Una restauradora analiza los dibujos encontrados
Una restauradora analiza los dibujos encontrados - ABC

Milán contará con otro tesoro de Leonardo da Vinci

Este trabajo supone una emoción increíble. Es un regalo lo que nos está haciendo Leonardo», manifiesta Anna Brunetto, una de las responsables de la recuperación de esta obra

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Milán contará con otro tesoro restaurado de Leonardo Da Vinci (1452-1519), además del Cenáculo Vinciano que conserva la obra más famosa del maestro del renacimiento: «La última cena». En la «Sala delle Asse», o de la torre, en el Castillo Sforzesco se ultiman los trabajos de restauración de unos diseños de Leonardo, que se mostrarán al público a partir del 16 de mayo, fecha en que se iniciarán en toda Europa, con Italia y Francia a la cabeza, las celebraciones con motivo del V Centenario de la muerte del artista. «Se trata de un raro testimonio de diseño mural leonardesco», manifiesta al «Corriere della Sera» el profesor Claudio Salsi, superintendente del Castello.

Se está empleando tecnología láser para eliminar de las paredes los diversos estratos –hasta 13– de pintura y cal de singular dureza. La decoración leonardesca de la sala se realizó durante el periodo milanés (1495-1499) del genio del Renacimiento, cuando estaba al servicio de Ludovico Sforza, llamado el Moro. El Castello vivió después años oscuros bajo dominaciones de países extranjeros, entre ellos España, que convirtieron la Sala incluso en cuadra de caballos. Se pensó que los frescos habrían desaparecido para siempre. Quedaba el testimonio de unas cartas entre el Moro y el artista lo que permitía conocer la existencia de un fresco de Leonardo en el Castello Sforzesco. Solo en el año 1893, gracias al arquitecto Luca Beltrani, se encontraron huellas significativas de pintura en la bóveda de la sala.

Afortunadamente, los dibujos han sido salvados por un equipo de jóvenes restauradores, dotado con las más modernas tecnologías, que han logrado eliminar las diferentes capas de yeso y cal. La obra revive y «el público podrá verlos ahora en todo su esplendor o casi», afirman los restauradores. «Este trabajo supone una emoción increíble. Es un regalo lo que nos está haciendo Leonardo», manifiesta Anna Brunetto, especializada en la tecnología láser.

El diseño principal de la Sala en el que se ve la mano de Leonardo es el monocromo. Es una composición de raíces de morera, que trepan sobre la roca. Es un paisaje diseñado a carbón, con una idea de naturaleza en armonía, con algunas construcciones apenas sugeridas, torres, colinas, vegetaciones… En esta maravilla, los expertos ven la mano o la inspiración del maestro: «Es difícil establecer con precisión en este momento si ha sido Leonardo el que ha diseñado en primera persona, pero se percibe el aliento del genio. La perspectiva que los dibujos nos ofrecen tiene un inestimable valor cultural para comprender mejor el arte y el periodo de Leonardo», afirma el superintendente Claudio Salsi.

La sala ofrece al equipo de restauradores una reto sugerente: la de imaginarse al maestro sobre los andamios marcando, según el modelo de taller del Renacimiento, las líneas del diseño para el trabajo de sus discípulos.