El retrato de Santa Catalina y el boceto inicial escondido
El retrato de Santa Catalina y el boceto inicial escondido - ABC

Descubierto un retrato oculto bajo la «Santa Catalina» de Artemisia Gentileschi

La restauración de la obra de la autora, símbolo del feminismo. ha permitido apreciar un boceto de una primera versión

Corresponsal en RomaActualizado:

El descubrimiento de una segunda pintura debajo del retrato de Santa Catalina de Alejandría realizado por Artemisia Gentileschi (1593-1654) entre los años 1618 y 1619 ha causado sensación en el mundo del arte; la autora es una artista símbolo del feminismo, y se entre las más destacadas del Barroco y en particular del «caravaggianismo». En un análisis con Rayos X del célebre retrato de Santa Catalina, que se conserva en la Galleria de los Uffizi de Florencia, se han revelado varias sorpresas; entre ellas, descubrir que bajo la tela pintada tal y como hoy la vemos existe otra versión anterior, en la que la figura de la santa aparece sin corona, con un turbante y con la cara más orientada hacia el observador.

Los estudios realizados por los restauradores del prestigioso instituto Opificio delle Pietre Dure muestran también varios detalles; entre otros, «una inicial posición diversa de la mano izquierda de la santa, después cambiada por la artista Gentileschi, y un velo sobre el escote del vestido». Cabe destacar que, en la época, muchos artistas estaban acostumbrados a reutilizar la misma tela, para ahorrar en materiales, con la certeza de que nadie podría ver sus dudas y repensamientos, escondidos bajo el velo de las sucesivas pinturas.

El retrato de Santa Catalina de Alejandría de los Uffizi representa a una joven de noble linaje con una corona de piedras preciosas; en su mano derecha tiene la palma del martirio, y la izquierda la apoya en la rueda dentada, símbolo del suplicio al que, según la leyenda, fue sometida la joven en torno al 305 d.C. por el gobernador Massimino, por no haber rechazado la fe en Cristo y rechazar casarse con él. Del análisis que los restauradores han hecho de esta obra extraen dos conclusiones: En primer lugar, destacan que «la versión de la mártir con el turbante que aparece bajo la pintura de los Uffizi es prácticamente idéntica a la obra de la artista Gentileschi, comprada hace algunos meses por la National Gallery de Londres. En segundo lugar, confrontando los dos cuadros, el de los Uffizi en Florencia y el del museo londinense, se confirma la tesis según la cual Artemisia usaba habitualmente su propia imagen como modelo para pintar las figuras femeninas. Las dos telas, la de Londres y la de Florencia, derivan de un mismo diseño». Según los especialistas florentinos, Gentileschi modificó el dibujo de Santa Catalina colocando una corona con elementos de los Médicis en homenaje a la hija de Fernando I de Médicis que se llamaba Catalina, como la santa.

A su retorno a los Uffizi, «Santa Catalina» será expuesta permanentemente en la sala de la Medusa, en diálogo con la célebre monstruosa criatura de Caravaggio. El director del museo florentino, Eike Schmidt, ha expresado su alegría por esta revelación: «Este año podremos celebrar la Fiesta de la Mujer con estos importantes descubrimientos, que cambian lo que sabíamos de Artemisia, una de las pintoras más importantes de toda la historia del arte».

El padre de Artemisia, el pintor Orazio Gentileschi, fue un gran amigo de Caravaggio. La artista creció en un ambiente muy estimulante, frecuentando artistas. A sus 18 años fue violentada por un colega y amigo de su padre, Agostino Tassi. Traumatizada por el abuso sexual, afrontó con coraje un humillante proceso. Por su espíritu tenaz y combativo, ejemplo de emancipación femenina, Artemisia Gentileschi está considerada un símbolo del feminismo.