henri Matisse centraron su creatividad entre 1914 y 1917 en el cubismo.

Ahora podemos conocer de cerca el trabajo de estos maestros durante el periodo de la Primera Guerra Mundial de la mano del comisario Christopher Green. «Mi intención es mostrar el contraste entre los horrores de la guerra que se vivieron a cien kilómetros de la capital francesa y unos lienzos que emanan mucha vida», destaca Green.

El comisario de «Cubismo y guerra. El cristal en la llama», que recala en el Museo Picasso de Barcelona hasta el 29 de enero, propone un recorrido cronológico: «Intento que el visitante vea el desarrollo de cada uno de los artistas durante este periodo que coincide con la Primera Guerra Mundial; durante estos años su obra no se congeló».

La propuesta reúne trece obras de Picasso, catorce de Juan Gris, siete de Diego Rivera (algunas muy poco conocidas de su etapa cubista), siete de Henri Matisse (un artista que quería luchar contra los alemanes pero que no pudo por cuestiones de edad), tres de Maria Blanchart, cinco de Georges Braque, siete de Henri Laurens, seis de Fernando Léger, cuatro de Jacques Lipchitz y dos de Gino Severini.

Apartado de la exposición con fotografías de la Gran Guerra
Apartado de la exposición con fotografías de la Gran Guerra - INÉS BAUCELLS

El último collage de Juan Gris

Empieza su discurso con «La persiana», de Juan Gris, de 1914. «Gris pintó este cuadro en Colliure y elige premeditadamente la cabecera del periódico “Le Socialiste”, un diario muy concreto de los Pirineos Orientales. Este collage establece un contexto en el tiempo y en el espacio social. Pero Gris y Picasso dejaron de lado los collages durante la guerra; el único cubista que siguió desarrollando las prácticas del collage de la preguerra fue Henri Laurens».

La tesis de Green es que este grupo de artistas que vivieron en París los años de la contienda actuaron así como refugio, resguardo, como defensa porque no querían pintar la guerra. El subtítulo de la muestra, el cristal en la llama, es muy significativo. «La llama es la guerra», concreta Green que ha incluido fotos de la contienda para que el espectador no olvide en ningún momento el horror que se vivía a pocos kilómetros de París.

La muestra reúne 68 obras
La muestra reúne 68 obras - INES BAUCELLS

No era fácil estar al margen de la guerra pero tampoco era evidente entrar a formar parte de movimientos como el pacifismo. «Picasso no se interesó por el pacifismo pero Matisse sí. Y no olvidemos que en 1917 Georges Clemenceau, que era el primer ministro de Francia, hacía propaganda de que todo el mundo tenía que estar implicado en la guerra».

«Creo que el cubismo fue un periodo muy diverso y de este grupo de pintores sin duda Léger fue el más dispar», afirma Green mientras señala un retrato de un matemático que pintó Diego Rivera en 1919 cuando decidió abiertamente que abandonaba el movimiento cubista. A pocos metros vemos un «Pierrot» de Juan Gris (1919) que sí continúa con el cubismo.

El estudio de Green va más allá de los artistas e incorpora a figuras relevantes como el marchante Léonce Rosenberg, al que presenta de la mano de un dibujo magistral de Picasso. «Rosenberg fue una figura clave porque empezó a comprar obra de Picasso quien les presentó a sus amigos Gris y Laurens», apunta Green.