El escritor y periodista reivindica la cultura propia como clave para descifrarla crisis
El escritor y periodista reivindica la cultura propia como clave para descifrarla crisis - matias nieto
entrevista

«España necesita menos best sellers y más literatura clásica»

Juan Pedro Quiñonero publica el tercer volumen de «España, una temporada en el infierno»

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A Juan Pedro Quiñonero, escritor y corresponsal de ABC en París, le resulta incomprensible que algunas editoriales le den la espalda a la realidad española y se entretengan en centrifugar lo que él denomina «basura que cae sobre la vida moral española». Teniendo a Baroja, Valle-Inclán y Cervantes, ¿por qué dar voz a una novela negra de un tipo de Texas?, se pregunta el periodista, embarcado ahora en un experimento literario que, bajo el título «España, una temporada en el infierno», reivindica la propia cultura como clave para descifrar los grandes males del país.

«Lo que necesitan los españoles es leer menos best sellers y más literatura clásica. El mejor indicador para entender nuestras crisis es nuestra cultura pues, al fin y al cabo, ya eran crisis de las que Valle-Inclán, Baroja y Larra dieron buena cuenta», sentencia.

Es por eso que con «España, una temporada en el infierno», serie ensayística de cinco entregas de la que ahora llega a su tercer volumen con «No hubo remedio», Quiñonero se apoya en Larra, Baroja y, sobre todo, en Goya, cuyos «Caprichos» inspiran e ilustran toda la serie, para denunciar que la ausencia de principios morales está pudriendo la vida española. «Nadie como Goya para retratar nuestros males. Es el gran cronista de las crisis», apunta.

De la mano de Goya

De ahí que cada una de las entregas de la serie lleve por portada un «Capricho» del artista de Fuendetodos y utilice el título del grabado —«De qué mal morirá» y«Tú que no puedes» en los dos primeros— como tarjeta de presentación. La idea, explica Quiñonero, le vino dada por el responsable de la editorial malagueña Confluencias, aunque a él le pareció un gesto inmejorable servirse de Goya para adentrarse en todas las crisis —de modelo económico, de modelo político, institucional y moral— y explicarlas desde el retrovisor.

«Hoy, por ejemplo, tenemos una crisis de la deuda; se gasta más de lo que se ingresa, que no es más que una forma de bancarrota. Y eso es lo mismo que ocurría en la España imperial, cuando se hacían guerras con dinero prestado», explica. El pasado como reflejo constante del presente. «Nos seguimos apoyando en los mismos errores», subraya. Tanto es así que, asegura, ni siquiera hace falta abrir un periódico del día para asombrarse con los casos de corrupción. «Para comprender la corrupción española lo mejor es leer las novelas de Cervantes», ilustra.

Privilegios y tensiones

Así, reivindicando la cultura española «para entender los males de España», y tras centrarse en «No hubo remedio» en los desmanes del sistema económico y la crisis de la deuda, Quiñonero toma impulso desde la biblioteca y anda ya preparando una cuarta entrega centrada en las tensiones del sistema autonómico.

«Tenemos un modelo vasco con unos privilegios de la Edad Media, una comunidad catalana que ve con horror que no tiene los mismos privilegios que los vascos y luego el resto de comunidades que pagan más o menos lo mismo. En un momento en que prácticamente ningún estado tiene soberanía económica, tener tres modelos no hace más que crear fricciones y odios. Todos estiman que están maltratados. Además, todas las comunidades autónomas han acabado adquiriendo los mismos vicios que el Estado y acaban gastando más de lo que ingresan», explica.

Otra vez más, señala Quiñonero, los libros tienen las respuestas. «Si para entender la crisis moral hay que leer a Azorín y Baroja, las Guerras Carlistas narradas por Galdós describen este estado de enfrentamiento, en ese momento representado por la tensión entre Madrid y Vitoria», relata.

Normal que el periodista lamente que «los grandes clásicos estén poco reeditados» y reniegue de la dictadura de lo comercial. «Eso solo es basura que cae sobre la vida moral española», insiste. De momento, y a la espera de que en septiembre aparezca la cuarta entrega de su particular paseo por el averno patrio, Quiñonero ya ha decidido cuál será el grabado de Goya que cierre la serie. Bien pensado, no podía ser otro que «El sueño de la razón produce monstruos». «Es el problema de España, víctima de sus fantasmas y sus demonios. Eso se resuelve abriéndose al mundo», sentencia.