Francisca Aguirre, en una imagen de archivo
Francisca Aguirre, en una imagen de archivo

Muere a los 88 años Francisca Aguirre, Premio Nacional de las Letras 2018

La escritora, que también ganó el Premio Nacional de Poesía 2011 por «Historia de una anatomía» (Hiperión), es considerada «la más machadiana» de la generación del 50

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La poeta alicantina Francisca Aguirre, Premio Nacional de las Letras 2018, falleció este domingo en su casa del barrio de Chamberí, en Madrid, a los 88 años. Esta autora nacida en 1930 mantuvo una relación con la poesía, tal y como ella explicó en diferentes entrevistas, que se asemejaba a un romance tardío. La escritora publicó su primer libro –«Ítaca»– cuando ya tenía 42 años. Desde entonces, se labró una sólida trayectoria literaria paralela a la de su marido, Félix Grande, quien también era poeta y falleció en 2014.

El año pasado ocupó un sinfín de titulares que festejaban que había sido galardonada con el premio Nacional de las Letras, que le ha concedido el Ministerio de Cultura. El jurado del galardón la describía como «la más machadiana de la generación de los años cincuenta». «Tengo dos temas en mi vida que son importantes: Antonio Machado es el primero, desde luego, pero las mujeres es el segundo. He intentado, por todos los medios, a través de lo que he escrito, decirle al mundo que las mujeres tienen su historia personal, que es muy interesante, y que no importa que sean bajitas, rubias o altas. Son señoras que piensan, también, como los demás, que hablan y que producen cosas», explicó la poeta en una entrevista en ABC.

Aguirre, que en 2011 ganó el Nacional de Poesía con «Historia de una anatomía», era hija del pintor Lorenzo Aguirre, a quien le dedicó el poemario «Trescientos escalones». Su primer poemario, premio de poesía Leopoldo Panero, fue «Ítaca». Desde entonces, y con la excepción de la década de los 80, la autora continuó publicando su obra de manera ininterrumpida.

Es autora, además, de poemarios como «Ensayo General», «Pavana del desasosiego», «Ensayo General. Poesía completa 1966-2000» o «Nanas para dormir desperdicios». Es, también, autora del libro de relatos «Que planche Rosa Luxemburgo», por el que consiguió el Premio Galiana en 1994 y del libro de recuerdos «Espejito, espejito». Sus obras han sido traducidas al francés, italiano, portugués y árabe.