El misterio de la producción artística de El Bosco

Se trata de uno de los artistas que mayor fascinación despierta a pesar de la escasa documentación de que se dispone sobre su vida y obras

Raquel Sáez
Actualizado:

Esta sesión está dedicada a Jeroen van Aeken (h. 1450-1516), más conocido como Hyeronimus Bosch y en España como El Bosco. Uno de los artistas que despierta mayor fascinación y asombro, al mismo tiempo que, nos mantiene en vilo la poca documentación que ha llegado hasta nuestros días, siendo un absoluto misterio su producción artística.

Nació en Hertogenbosch, perteneciente a una familia de pintores procedentes de la ciudad de Aquisgrán, Alemania.

El Bosco perteneció a la Cofradía de Nuestra Señora, una hermandad respetada y conformada por los ciudadanos más influyentes de su ciudad natal, que le permitió acceder a personas de la alta sociedad europea alcanzando, seguramente, encargos relevantes que hoy en día desconocemos.

Si entendemos que esta asociación, involucrada en la organización de procesiones y actos religiosos, ensalza la solemnidad de los que la conforman, El Bosco, en un principio, fiel a la inspiración bíblica, desarrollará una visión teñida de ironía y sátira, que hoy en día podemos contemplar en las obras que alberga el Museo del Prado, los mejores ejemplos del artista.

Hace hincapié en las creencias supersticiosas latentes en una sociedad del medioevo (La piedra de la locura) a las que agrega enseñanzas moralizantes. Entre ambas, introduce el mayor grado de fantasía e imaginación que hace que sea el artista más original, si no de todas las épocas, sí uno de los más alabados por sus visiones excéntricas, como indica Cornelis Cort, o bien por el grado de asombro y delirio que provoca contemplar la sala de El Bosco en el Museo del Prado.