Muere el cineasta Miguel Morayta a los 105 años
Lola Flores, Sara Montiel y Carmen Sevilla - ABC

Muere el cineasta Miguel Morayta a los 105 años

Nacido en España pro afincado en México, dirigió a Lola Flores, Joselito o Carmen Sevilla

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El director de cine manchego Miguel Morayta, nacido en Villahermosa (Ciudad Real) en 1907 y que llegó a ser uno de los grandes precursores de la "Época de oro" del cine mexicano, ha muerto en México a los 105 años de edad.

Según ha explicado hoy a Efe Domingo Ruiz Toribio, director de cine y editor de "Elgranturbinax", que ha publicado varios libros sobre la figura de Morayta, la muerte le sobrevino al cineasta manchego ayer por la tarde hora española.

Morayta, que el próximo 14 de agosto hubiera cumplido los 106 años, está considerado como uno de los fundadores del cine en México, donde se instaló en 1941 tras exiliarse al término de la Guerra Civil española, en la que participó como oficial del Ejército.

El también guionista manchego, que se exilió en Francia y después estuvo a punto de morir a manos de los nazis tras pasar por un campo de concentración, se volcó plenamente en desarrollar su gran pasión por el cine.

En el país azteca se convirtió en director de cine y debutó en 1944 con la película "Caminito alegre" para llegar a rodar 85 cintas de diversos géneros, ser pionero en diferentes países de América, tanto artística como técnicamente, y trabajar con figuras reconocidas como Lola Flores, Joselito o Carmen Sevilla.

El cineasta manchego, en una entrevista con Efe cuando cumplió los cien años, recordó cómo se convirtió en un representante de la época de oro del cine mexicano tras afincarse en Centroamérica, pero también sus experiencias anteriores en el ejército o su etapa como espía del servicio secreto francés.

El director manchego rememoró su contribución a la fundación de la Ciudad Cinematográfica de México y del Sindicato de Directores y Escritores de Cine.

En México, el director manchego estrechó sus lazos con el cine y dejó atrás su carrera militar, pasando a producir, escribir y dirigir decenas de películas, que le llevaron a países como Argentina, Estados Unidos, Puerto Rico, Brasil, Uruguay, Venezuela y Cuba.

Su última película como director fue "Los amantes fríos", en 1977, y después pasó a trabajar para Televisa, cuando ya estaba considerado como "uno de los padres del cine mexicano".

En los últimos años en España, el trabajo de Domingo Ruiz permitió conocer mucho mejor la figura de Miguel Morayta, sobre el que se han publicado diversos libros, se han realizado exposiciones y filmado un documental.

El sindicato CNT de Ciudad Real, con motivo de sus cien años de vida, dedicó una exposición a la vida y obra cineasta en la que se recogían algunas de las imágenes sobre los rodajes de las películas y los distintos momentos de la vida de Miguel Morayta.

Domingo Ruiz ha lamentado la pérdida de Miguel Morayta, un hombre con el que ha compartido numerosos encuentros y al que ha dedicado una gran parte de su tiempo para estudiar y recopilar su trayectoria profesional.

Ruiz ha señalado que al decano de los cineastas españoles se le debe recordar como "un gran trabajador, comprometido con sus ideas".

De Morayta ha subrayado su "gran capacidad para hacer cine que llegara al gran público" y la forma de hacerlo, "contando las cosas de manera correcta", lo que le llevó, ha dicho, "a ser un cineasta de batalla".