Joaquín Arbide en la Alameda de Hércules, epicentro del golferío sevillano durante décadas
Joaquín Arbide en la Alameda de Hércules, epicentro del golferío sevillano durante décadas - Raúl Doblado
CRÓNICA

Joaquín Arbide: «El humor tiene más peligro que dos bombas»

El periodista y escritor presenta este martes en La Carbonería su libro «La Sevilla golfa»

SevillaActualizado:

«En este libro cuento las cosas en primera persona, lo que me pasó a mí, a amigos como José Antonio Garmendia y a mucha gente». Quien habla es el periodista y escritor Joaquín Arbide, autor de libros como «Sevilla en los bares», fundador del grupo de teatro Tabanque que renovó la escena andaluza a finales de los sesenta, cineasta independiente y noctámbulo.

Su nuevo libro, «La Sevilla golfa» (El Paseo) pasa revista a aquellos años setenta de su juventud en los que la ciudad, mantiene su autor, «se liberó a sí misma», tanto cultural —de Tabanque a Triana— como golfamente, en correrías nocturnas para ir a ver a la Esmeralda y sus flamencas travestidas o para disfrutar del flamenco en La Cuadra de Paco Lira, que después fundaría otro clásico de la noche sevillana: La Carbonería, donde este martes a las 19.30 horas se presenta este volumen.

«Me cabe el honor de presentar el libro en la casa de Paco Lira, aunque ahora el negocio lo llevan sus hijos. Este es un libro que habla de rompedores golfos, porque un golfo no es solo un señor que va con las manos en los bolsillos con un cigarro en la comisura de los labios, sino que trato de hablar de los que fueron rompedores en el arte, el flamenco, en los medios de comunicación de aquellos años o como Paco Lira, que acogió en su casa a gente de los medios de comunicación cuando no había quien respirara o ayudó a grupos de teatro, pues de allí surgió La Cuadra, de Salvador Távora».

El está escrito con un estilo directo y humorístico para hablar de unos años en los que la ciudad despertó, y por cuyas páginas pasean El Pali, Silvio, Agustín García Calvo, Manolita Chen, Antonio Núñez «Chocolate» y Manuel del Valle, «quien para todo el mundo es el político más serio que había en Sevilla y es el tío más cachondo que ha parido madre, que hacía unas gamberradas en la antigua Facultad de Derecho en la Fábrica de Tabacos...»

Una explosión cultural y contracultural, y una renovación de las costumbres, que fueron preparando el terreno desde los primeros setenta para la Transición. «Antes de la Transición política, que empezó en 1975, llegó la cultural cuatro años antes. Eran las postrimerías del franquismo y la ciudad se despertó.Había un deseo de ilusión por cambiar y explotar. Sevilla eligió siempre el camino del buen humor, que tienemás peligro a veces que dos bombas en cualquier calle».

Más allá de libro, Arbide prepara para el próximo lunes otra cita muy especial: la conmemoración de los cincuenta años de la creación de Tabanque. Será en el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía, donde «representaremos fragmentos de aquellas obras y mostraremos vídeos y fotografías de aquellas representaciones, como la Antígona que contó con Amparo Rubiales, Miguel Rellán, Raúl Sender... Obras de teatro que fueron importantes, señeras y golfas».