Fotografía de Ernest Hemingway tomada en los Sanfermines, que dio a conocer en todo el mundo
Fotografía de Ernest Hemingway tomada en los Sanfermines, que dio a conocer en todo el mundo - ABC

Ve la luz un cuento inédito de Ernest Hemingway

«A Room on the Garden Side», ambientado en la Segunda Guerra Mundial, fue escrito en París

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Han pasado seis décadas desde que el gran escritor y periodista estadounidense Ernest Hemingway se suicidara a punta de fusil en 1961, pero sigue sorprendiendo a sus más fieles lectores. Hace unos meses conocíamos el primer relato de ficción escrito por el autor con apenas 10 años, y ahora nos sorprende con la publicación de un cuento inédito. La revista estadounidense «The Strand Magazine» ha sido la encargada de divulgar «A Room on the Garden Side», una breve historia ambientada en la Segunda Guerra Mundial que Hemingway escribió durante una de sus estancias en París.

Su origen se encuentra en el verano de 1957, cuando el autor escribió un total de cinco historias breves sobre las experiencias vividas años atrás, durante la Segunda Guerra Mundial. En agosto de ese mismo año se las entregó a su editor, Charles Scribner, al que le explicó que «las historias podrían ser un poco chocantes porque lidian con tropas irregulares, combates y personas que matan a personas». «De todos modos, siempre puedes publicarlos después de mi muerte», rezaba el final de la carta a Scribner.

Estos cuentos se encuentran en la Biblioteca Museo John F. Kennedy de Boston y son conocidos dentro del entorno académico. Allí están los manuscritos de «A Room on the Garden Side», «Black Ass at the Crossroads», «Indian Country and the White Army», «The Monument» y «The Bubble Reputation», los títulos de los cinco cuentos que dejó en herencia el autor a su editor. Solo llegó a publicarse uno, «Black Ass at the Crossroads». Hasta ahora.

Amor por París

«Es una historia que refleja el amor de Hemingway por París, cómo odiaba la muerte y el sufrimiento y cómo amaba la vida», explica a ABC Andrew F. Gully, responsable de «The Strand Magazine». En 2.100 palabras, y narrada en primera persona, la historia está ambientada en el verano de 1944, cuando las tropas aliadas liberaron París de la ocupación nazi. En el epílogo de la obra, Kirk Curnutt, miembro de la junta directiva de la Hemingway Society, señala que la pieza «contiene todos los elementos que los lectores adoran en Hemingway».

El cuento es una buena muestra de la fascinación de Hemingway por la guerra, que tanto plasmó en su literatura. El autor sirvió como voluntario en la Primera Guerra Mundial, conduciendo ambulancias en Italia, hasta que la metralla de una explosión le hirió de gravedad y volvió a Estados Unidos. Su experiencia en el combate le sirvió de inspiración para escribir la novela que le condujo a primera línea literaria: «Adiós a las armas» (1929). Lo mismo ocurrió con la Guerra Civil española y «Por quién doblan las campanas» (1940). Pero Hemingway no se cansó del campo de batalla entonces: fue soldado y reportero durante la Segunda Guerra Mundial y estuvo presente en Francia, en agosto de 1944, durante la liberación de la ocupación nazi y el Desembarco de Normandía.

Cicatrices de batalla

Desde ese momento su escritura se aderezó con las cicatrices de batalla, el amor, la guerra y la camaradería de los hombres que charlan sobre libros y vino, que están presentes en este nuevo cuento. Poco después de escribir «A Room on the Garden Side», Hemingway le confesó a su amigo Harvey Breit a través de una carta que odiaba «la naturaleza perturbadora de la fama», añadiendo que «probablemente sería mejor no publicar nada más; es más simple dejar las cosas una vez has muerto». Sin embargo, «A Room on the Garden Side» es la entrega veraniega de «The Strand Magazine», una publicación trimestral literaria que se dedica a divulgar trabajos inéditos de maestros literarios y nuevas obras de ficción de autores con gran relevancia en la actualidad.

En cuanto al resto de inéditos, se desconoce cuándo saldrán a la luz, pues «la Hemingway Society quiere esperar a publicar los documentos en el momento correcto con el editor adecuado», según explica Andrew Gully.