Presentación de la exposición «Ultra»
Presentación de la exposición «Ultra» - ABC
Galería Carmen Aranguren Fine Arts

David López Panea reivindica la pintura al natural

En la exposición presenta también una serie de dibujos realizados en una finca entre Carmona y el Viso del Alcor

Marta Carrasco
SevillaActualizado:

Las galerías cierran temporada durante este mes de junio y hasta septiembre. Las despedidas no son tal, porque ya están preparando la próxima que anuncia novedades, aunque por fortuna, sin ausencias notables por cierre.

Carmen Aranguren Fine Arts, una singular galería en la Puerta de la Carne en un piso que anteriormente fue casa de un pintor, llega al verano con una exposición titulada «Ultra» de David López Panea (Sevilla, 1973), que regresa de esta forma a su ciudad.

La obra, lienzos y dibujos, son una muestra amplia de paisajes muy familiares pues se trata de las andanzas del pintor por una finca ubicada entre el Viso del Alcor y Carmona. En total, diecisiete obras en lienzo en las que se repiten, en diferentes formatos, una serie de hitos y horizontes a los que se ha ido enfrentando el artista: las ruinas de Santa Marina, la Vega, una roca desgajada de los alcores junto a la que se acopla una higuera y un imponente y versátil pino.

David López Panea muestra en sus cuadros sus paseos por la finca «Trigueros» con enorme veneración a lo que ha vivido en ella, lo que ha visto, sentido, respirado, fotografiado y luego trasladado al lienzo. «Es un proyecto que comenzó en 2016 y se plasmó en 2018», afirma el pintor.

David López Panea es licenciado en Historia del Arte por la Universidad Hispalense. Fué primer premio de la Fundación Focus-Abengoa en 2004 y lleva exponiendo en colectivas e individuales desde 2004, y hay que mencionar muestras como «La sagrada forma» de 2013, en el museo de Almería o la más reciente, «El Dragón de las Siete Cabezas. El Hombrecino de Barro» en Villafranca de los Barros (Badajoz).

«Hasta ahora he trabajado en otra pintura mucho más repetitiva, sacada de mis viajes y hacía tiempo que no hacía pintura de paisajes al aire libre, que es lo que he llevado a gala desde 2004, y tuve la oportunidad de ir a esa finca y ha sido una experiencia que me ha reconcilidado conmigo mismo».

Para el pintor, trabajar al natural cambia todo, «las condiciones de trabajo son muy complejas, da vértigo. Tienes que buscar sitio a resguardo y también tienes que trabajar rápido, las condiciones de luz cambian, y hay que adaptar la pintura que haces al paisaje. En el estudio todo es más pausado, mucho más largo, y al natural estás más arrebatado. No te afecta lo mismo que haya viento o no, si te entorpece o no. Y hasta el miedo a los bichos, afecta a la hora de trabajar. La verdad es que es incómodo, tienes que buscar un sitio donde no se vuelquen los botes, no te quedes sin agua..., hay muchas vicisitudes. Dibujar es distinto, es más fácil».

Los dibujos incluidos en esta muestra en la galería Carmen Aranguren, «responden también a un trabajo de campo, es decir, al mapeo que haces antes de empezar a trabajar».

David López Panea dice que en breve va a pegar un salto creativo porque está desarrollando un proyecto en el norte de Cáceres, «era el pueblo de mi abuela, al que iba cuando era pequeño. Está junto a la Vera y valle del Jerte, y quería hacer algo que tuviera que ver con el agua, porque por allí pasa el río Ambroz. Voy a realizar dibujos y va a tener gran importancia en el papel la acción del agua. Además, usaré materiales autóctonos que allí me encuentro. Imagino que meteré los dibujos en agua, o no sé todavía cómo va a salir».

Pero en Almería también encuentra su inspiración, «pintaría muchas veces estas montañas, aunque la experiencia de Carmona ha sido muy fuerte. Me he sentido mucho más seguro con este tipo de pintura. Ahora mismo no me veo de otra manera que haciendo una interpretación subjetiva del paisaje, y no en algo más intelectual. No pienso en la pincelada, sale de forma sincera y natural».