De izquierda a derecha, los artistas Martín, Pérez, Mora, Fernández Calvo y Monleón. en La Alhambra
De izquierda a derecha, los artistas Martín, Pérez, Mora, Fernández Calvo y Monleón. en La Alhambra
ARTE

Juventud, técnicas clásicas y palacios nazaríes

La II edición del Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente ha dado pie a cinco artistas de vanguardia a trabajar con los mejores artesanos españoles

MadridActualizado:

Minuciosidad, lentitud y reconocer el placer de un trabajo correctamente ejecutado son señas de identidad de un buen artesano; y también pueden ser valores útiles para un artista. Desarrollar esos valores puede suponer una gran oportunidad de crecimiento para jóvenes creadores, en especial si al mismo tiempo se les da la ocasión de experimentar y crear nuevos proyectos con tiempo, medios y acceso al público. Esas son las ideas de las que parte el Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente, que dará a conocer en ARCO el próximo día 22 al ganador de su segunda edición. Dicho ganador saldrá de entre los cinco finalistas –todos ellos menores de 43 años, como corresponde a un galardón que busca premiar talentos– que expondrán sus obras en el estand de Cervezas Alhambra en la feria madrileña: Carmen Fernández Calvo, Carlos Monleón, Guillermo Mora, Kiko Pérez y Gloria Martín. Cada uno de ellos ha trabajado con distintos artesanos para crear su obra, formando así un contacto entre lo moderno y lo tradicional, que es una de las características que distinguen a este premio.

Destrezas artesanas

Todos los proyectos se basan en La Alhambra y en la ciudad de Granada, que los cinco finalistas visitaron juntos el pasado mes de noviembre. Pero, aparte de eso, son sumamente distintos entre sí, tanto en sus planteamientos como en las destrezas artesanas que emplean. Fernández Calvo ha creado partituras de respiración basadas en los distintos alientos de la ciudad, con las que «intervenir» el propio cuerpo de los sopladores de la Real Fábrica de Vidrio de Segovia, quienes han dado forma a las tres piezas que componen su propuesta. Monleón ha usado una red neuronal basada en inteligencia artificial para procesar y transformar imágenes de La Alhambra en un tapiz creado en el taller del artesano Ángel Sanz. Mora saca a la luz los dibujos dejados por los constructores del palacio, ocultos durante siglos por el artesonado y que conforman una historia oculta que él ha plasmado pintando sobre seda con la ayuda del taller de Lola Fonseca.Pérez ha creado junto al artesano Gabriel Fábregas un suelo de baldosas hidráulicas que juega con las formas y los colores de los azulejos nazaríes para crear ritmos inesperados. Y Martín ha tomado como inspiración a uno de los principales restauradores de La Alhambra en el siglo XIX, Rafael Contreras, para generar una maqueta / escultura basada en las yeserías del monumento en la que une técnicas del siglo XIX y del XXI con la ayuda del taller de Artesanía Nazarí de Granada y de Ramón Rubio, el actual restaurador de yeserías del monumento granadino.

Las cinco obras han sido seleccionadas de entre los proyectos presentados por un comité de expertos formado por Manuela Villa (Matadero Madrid), Juan Antonio Álvarez Reyes (director del CAAC), Iñaki Martínez (exdirector del MARCO) y Alicia Ventura (gestora cultural, comisaria independiente y responsable de contenidos del Programa Arteria DKV).

Todos los proyectos se basan en La Alhambra y Granada, pero con enfoques muy distintos

Ahondando en el tema de trabajo colaborativo y transmisión de aprendizajes y experiencias que recorre todo el certamen, cada artista ha seleccionado además a un mentor para que le guie y le aconseje. Aquí también ha habido una gran diversidad que ha contribuido a la variedad de los proyectos presentados. Desde artistas como Miquel Mont (que ha sido el padrino de Guillermo Mora) y Carmen Laffón (que lo ha sido de Gloria Martín), hasta el investigador en procesos informáticos y estadísticos Guy Lever (que ha contribuido al proyecto de inteligencia artificial de Carlos Monleón), pasando por la escritora y gestora cultural María Virginia Jaua o por el diseñador y artesano Pancho Lapeña, que han sido los mentores –respectivamente– de Marta Fernández Calvo y Kiko Pérez.

La pieza ganadora recibirá un premio de 15.000 euros, mientras que cada uno de los otros cuatro finalistas se llevará un accésit de 4.500 euros como apoyo a su trabajo y a la realización de su obra. Además, las cinco pasarán a formar parte del Fondo Artístico de Cervezas Alhambra, donde ya están la ganadora del pasado año –«Señas y sonidos del Palacio Rojo (leones/reyes/abencerrajes)», de José Miguel Pereñíguez– y las otras cuatro finalistas de esa primera edición de 2017.