Presentación de la exposición «Aplicación Murillo»
Presentación de la exposición «Aplicación Murillo» - RAÚL DOBLADO
Año Murillo

La última gran exposición del Año Murillo muestra su huella en el arte contemporáneo

«Aplicación Murillo», que se ha inaugurado este miércoles en Santa Clara, propone una relectura de su obra desde la actualidad

SevillaActualizado:

Hay tantas formas de plantear una exposición como comisarios hay en el mundo del arte, aunque todas, aun a riesgo de resultar reduccionista, se podrían dejar en dos variables esenciales: la que plantea una sucesión de obras maestras, más o menos agrupadas bajo criterios cronológicos o temáticos y aquella otra que se vale de un catálogo de piezas heterogéneas para tratar de construir un discurso coherente alrededor una nueva tesis o hipótesis.

La muestra «Aplicación Murillo. Materialismo, charitas y populismos», que se ha inagurado este miércoles en el Espacio Santa Clara y que es la última gran exposición del Año Murillo, responde a este segundo planteamiento, por cuanto sus comisarios –Pedro G. Romero, Luis Martínez Montiel y Joaquín Vázquez- han trazado un recorrido alrededor del pintor sevillano fruto de una profunda investigación de su obra y que trata de aportar, desde el arte contemporáneo, dispositivos de lecturaque permitan releer su obra desde la actualidad.

El objetivo, señala Romero, es dejar atrás lugares comunes que ha venido arrastrando la figura y la obra de Murillo para reevaluarla, mostrar su conexión con la creación contemporánea y mostrar la potencia con que su obra puede operar a principios del siglo XXI.

La exposición, que se clausurará el 3 de marzo, es «una gran caja de herramientas para reinterpretar a Murillo desde el arte contemporáneo», añadió, y plantear una relectura de su obra, por lo que recomendó, tras verla, acudir a la recién inaugurada en el Museo de Bellas Artes, «Murillo. IV Centenario», para analizar sus lienzos con otra mirada.

«Esta exposición pretende quitarle la caspa a Murillo y los kilos de academia que impiden verlo», señaló Pedro G. Romero sobre una muestra que, advirtió, es de arte contemporáneo, lo que implica que está montada con obras que, sobre todo, son «pertinentes y ajustadas al discurso» expositivo, aunque no se trate, en algún caso, de «grandes obras y además generen dudas».

Por su parte, el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, señaló que no recordaba en Sevilla «una exposición de arte contemporáneo de la dimensión de la que estamos presentando», qu permitirá descubrir «otro Murillo».

Unas seiscientas piezas

Así, los comisarios han planteado, a partir de unas seiscientas piezas, que van desde una obra de Picasso a un banderín del Museo del Prado con una efigie de Murillo entre otra mucha memorabilia, un recorrido por la obra del pintor sevillano, releído como «artífice de la modernidad»,

La exposición tiene un presupuesto de casi un millón de euros, que incluye no solo el transporte y seguro de las obras, sino también mejoras en las salas de Atín Aya o el acondicionamiento del acceso al Espacio Santa Clara para esta exposición, que se realizará desde la calle santa Clara y a través de la Torre de Don Fadrique.

Instituciones como la Fundación Bancaria «La Caixa», el Macba, Artium, Colección Arco C2M y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, entre otras, han realizado préstamos para la exposición.

«Escena de familia», de Rafael Martínez Díaz es una de las obras presentes en la muestra
«Escena de familia», de Rafael Martínez Díaz es una de las obras presentes en la muestra - ABC

La muestra se estructura en tres sedes principales Espacio Santa Clara, Sala Atín Aya y Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (Cicus)- y dos sedes secundarias, como el Hospital de los Venerables y el Hospital de la Santa Caridad, donde piezas de Joseph Beuys y Pepe Espaliú dialogaran con obras de Murillo y Valdés Leal.

Entre las obras expuestas, hay piezas de Picasso, Sonia Delaunay, Ilya Kabakov, Lorenzo Victoriano Aguirre, Man Ray, Marcel Duchamp, Juan Muñoz, Jiri Georg Dokoupil, Agustín Parejo School, Valie Export, Jean Luc Godard, Julio Romero de Torres, Ángeles Santos, Sol LeWitt, Walker Evans, Tarsila do Amaral, Equipo Crónica y Esther Ferrer, entre otros.

Además, junto a las obras expuestas y apuntalando el discurso de esta propuesta, sus comisarios han encargado acciones puntuales a artistas actuales, denominadas «Operaciones» y que se desarrollarán durante las fechas en las que estará abierta la muestra, del 5 de diciembre al 3 de marzo. En este capítulo se incluyen creadores como Teresa Lanceta, Gloria Martín, Oriol Vilanova, Isidoro Valcárcel Medina y Paula Rego, entre otros.

Diálogos entre las piezas

En consecuencia con el planteamiento de la exposición, las salas de las diferentes sedes presentan mecanismos de lectura para el espectador, como incluir reproducciones de obras del pintor sevillano, del archivo que dispone la Fundación Focus de Diego Angulo, para que, en un juego de espejos, generar un diálogo con las piezas actuales que permita una reinterpretación que, según este comisario, está en la propia producción del artista.

El guiño a la colección de estampas que hace la exposición va más allá, por cuanto en el artista Oriol Vilapuig ha realizado, dentro de la sección «Operaciones», para el Hospital de los Venerables, que marcó el inicio de la conmemoración con la exposición «Velázquez. Murillo. Sevilla», la pieza «Visages y meneos».

La obra está realizada a partir de la reproducción de manos e inmaculadas de la colección de Angulo que posee la Fundación Focus, compuesta por un millar de estampas.

En esas conexiones entre la obra de Murillo y la contemporaneidad se profundiza, además, en el caso, por ejemplo del Hospital de la Caridad, con una reescritura de las cartelas de las obras con una intención contemporánea. «Esas relaciones entre el espacio y las obras articularían una colección óptica para mirar a Murillo de otra manera», añade Romero.

De hecho, la exposición presenta prácticas visuales actuales que guardan relación directa, según los comisarios, con los modos de hacer de Murillo, como pueden ser el realismo objetivo, la fotografía social, el minimalismo rococó, la abstracción vaporosa, la pintura que se feminiza o las perfomances de cuidados, entre otros.

Instalación «For Sale», de Ilya Kabakov, pieza destacada en Santa Clara
Instalación «For Sale», de Ilya Kabakov, pieza destacada en Santa Clara - ABC

El recorrido de lectura de la exposición, que busca a un espectador activo, partiría del Espacio Santa Clara que, bajo el epígrafe «Materialismos», presentaría las herramientas fundamentales para releer la obra de Murillo como el primer artista moderno, por pintar «tan despreocupados como los dioses del Olimpo» a los niños del lumpen sevillano, una cita de Hegel que señalaba el crítico Jacques Rancière y que a Pedro G. Romero le gusta recordar.

En esta primera sede, se plantea, de entrada, cómo se ha ido desvelando la obra de Murillo, desde las iglesias sevillanas a, tras el expolio napoleónico, a los museos y las salas de los aristócratas, pero también a través de las copias que se pintaron en la II República para las misiones pedagógicas.

Del museo a la familia

Un recorrido por la difusión de los cuadros del pintor sevillano que es también un análisis sobre el museo como dispositivo de exposición de la obra de arte, que concluye con la gran instalación «For Sale», de Ilya Kabakov, que reflexiona sobre sus límites de esta institución. También en este espacio hay toda una sección dedicada a la construcción del mito de Murillo.

En las salas Atín Aya del Espacio Turina, domina lo que denominan los comisarios la «Charitas», donde se analiza la iconografía de la Inmaculada como símbolo y ejemplo de lo femenino o cuestiones como la ociosidad absoluta o la dignidad con la que Murillo mostraba a las prostitutas en un cuadro como «Las gallegas».

El Cicus, finalmente, plantea en «Populismos» la visión de Murillo como pintor muy popular, hasta el punto de que muchos sevillanos se identificaban con sus obras. En esa sección, se pude ver, según sus comisarios, cómo el artista sevillano contribuyó con su pintura a la construcción del imaginario moderno de la familia o de la dignidad de los niños que se puede ver en las fotografías del New Deal o un cuadro como «Niños pobres», de Ángeles Santos.