Presentación de los libros de Antonio Rodríguez Almodóvar y Díaz Velázquez
Presentación de los libros de Antonio Rodríguez Almodóvar y Díaz Velázquez - Rocío Ruz

Feria del Libro de Sevilla 2019Diálogos entre un escritor vivo y otro difunto

Rodríguez Almodóvar presenta su poemario «Elegías» y el libro de su amigo desaparecido Díaz Velázquez, «Espacio de tiempo

SevillaActualizado:

Ciertos libros esconden inesperadas historias de amistad, azares de vida y muerte, memoria cuajada en conversaciones interrumpidas. Un escritor vivo y otro muerto que cruzan sus obras y se intercambian el elogio y la admiración en prólogos también cruzados. Antonio Rodríguez Almodóvar presenta su nuevo libro y al mismo tiempo el de su amigo desaparecido, Francisco Díaz Velázquez. Y es imposible no escuchar la voz de dos amigos en noches de poesía y resistencia.

Antonio Rodríguez Almodóvar (Alcalá de Guadaira, Sevilla, 1941) y Francisco Díaz Velázquez (Sevilla, 1942-2015) se conocieron casi al mismo tiempo en el que comenzaron a asomar los versos de estos libros que nacieron hermanos: «Elegías» y «Espacio de tiempo», ambos publicados por la editorial Libros de la Herida. «Creo que ambos libros son como un hermoso diálogo que ahora va más allá de la vida», confiesa emocionado Rodríguez Almodóvar poco antes de leer los versos del amigo. «Algo deben ambos a una determinada época de nuestras vidas, la que compartimos en Madrid, allá por el curso 1962-1963, en que hicimos el primero de la especiliadad de Filosofía Pura en la Universidad Complutense».

Estos dos libros que se presentaron en la Feria del Libro de Sevilla trajeron una memoria de la melancolía, la historia de dos muchachos que se conocen en la gris Sevilla de finales de los años cincuenta y que en las aulas de la Universidad descubren que hay que cambiar el mundo.

Rodríguez Almodóvar se convirtió en un reputado novelista, celebrado autor de literatura infantil como demuestra su Premio Nacional en este género y reconocido investigador con destacados proyectos como la edición de los manuscritos de los hermanos Machado.

Francisco Díaz Velázquez fue un escritor polifacético que impulsó aventuras intelectuales en la Sevilla de la contracultura, autor de poemarios como «Mínimas y coplas» y «Coplas de nadie», además de dramaturgo en colaboración con el también desaparecido Alfonso Jiménez Romero y brillante letrista flamenco cuyos poemas cantó Camarón en su mítico disco «La leyenda del tiempo».

Después de los años de lucha antifranquista, ambos destacaron con responsabilidades políticas ya en la democracia. Pero cuando comienza la historia de estos libros hermanos Francisco Díaz Velázquez estudiaba la Preu (el curso preuniversitario) y Antonio Rodríguez Almodóvar hacía estudios de Náutica y el Bachillerato de Letras al mismo tiempo que trabajaba como chico de los recados en el Mercado de Entradores.

En este curioso dueto entre un escritor vivo y otro difunto que se vivió en la Feria del Libro, Rodríguez Almodóvar evocó otro momento que se refleja también en la intrahistoria de ambos poemarios. Un episodio que se ha convertido en mítico:la época en la que el pensador Agustín García Calvo impartió clases en la Universidad de Sevilla. Un tiempo en el que aún muchos recuerdan el Seminario de Mitología Comparada por el que García Calvo sufrió proceso acusado de cuestionar ortodoxias religiosas. «Aquellas clases de García Calvo por las tardes eran estupendas. Allí descubrimos el Juan de Mairena de Machado, un libro profundamente heterodoxo que nos cambió».

La editorial Libros de la Herida ha tenido la afortunada idea de sacar ambos libros al mismo tiempo. José María Gómez Valero, editor de este sello junto al también poeta David Eloy Rodríguez, asegura que los libros tenían que salir juntos, «porque nacen de una historia de amistad y ambos nos hablan de dos amigos en un tiempo de aventuras intelectuales y artísticas».

Explica Rodríguez Almodóvar, autor de otros poemarios como «A pesar de los dioses» y «Poemas del viajero», que «Elegías» es un libro escrito en distintos momentos de su vida. «Son momentos difíciles pero no hay un tono de lamento, un tono elegiaco convencional; son cantos de celebración de la vida donde abordo los temas trascendentales pero de otra manera».

Sobre el libro de su amigo, Díaz Velázquez escribía en el prólogo que el título de «Elegías» era acertado: «Trata de la añoranza de lo que nunca se tendrá, el carpe diem o el tempus fugit de otros poemas son verdaderamente elegías de lo perdido, incluso por aquello que se ha perdido justamente por no haberlo tenido nunca». Y aplaudía el atrevimiento «de escribir filosofía en verso o poesía filosófica al estilo de Parménides».

Y Rodríguez Almodóvar advierte sobre el libro de su amigo que tiene un aire «entre lo presocrático y lo flamenco, con latigazos de verdad sobre las grandes paradojas de la vida, un reposo machadiano del pensamiento y un humorismo trascendental».

Para Almodóvar fue un día especial. No se trataba sólo del recuerdo del amigo, también sucedía otra circunstancia personal. Y es que hace 40 años, en las primeras elecciones municipales de la democracia se presentaba como candidato a la alcadía. «Fue un momento crucial de mi vida, porque estuve a punto de ser alcalde». Quedó segundo, pero un pacto de izquierdas le dio la victoria. Sin embargo, los pactos electorales para ajustar equilibrios en otras provincias le hicieron perder el sillón en favor del andalucista Luis Uruñuela. «Acepté y allí comienza el verdadero poder del PSOE. Luego eligieron a otro candidato. Entendí cómo era de verdad la política».