ARTE

¿Por qué títulos de arte y exposiciones se decantan los críticos de ABC Cultural en Navidad?

Algunos de los críticos de la sección de arte de ABC Cultural seleccionan los títulos fundamentales de este año en torno a la disciplina, que se convierten en buenas opciones como regalo en Navidad. Y de propina, una expo a la que volver

MADRIDActualizado:123456
  1. Detras de la(s) fotografía(s)

    Fotografía de Sergio Belinchón
    Fotografía de Sergio Belinchón

    «Cincuenta fotografías con historia». Signo Editores, 2017. 256 páginas. 30 euros.

    «Cincuenta fotografías con historia» invita a recorrer ochenta años de historia(s) de esta disciplina artística en España de la mano de algunos de sus principales representantes, desde las primeras décadas del siglo XX, hasta las miradas más contemporáneas. Y lo hace no como otra selección más de fotógrafos conocidos, sino recurriendo a un punto de vista original y novedoso en el que prima por encima de todo el análisis de la propia visión de sus autores y las diversas historias que viven en ellas, como ricas capas estratigráficas de unas memorias personales. Les garantizo que algunas son realmente emotivas y elocuentes…

    No es ésta otra selección más de fotógrafos conocidos, sinoque se recurre a un punto de vista original y novedoso en el que prima por encima de todo el análisis de la propia visión de los autores No es ésta otra selección más de fotógrafos conocidos, sinoque se recurre a un punto de vista original y novedoso en el que prima por encima de todo el análisis de la propia visión de los autores

    La nómina es tan amplia que resulta imposible citarlos a todos. No puedo dejar de destacar nombres como los de Agustí Centelles, Nicolás Muller, Catalá-Roca, Masats, Colom, Joana Biarnés, Pérez Siquier, Jorge Rueda, Gervasio Sánchez, Cristina García Rodero, Joan Fontcuberta, Chema Madoz, García-Alix, Javier Vallhonrat, Castro Prieto o Sergio Belinchón.

    Editado por Signo editores, ha contado con la dirección de dos acreditados especialistas en fotografía española como son José María Díaz-Maroto, que ha realizado la selección de autores y obras, y Félix Fuentes, quien ha estado a cargo de la redacción de los textos y el diseño gráfico.

    Y una expo: «William Kentridge. Basta y sobra», en el Museo Reina Sofía. Imprescindible para conocer mejor a un artista singular –también plural–, capaz de combinar, desde una posición crítica y reflexiva, la creación plástica con las artes escénicas. Por Francisco Carpio.

  2. Oro, incienso y mirra

    La familia Kardashian West por Annie Leibovitz
    La familia Kardashian West por Annie Leibovitz

    «Retratos (2005-2016)». Annie Leibovitz. Phaidon, 2017. 316 páginas. 80 euros.

    Ya que los Reyes Magos son tres, propongo una tríada de títulos, los que me gustaría recibir en estas fechas. Y me inclino por unas Navidades contemplativas, por lo que el oro (no la medalla, sino el presente de Melchor), es para «Retratos (2005-2016)», de Annie Leibovitz, la primera colaboración de la fotógrafa con Phaidon. Debemos situar este cuidadísimo volumen como el tercero de una serie al que antecedieron el que en 1991 publicó Harper Collins sobre sus dos primeras décadas dedicadas a la disciplina fotográfica y, más impactante, «Vida de una fotógrafa: (1990-2005)», el único hasta hoy en el que su autora ha mezclado las imágenes personales y los encargos... O tal vez no.

    Como bien explica en el epílogo, si bien el material compilado a lo largo de los años daba para un homenaje al retrato como género, aquí se cuelan objetos que ya dirigen la mirada a unos intereses Como bien explica en el epílogo, si bien el material compilado a lo largo de los años daba para un homenaje al retrato como género, aquí se cuelan objetos que ya dirigen la mirada a unos intereses

    Porque como bien explica en el epílogo de este libro, si bien el material compilado a lo largo de los años daba para un homenaje al retrato como género, aquí se cuelan objetos (el escritorio de Virginia Wolf; detalles de los estudios de Jeff Koons o Ellsworth Kelly...) que ya dirigen la mirada a unos intereses particulares, que terminan fundiéndose con unas formas de hacer que filtran en la americana la impronta de autores de referencia como Robert Frank, Diane Arbus o Cartier-Bresson. Por lo demás, éste es el testimonio de su salto de la foto analógica a la digital y de unas fórmulas siempre efectivas para representar «el poder»: de políticos como Donald Trump (y Melania) o Isabel II, a pintores, actores, cantantes y escritores, como Alexandra Fuller, responsable del prólogo.

    Demos el incienso (que no la plata) a otro grande de la foto escenificada, David LaChapelle, más exuberante, provocador, colorista y barroco que Leibovitz, con el que Taschen invita a caer en la tentación con dos volúmenes: «Lost+Found» y «Good News». Un deleite para los sentidos en clave canalla, sin que falte ni uno sólo de los dioses e iconos de la postmodernidad.

    Y finalmente, tras el exceso, la mirra es para un libro íntimo e intimista: «El final de todos los agostos» (Lunwerg), de un estilísticamente renovado Alfonso Casas, melancólico como siempre, sugestivo como nunca. Una historia de amor que se habría escrito de otra manera si años atrás se hubiera tomado otra decisión.

    Y una expo: «Fluctuaciones», de Daniel Canogar, en Alcalá 31. Todo lo que podamos escribir sobre ella, se queda corto. Hay que sentirla. Por Javier Díaz-Guardiola

  3. Visita guiada

    María Gainza
    María Gainza

    «El nervio óptico». María Gainza. Anagrama, 2017. 160 páginas. 17 euros.

    María Gainza ha contado en varias entrevistas que le aburrían las cartelas de los museos de Buenos Aires y que le habría gustado que alguien le encargara el trabajo de reescribirlas. A falta de eso, «El nervio óptico» empezó como una especie de guía personal de sus cuadros favoritos y ha terminado siendo un lucido y lúcido tour por la colección permanente de ausencias, presencias, placeres y penas que todos llevamos en la cabeza, hilados a partir de las pinturas y los pintores que la han ido acompañado.

    «El nervio óptico» empezó como una especie de guía personal de sus cuadros favoritos y ha terminado siendo un lucido y lúcido tour por la colección permanente de ausencias, presencias, placeres y penas que todos llevamos en la cabeza«El nervio óptico» empezó como una especie de guía personal de sus cuadros favoritos y ha terminado siendo un lucido y lúcido tour por la colección permanente de ausencias, presencias, placeres y penas que todos llevamos en la cabeza

    En Argentina el mundillo literario es menos desconfiado (u hostil) al arte contemporáneo que por aquí: César Aira, Graciela Speranza o Alan Pauls son referencias para ambos campos. Gainza es otra prueba de esa porosidad y esa formación más completa y con menos prejuicios. Ha sido crítica de arte en el suplemento Radar y corresponsal de «ArtNews» y «Artforum». En ellos, como en este libro, ha practicado a conciencia la orden tajante de Baudelaire: para ser justa, para servir de algo, la crítica debe ser parcial, política y apasionada. Lo son todos y cada uno de sus «capítulos-cartela», el desarrollo lógico de su manera de escribir sobre arte: sentida, vivaz, llena de humor. Y justo por eso, seria, pertinente, refrescante: no se trata de explicar nada sobre arte al lector, sino de aprender juntos a mirarlo, y a mirarnos.

    Y una expo: De propina de Reyes, un viajecito para quitarse de en medio y ver una expo: en la apabullante sala central del CAPC de Burdeos acaban de inaugurar una retrospectiva de Beatriz González, gran decana del arte latinoamericano. A sus ochenta y pico, su trabajo no sólo no ha envejecido sino que luce cada vez más joven. Vendrá al Museo Reina Sofía, y créanme que acertarán porque funcionamos así: amigos, novios o parientes «geeks» del arte agradecerán el regalo tanto como la ocasión de tirarse el rollo y poder decir «ya la vi en Burdeos» cuando se inaugure aquí. Por Javier Montes

  4. Exposiciones que son libros

    Una de las obras de Giorgio de Chirico de la exposición de CaixaFórum-Madrid
    Una de las obras de Giorgio de Chirico de la exposición de CaixaFórum-Madrid

    «El mundo de Giorgio de Chirico». Fund. la Caixa, 2017. 248 págs. 30 euros.

    La Navidad ofrece una buena oportunidad para profundizar desde sus catálogos en aquellas exposiciones que nos llamaron la atención. Yo les propongo dos cuyo equilibrio entre el aparato visual y el documental las convierte en libros no sólo asequibles, sino además amenos, y no por ello menos rigurosos.

    «El mundo de Giorgio de Chirico» (CaixaFórum-Madrid), supone una magnífica introducción a los grandes temas de este artista imprescindible para entender los límites y paradojas de la vanguardia artística. Incómodo a los surrealistas, que no serían lo mismo sin su figura, el devenir de esta obra resultó al cabo indigerible al dogma moderno de vía estrecha, y aún hoy suscita no pocas sospechas.

    Lecturas breves, pero magníficas antesalas para empezar a mirar con atención y sacar conclusiones propias en cada casoLecturas breves, pero magníficas antesalas para empezar a mirar con atención y sacar conclusiones propias en cada caso

    En la misma sede pero en Barcelona, Andy Warhol. El arte mecánico se centra en otro de esos nombres ligados a la polémica y a una valoración ética y estética problemática que tanto gustan al gran público. Esta magnífica publicación muestra un índice sugerente (con reediciones de textos ya clásicos en torno al artista), y, como la anterior, aparece ordenada en capítulos que cuentan con su pequeña introducción cualificada. Lecturas breves, pero magníficas antesalas para empezar a mirar con atención y sacar conclusiones propias en cada caso. Por Óscar Alonso Molina

  5. El museo como radiografía

    «El museo imaginario». André Malraux. Cátedra, 2017. 204 págs. 22 euros.

    Hemos tenido que esperar más de medio siglo para tener esta edición en español del mítico libro de André Malraux (cuya primera edición es de 1947 y la definitiva de 1965) pero, como todo lo que se hace esperar, refulge como el regalo perfecto. Este texto, que se alimenta de los colores del atlas fotográfico, fricciona con un presente estupefacto con la viralización «googleante». El escritor, que posó para Paris Match en 1953 con un suelo tapizado de fotografías, despliega una prosa arrebatada en la que reivindica el poder poético de la pintura; desde Goya y Manet, pero también desde Leonardo y Rembrandt despunta esa modernidad en la que se produce la metamorfosis de un crucifijo en una escultura.

    Hemos tenido que esperar más de medio siglo para tener esta edición en español del mítico libro de André Malraux, pero, como todo lo que se hace esperar, refulge como el regalo perfectoHemos tenido que esperar más de medio siglo para tener esta edición en español del mítico libro de André Malraux, pero, como todo lo que se hace esperar, refulge como el regalo perfecto

    Inevitablemente, leemos estas meditaciones de Malraux sobre el fondo del ensayo benjaminiano de la obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Donde éste intenta plantar cara a la estétización nacionalsocialista de la política –que lo llevó al suicidio– aquél describe el poder poético de la pintura que propagaría desde su rol de ministro de cultura. Esa victoria pánica de la alegría terrestre tiene algo de exorcismo de la catástrofe que acababa de destruir el mundo. El regalo del museo imaginario está envenenado y su hermosura es el reverso de todo lo inquietante que la Historia depara. Un museo que fotografía lo que nos pasa.

    Y una expo: Andrés Jaque «performa» la arquitectura con sus «Políticas transmateriales» (Tabacalera). No se trata de un devenir-artista-contemporáneo cuanto de reconsiderar el rol del arquitecto en una «escala» diferente a la del espectáculo, tomando en consideración factores ecológicos, de género, cosmopolíticos... Por Fernando Castro Flórez

  6. Un material muy dúctil

    Vídeo de Ingrid W. Merino
    Vídeo de Ingrid W. Merino

    «Arquitectura de las transferencias. Arte, política y tecnología». Ingrid W. Merino. Abada Editores, 2017. 454 págs. 27 euros.

    En coedición con la Universidad de Chile y la Escuela superior de arte y diseño de Ginebra, se publica este interesante trabajo que resume los resultados científicos de lo que se presenta como «investigación artística» dirigida por la videoartista chilena Ingrid Wildi. El texto analiza la historia del cobre como metáfora para apuntar a una historia y una actualidad cargadas de desafíos sociales, políticos, culturales y tecnológicos.

    El texto analiza la historia del cobre como metáfora para apuntar a una historia y una actualidad cargadas de desafíos sociales, políticos, culturales y tecnológicosEl texto analiza la historia del cobre como metáfora para apuntar a una historia y una actualidad cargadas de desafíos sociales, políticos, culturales y tecnológicos

    El uso metafórico de este metal encuentra uno de los mejores textos en el relato del crítico y curador mexicano Cuauhtémoc Medina y su trabajo en Manifiesta 9 («Lo profundo es lo moderno», Genk 2012), localizado en el interior de la antigua mina André Dumont (uno de los edificios expositivos), de forma que lo «local» se convertía en «global».

    Es también ilustrativo del libro el texto de la propia Wildi, en el que parte de lo autobiográfico (la relación que el metal de la región de Arica, en la que vive su familia, afecta a la vid) para proyectarlo a un conjunto de imaginarios culturales que acaban mostrando cómo las prácticas extractivas desde la Conquista han estado siempre presentes en el desarrollo de la modernidad.

    Y una expo: «Mediaciones», de Susan Meiselas, en la Fundación Tàpies. En la muestra, la fotógrafa reconsidera su estilo para demostrar que cada conflicto exige un dispositivo diferente y aparece como una autora capaz de transitar por escalas que van de lo íntimo y personal a otras de dimensión geopolítica. Por Anna Maria Guasch