Núñez de Herrera en una de las jocosas cenas superrealistas de la revista «Mediodía»
Núñez de Herrera en una de las jocosas cenas superrealistas de la revista «Mediodía» - ABC
LITERATURA

Antonio Núñez de Herrera: La pluma heterodoxa de la generación Mediodía

Se edita la obra completa del autor de «Sevilla: Teoría y realidad de la Semana Santa» con novedades biográficas

SEVILLAActualizado:

Permanecía aún en penumbra la biografía y buena parte de la obra de uno de los más brillantes escritores de la Edad de Plata: Antonio Núñez de Herrera. De pluma aguda, lúcida, irónica y visionaria, Núñez de Herrera fue uno de los más brillantes forjadores de la fusión entre periodismo y literatura de aquel tiempo prodigioso que ahora se está rescatando con la resurrección de Chaves Nogales, Gaziel, Sender o Magda Donato. Un estudio concienzudo recupera la obra completa de quien formó parte de la generación de la revista «Mediodía» en la Sevilla donde no por azar cuajaría la fotografía-icono de la Generación del 27.

Antonio Núñez de Herrera (Campanario, Badajoz, 1900-Montegordo, Portugal, 1935), autor de «Sevilla: Teoría y realidad de la Semana Santa», libro fundacional ahora tan reconocido y leído, ha sufrido durante décadas el silencio, la desidia y el olvido.

El libro «Estampas. Literatura y periodismo de vanguardia», publicado por El Paseo con edición de David González Romero, César Rina y José María Rondón, ilumina la vida y la obra de un personaje singular que cultivó con fina ironía «la literatura de folio», que fue escritor de periódicos y luminosa referencia de la prosa de vanguardia.

Este libro inaugura además la colección editorial «Biblioteca de Autores Meridionales», impulsada por el CICUS (Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla), con un minucioso trabajo de rastreo en hemerotecas, archivos y viejas colecciones epistolares para recuperar por fin la obra completa de Núñez de Herrera formada por crónicas, entrevistas, artículos y críticas literarias. «Esta publicación supone el intento más exhaustivo posible hecho en torno a la figura biográfica y literaria de Antonio Núñez de Herrera», aclara el editor y editor David González Romero sobre este trabajo que supone lo más cercano a la obra completa de un hombre marcado por la mala fortuna personal que terminó condenando su obra al olvido.

Los también editores José María Rondón y César Rina desvelan con una frase estremecedora el destino del periodista: «Con Antonio Núñez de Herrera suceden cosas raras. Es como si su vida misma resbalara por los filos de la Historia».

La vida truncada de Núñez de Herrera por la muerte durante un viaje familiar de vacaciones al Algarve en julio de 1935, explica en buena parte la razón de tantos años de desmemoria, aunque el estudio apunta algunas ideas que quizás terminen de explicar el porqué de tanto silencio a raíz de la aparición en 1934 de su ahora célebre libro «Sevilla:Teoría y realidad de la Semana Santa».

«El propio Núñez de Herrera, a quince días de su muerte, era totalmente consciente de que su ciudad, la prensa, su generación, entre la que se contaban sus mejores amigos, dejaron su libro flotando en un insoportable vacío. ¿Era demasiado para su tiempo, demasiado para la «película literaria de Sevilla», como diría el propio Núñez de Herrera? ¿Qué incómodas claves palpó en el fuero de algunos? ¿Quizás su carácter engañosamente liviano escondía una digestión lenta y, para entonces, ya se echó encima la guerra?», explica David González Romero.

Tras la investigación de José María Rondón y César Rina queda confirmada esa sospecha de ostracismo en su querida Sevilla. Se descubre en el Archivo del escritor de Benjamín Jarnés que se custodia en la Residencia de Estudiantes. En una nota manuscrita Núñez de Herrera agradece a Jarnés su interés por el libro «silenciado concienzudamente por la prensa reaccionaria -es decir por toda la prensa- de Sevilla». Un silencio periodístico que desde luego sorprende para el primer libro de quien formaba parte protagonista y destacada de ese mundo.

Núñez de Herrera era funcionario de telégrafos donde sus jefes lo juzgaban «absorto por completo en sus aficiones literarias y periodísticas». Periodista vocacional en «El Noticiero Sevillano», «La libertad» o «Heraldo de Madrid» e impulsor incansable de dos proyectos de prensa fallidos:el semanario republicano «Crítica» y «El Pueblo. Diario Republicano de Andalucía».

Además, Núñez de Herrera estuvo desde 1932 al frente de la recién creada hemeroteca municipal hispalense, precisamente donde se custodia buena parte de la obra ahora recuperada. En las fotografías el periodista aparece en la antigua sede de la hemeroteca en el Salón Carlos V del Alcázar. Pero además fue secretario del Centro de Estudios Andaluces durante la etapa de Alejandro Guichot y Alfonso Lasso de la Vega al frente de la institución y tuvo una intensa vida política puesto que formó parte del equipo del primer alcalde republicano investido de Sevilla, Rodrigo Fernández y García de la Villa.

En este oportuno y necesario rescate divierte descubrir a Núñez de Herrera formando parte de ese espíritu lúdico y vanguardista de la generación de la revista «Mediodía». El periodista aparece participando en las famosas cenas superrealistas que se celebraban el primer sábado de cada mes en el Café Nacional de la calle Sierpes.

Junto a Romero Murube, Alejandro Collantes, Rafael Porlán, Juan Sierra, Rafael Laffón, Manuel Halcón, Pablo Sebastián o Fernando Villalón se descubre a Núñez de Herrera disfrazado en esas jocosas soirees de vanguardia en versión meridional. El periodista vivió aquel ambiente de la nueva estética con reveladores artículos en aquella revista que fue una de las plataformas más relevantes de la Edad de Plata.

Precisamente, entre los más destacado de las novedades aportadas por este estudio está el descubrimiento de que Núñez de Herrera fue si no el primero, uno de los primeros en bautizar a la Generación del 27 con el nombre con el que pasaría a la posteridad. Un hecho que confirma la clarividencia con la que el periodista analizó su época. Así, en el periódico «La Libertad» de Badajoz se refiere ya a «la poesía de 1927» y publica una temprana «antología de poesía moderna» que sirve ya como preámbulo de lo que no se confirmaría hasta la famosa antología de Gerardo Diego en 1932.

Sin duda varias circunstancias han hecho que haya quedado eclipsada la figura de Núñez de Herrera como animador y activo protagonista de la época. «Ha sido relegado del núcleo literario del grupo Mediodía, en buena medida por la preeminencia de los poetas en el horizonte de la generación y también por su pronto fallecimiento y la amnesia extendida por la dictadura de una figura que encarnaba la vanguardia y la heterodoxia a partes iguales», aseguran los editores.

Sólo muy recientemente ha sido valorada su principal obra, «Sevilla: Teoría y realidad de la Semana Santa» (1934), metáfora rara, extravagante y certera de la Semana Santa y de la ciudad. Asombraba el autor describiendo escenas que existían pero que nadie había contado nunca y limpiaba así del polvo de una bella y esclerótica poesía el fenómeno de las cofradías.

Así las estampas desvelaban el complejo jeroglífico de la memoria sentimental de la ciudad con esos nazarenos que envolvían sus alpargatas en el último número de «El Socialista» y la Sevilla roja que olvidaba las teorías revolucionarias cuando se acercaba la Cuaresma, cuando El Gran Poder le ganaba la partida a Marx, porque «la muerte aquí no es más que una obra de arte».

Una narrativa intuitiva y atrevida que lo señala como escritor singularísimo dotado para la metáfora audaz y la ironía fina. Su memoria era un vago recuerdo, una heterodoxia pseudolvidada, una extravagancia perdida en las hemerotecas que ahora recupera la luz que necesitaba para ocupar su lugar fundamental y fundacional en el mejor y más universal periodismo literario español.