«Machado era muy cercano, no se dirigía a nosotros como alumnos sino como amigos»
Concha Ramírez fue alumna del poeta sevillano Antonio Machado - L.M.
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«Machado era muy cercano, no se dirigía a nosotros como alumnos sino como amigos»

En Dos Hermanas vive Concha Ramírez, la última alumna del poeta sevillano Antonio Machado

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A sus 90 años, Concha Ramírez Naranjo, residente en Dos Hermanas, mantiene intacto el recuerdo del que fuera su profesor de francés, el poeta sevillano Antonio Machado. Las clases que recibió durante el curso 1935-1936, en Madrid, le sirvieron a esta mujer para conocer a un Machado «muy cercano», un hombre «extraordinario» que «no se dirigía a nosotros como alumnos sino más bien como amigos, había un contacto directo entre los estudiantes y el profesor», recuerda.

La ficha de inscripción en el Instituto Calderón de la Barca de Madrid, donde Concha fue alumna de Machado, y varias fotografías durante la visita que realizó a la tumba del poeta en Colliure (Francia) son parte del testimonio de una mujer que es, probablemente, la última alumna con vida del escritor. Por aquella época, Concha tenía 13 años y era una de las estudiantes más jóvenes de la clase de francés, en la que también estaba el periodista Eduardo Haro Tecglen. «Machado contaba los detalles de las cosas», añade, «lo escuchabas y te quedabas admirada del sentimiento con el que lo explicaba todo».

Concha nació en Melilla en 1923, ya que su padre, el coronel republicano Ángel Ramírez, estaba destinado allí. Posteriormente, se trasladaron a Madrid, donde pasó gran parte de su infancia hasta 1936, fecha en que acudía ya a las clases en el instituto en el que el poeta impartía sus lecciones.

Sin embargo, tras finalizar el curso, la guerra estalló y no volvió a ver nunca más a Machado, aunque la sombra de su recuerdo se mantuvo intacta en ella. Junto a su madre y sus hermanos, Concha se trasladó a Valencia, huyendo de los bombardeos y, posteriormente, a Barcelona desde donde acabó cruzando con su familia la frontera hacia el exilio en Francia. Curiosamente, el mismo recorrido que Machado haría de forma paralela. Ella no coincidió más con el poeta aunque sí su padre, que contactó con el escritor en la ciudad valenciana.

Años después, en 1979 Concha regresó a España, ya casada, para instalarse en Dos Hermanas, desde donde mantiene contacto con la Asociación Guerra-Exilio y Memoria Histórica de Andalucía. «Estoy muy orgullosa de haber recibido clases de Machado», reconoce, «tuve muchos profesores, pero de él tengo un recuerdo especial, que no se me olvida».