Inauguración de la exposición «Enrique Ochoa. La mirada de la mujer»
Inauguración de la exposición «Enrique Ochoa. La mirada de la mujer» - J.M. SERRANO
Fundación Cajasol

El arte de Enrique Ochoa regresa a Sevilla un siglo después de la mano de la Fundación Cajasol

Una exposición muestra la mirada sobre la mujer de este pintor amigo de García Lorca

SevillaActualizado:

Enrique Ochoa (1891-1978) nació en El Puerto de Santa María y, tras pasar su infancia en Filipinas, arribó a Sevilla a la mayoría de edad. En la ciudad se formó como pintor en la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría y aquí también alumbró su primera exposición en la Casa Lonja un 2 de abril de 1911.

Su obra puede rastrearse en numerosos lienzos dedicados a figuras femeninas, pero también en las ilustraciones que realizó para revistas españolas, como Esfera y Blanco y Negro, de la que fue uno de sus ilustradores de cabecera, formando parte de la publicación ininterrumpidamente desde 1916 a 1931.

Entre los que glosaron su obra, se encuentran, entre otros, Apollinaire, Manuel de Falla y Federico García Lorca, de quien fue amigo.

Su estilo, mezcla de costumbrismo y modernismo, tradición andaluza y cosmopolitismo, puede apreciarse también en Sevilla en dos obras de Ochoa que se conservan en la Basílica de la Macarena: «La anunciación de la Virgen» y «Nuestra señora Venerada Virgen de Luján», regalo de Eva Perón a la hermandad.

La obra de este pintor vuelve a estar de actualidad en Sevilla, más de un siglo después de su primera exposición, de la mano de la Fundación Cajasol, que inauguró ayer en su nueva sala de exposiciones «Enrique Ochoa. La mirada de la mujer», que presenta hasta el 7 de abril 29 obras representativas de su producción y centradas en la figura de la mujer.

Hay que recordar, en ese sentido, que este creador dedicó buena parte de los años 20 y 30 a retratar mujeres. De hecho, de sus pinceles salieron retratos de Gala Dalí y la bailarina Tórtola Valencia, entre otros. Por un óleo femenino, titulado «La maja», ganó el premio de la Bienal de Venecia de 1936, una obra que podrá contemplarse en la exposición de Cajasol.

La muestra la inauguraron ayer el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido; y el presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa y comisario, José F. Estévez.

Pulido destacó que para «la Fundación Cajasol es un verdadero honor acoger esta muestra tan especial, no solo por la genialidad del artista, sino porque lo cierto es que ha transcurrido más de un siglo desde la primera y última exposición individual de Ochoa» en Sevilla.

Por su parte, Estévez añadió que «esta muestra nos va a permitir disfrutar de un pintor vanguardista, de un maestro que se anticipó a su tiempo».