El escritor Juan Eslava Galán
El escritor Juan Eslava Galán - Juan José Úbeda

Feria del Libro de Sevilla 2019Juan Eslava Galán: «Colón era un trepa, pero los italianos lo han sublimado»

El escritor estuvo en la feria el jueves firmando ejemplares de «La conquista de América contada para escépticos»

Jesús Morillo
SevillaActualizado:

El escritor Juan Eslava Galán (Arjona, 1948) asegura que intenta cuando lee historia, aunque esto se puede aplicar también a cuando la escribe, tener «una visión escéptica», entre «cínica y humorística».

Este punto de vista, unido a un estilo ágil y llano en el sentido que le daban los clásicos, es lo que ha convertido en éxitos cada uno de los volúmenes que ha publicado de sus historias contadas para escépticos, donde el rigor a la hora de manejar los datos y la documentación no está reñido con que las mayorías puedan acceder a la historia.

Otro ejemplo de ello es el reciente «La conquista de América contada para escépticos» (Planeta), en el que Eslava Galán, flamante premio Joaquín Romero Murube de ABC, presenta un documentado y ameno relato de la llegada de Colón a América, la conquista de México y la de Perú, atendiendo a las grandes figuras como Hernán Cortés o Pizarro, pero también a la dureza de la vida que encontraron durante su viaje y su estancia los españoles que cruzaron el Atlántico buscando una vida mejor.

Por qué pensó que la historia de América merecía la pena incluirla en su serie de libros de historia contada para escépticos

Primero, porque me escriben los lectores a mi página web y muchos coincidían muchos en que les gustaría conocer la historia de América contada de otra manera; y, segundo, porque como he vivido tiempo en el extranjero he tenido que soportar a menudo que vengan con historias de la leyenda negra de los españoles en América. Así que tenía yo también esta espinita clavada y pensé que ahora era el momento adecuado. Y ha sido absolutamente casual que saliendo el libro hiciera las manifestaciones tan poco sensatas que hizo el presidente de México…

Esas declaraciones son, como mínimo curiosas, pues desde la llegada de los españoles los diversos pueblos indios se valieron de los españoles para dirimir sus antiguas guerras

Por eso hay un dicho muy inteligente: la conquista la hicieron los indios. Hernán Cortés tiene unos 1.300 españoles, no todos soldados veteranos, cuando va la conquista y se enfrenta con decenas de miles de indios. Eso es así porque lleva otras decenas de miles con él que están deseando cargarse a los otros que son unos abusones. Y luego se dice: la independencia la hicieron los españoles, porque los que se declararon independientes eran criollos, descendientes de españoles.

De hecho, en su libro distingue al imperio español como generador, frente a otros que tacha de depredadores.

Nosotros somos un imperio generador, como lo fue el romano, el de Alejandro o el imperio turco, que eran pueblos que sí, conquistaban a otros pueblos, pero les daban el mismo tratamiento. El imperio español fundó enseguida universidades, monasterios, conventos, hace carreteras… el mismo tratamiento que se podía dar en España. Obviamente, se puede decir que allí depredaban las minas… en las minas de Potosí se sacaba plata lo mismo que se sacaba cinabrio de las minas de Almadén. Luego, los imperios depredadores son los que llegan, succionan las materias primas del sitio, desprecian a los indígenas, no se mezclan con ellos y lo único que hacen es aprovecharse.

Detecta el peso de la leyenda negra, que no deja de ser propaganda antiespañola difundida por sus rivales.

Absolutamente, pero hemos tenido la desgracia de que tuvimos a un Bartolomé de las Casas que denunció, se le permitió que denunciara, eso trajo consigo las leyes de Indias… Aquí se discutió si tenemos o no derecho, algo que ningún país imperialista ha hecho nunca y, claro, en el momento en que España ha invadido parte de Europa, si lo queremos poner así, con las guerras en Flandes e Italia eso aguza el sentimiento antiespañol. Lo estúpido es que los mismos españoles hayamos aceptado ese relato de la leyenda negra. Hay que romper esa estampa negativa de la que no tenemos nada de que avergonzarnos.

¿Los españoles desconocemos la historia por la leyenda negra o porque se conoce menos la historia de lo que se dice?

En general, desconocemos nuestra historia. Somos propensos a admitir mitos que incluso cuando nos perjudican. Hay una especie de veta de masoquismo en el español que no la encontramos con los franceses o los ingleses, todos orgullosos de sus banderas. Todos los países de Europa han tenido inquisiciones más sangrientas que la nuestra, pero nosotros tuvimos la desgracia de que la nuestra duró hasta el siglo XIX.

De sus libros de historia en general y de este en particular me gusta que plantea una historia de la conquista en un tono alejado de esa España imperial del nacional catolicismo que vuelve resurgir ahora.

Yo me quiero meter en la piel de quien iba a allí, no de los grandes héroes, aunque ahí están Pizarro o Hernán Cortés, sino en la piel del que iba a mejorar, y Cervantes lo intentó, aquí no me va bien y me voy allí que parece que atan los perros con longanizas. Y lo que se encuentran es un desengaño para casi todos.

Incluso las debilidades de los grandes héroes, con, por ejemplo, un Cristóbal Colón obsesionado con el oro.

Absolutamente obsesionado. Colón es un trepa, lo que pasa es que los italianos lo han sublimado, sobre todo, los italianos que emigraban en grandes bandadas a principios del siglo XX a Nueva York, que llegan con el complejo de ciudadanos de segunda. Ellos se arrimaron a la figura de Colón para decir que los estadounidenses tenían esa grandeza porque un italiano llegó y descubrió esto. Lo han sublimado del mismo modo que ahora se ha dejado caer.