Cádiz y su provincia se ha convertido en un perfecto escenario para la novela negra
Cádiz y su provincia se ha convertido en un perfecto escenario para la novela negra - ANTONIO VÁZQUEZ
NOVEDADES EDITORIALES

La edad de oro de la novela negra gaditana

Benito Olmo con «La tragedia del girasol» y David Monthiel con «Las niñas de Cádiz» son dos claros exponentes del noir

SEVILLA Actualizado: Guardar
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La novela negra está viviendo un gran momento en España gracias a varios escritores gaditanos que acaban de publicar nuevos libros. Ese es, sin duda, el caso de Benito Olmo (Cádiz, 1980), autor de «La tragedia del girasol» (Suma de Letras), que vuelve a ser protagonizada por el exinspector de policía y ahora detective privado Manuel Bianquetti. Después del éxito contundente de «La maniobra de la tortuga» (Suma de Letras, 2016), este escritor logra retratar por segunda vez una imagen de Cádiz negra y totalmente alejada de tópicos y estereotipos.

En «La tragedia del girasol» Bianquetti recibe el encargo de proteger a un importante empresario durante la estancia en la ciudad. A partir de ahí se sucederán una serie de crímenes que tendrá que resolver. «Cuando escribí “La maniobra de la tortuga” aspiré a crear, como cualquier autor de novela negra, un personaje que protagonizara una saga y que tuviera gasolina para varias novelas. Por eso inventé al inspector Bianquetti con la incógnita de si le iba a gustar o no a los lectores. Tras leerla, estos me pidieron más Bianquetti. Ahora tengo otra tercera ya en mente», asegura el escritor.

Benito Olmo, en la librería Botica de Lectores de República Argentina
Benito Olmo, en la librería Botica de Lectores de República Argentina - M. J. LÓPEZ OLMEDO

Olmo se confiesa deudor de la novela negra clásica. «A la hora de escribir soy muy meticuloso. He leído a Hammett, Chandler y Connolly, entre otros, y todas sus novelas son muy rápidas. En mis libros no me puedo dedicar a describir tantas cosas como Ken Follett. Hay que darle mucho ritmo y acción a la trama. Por eso mis historias transcurren en pocos días».

Esa vertiginosidad se refleja en pasajes como una persecución frenética en el estadio Ramón de Carranza durante un partido que disputan el Cádiz y el Real Madrid. «He logrado, como ocurrió en la novela anterior, que esta se resuelva en la última página», dice el autor a la vez que afirma que «me obsesiona redondear las novelas y explicar el porqué de las cosas. No me gustan los escritores que dejan cabos sin atar. La obligación hacia los lectores es darle lo mejor».

Personajes creíbles

Otra de sus obsesiones es la de hacer personajes creíbles y reales. Es lo que ocurre con una mujer fatal que aparece en su nueva novela: «Le he dado muchas vueltas para que fuera creíble. Hay un hombre que se enamora de ella pero, como le sucede a los girasoles, sabe que si busca el sol al final se acabará quemando, de ahí viene el título del libro». «Lo fundamental -añade- es que los personajes sean muy humanos y que el lector se los crea. Huir de los lugares comunes y de personajes que hacen cosas predeterminadas. Los personajes deben ser erráticos. Víctor Ros es muy guapo y hace todo bien. Bianquetti tiene muchas imperfecciones, y eso lo hace muy humano y creíble. En esta novela destaco cuatro personajes femeninos: de ellas destaca Cristina, que ha sufrido la violencia de género. Bianquetti y ella se abrazan para no perderse. También subrayo a Sol, que es la hija de Bianquetti. Entre Cristina y Sol humanizan a Bianquetti».

En cuanto a que se desarrolle en Cádiz, Benito Olmo señala que «se dice que es la ciudad que sonríe, pero los que vivimos ahí sabemos que no es así. Es una ciudad con paro y corrupción, y la vivienda está muy cara. Yo vivo ahora en Sevilla porque es ahí donde trabajo. El paro trae pobreza, delincuencia y corrupción».

Hay que destacar también que este escritor se encuentra muy ilusionado ante la adaptación cinematográfica de «La maniobra de la tortuga». Juan Miguel del Castillo (autor de la premiada «Techo y comida») se va a encargar de dirigir este proyecto que comenzará a rodarse a finales de este año. «Yo quería estar aparte, pero al final me han obligado a participar. Ha sido muy divertido, además va a ser una película muy fiel a la novela. Le va a dar visibilidad a la historia. Gracias a eso el público general va a conocer a Bianquetti».

David Monthiel vuelve a brillar «Las niñas de Cádiz»
David Monthiel vuelve a brillar «Las niñas de Cádiz» - PATRICIO MUSALEM NAZAR

Otro de los autores sobresalientes dentro de la novela negra hecha en la Tacita de Plata es David Monthiel (Cádiz, 1976), que presentará este miércoles a las 21:00 horas «Las niñas de Cádiz» (El Paseo Editorial) en la librería La Fuga, junto al también escritor Daniel Ruiz. Esta nueva entrega del detective Rafael Bechiarelli le da la alternativa a «Carne de Carnaval» (El Paseo, 2017).

Si en la primera se retrataba el mundo del Carnaval, ahora Monthiel ambienta su historia en el verano gaditano, con importante presencia del levante en su primera parte: «La novela habla de dos cosas, del servicio entendido como la ayuda al otro y del servicio de los que trabajan en verano, y también destaco el tema de la idolatría. Hay un inglés que idolatra a Cádiz y a una mujer fatal», señala el autor. En este caso, Bechiarelli deberá buscar a Francis Scarfe, que ha desaparecido sin dejar rastro. «Bechiarelli tiene un perfil entrañable, medio golfo medio apañado. Es un detective que sabe leer muy bien las realidades».

Este escritor se declara admirador de Manuel Vázquez Montalbán. «Yo siempre hablo del contraste que hay entre la novela negra mediterránea y la nórdica, porque los problemas están mejor reflejados en la mediterránea. Hay autores que me encantan como Carlo Lucarelli, Petros Márkaris, Rubén Fonseca...»

Las oscuridades de la Costa de la Luz

En cuanto al auge de los autores gaditanos que cómo él escriben novela negra, David Monthiel asegura que «yo creo que esta apuesta por narradores de Cádiz como Benito Olmo y yo es porque conocemos cosas de nuestra memoria sentimental como el Carnaval o la problemática de la provincia de Cádiz. Bechiarelli destapa todas las oscuridades de la Costa de la Luz, con todos los problemas de la droga. La situación de la provincia es clave y da para hacer historias muy interesantes: hay narcotráfico, mafia, prostitución, etc. En medio está Gibraltar, la base naval de Rota. Yo uso la novela negra porque es un género que me da para investigar y para adentrarte en cosas como el turismo, el narcotráfico, etc», confiesa.

Por otra parte, este autor comenta que el título de «Las niñas de Cádiz» juega con la idea de que a lo largo de la historia de la ciudad las mujeres han estado muy presentes (puellae gaditanae). «Siempre ha habido una presencia de las mujeres de Cádiz, como bien destacó un autor griego», asegura. En ese sentido destaca el bolero “Las filles de Cadix”, que compusiera Leo Delibes con letra de Alfred de Musset. Miles Davis, por su parte, también se acercó a la mujer andaluza con «The Maids of Cadiz». «En mi novela hablo de ese mito de las mujeres fatales tipo Carmen. “Las niñas de Cádiz” abarca todo eso, como hacía Lord Byron en su poema “The lovely girl of Cadiz”», concluye.