Octavio Paz es uno de los diez mejores poetas del siglo XX, según Diego Martínez Torrón
Octavio Paz es uno de los diez mejores poetas del siglo XX, según Diego Martínez Torrón - ABC
Novedad editorial

«Ortega y Gasset le sugirió a Octavio Paz que dejara la poesía por la filosofía al ser hombre de pensamiento»

Diego Martínez Torrón publica su ensayo «La poética interior de Octavio Paz» (Ediciones Alfar)

SevillaActualizado:

La figura del mexicano Octavio Paz (1914-1998) tiene muchas aristas y ha sido estudiada de forma desigual a lo largo de las últimas décadas. Ganador del premio Nobel de Literatura (1990) y del Cervantes (1981), en su haber tiene obras fundamentales como el poemario «Libertad bajo palabra» (1935-1957) o su ensayo «El laberinto de la soledad» (1950). El catedrático de Literatura Española y escritor Diego Martínez Torrón acaba de publicar el libro «La poética interior de Octavio Paz» ( Ediciones Alfar), un completo estudio basado en su tesina y su tesis doctoral y en el que analiza las distintas etapas por las que atravesó este poeta, ensayista y diplomático.

En palabras de Martínez Torrón, «Octavio Paz es seguramente uno de los diez mejores poetas del siglo XX. En su obra hay tres registros: la poesía primera, de influencia romántica; la poesía surrealista, de un surrealismo telúrico muy peculiar, en donde une su amistad con Breton y su estancia en el París surrealista con unos símbolos peculiares, de índole panteísta siempre; y la tercera época, que corresponde a su estancia en la India como embajador de México, hasta que renuncia por la matanza de Tlatelolco, con influencia de los hai-kus orientales».

Para este profesor de la Universidad de Córdoba, lo que caracteriza la poesía de Octavio Paz es «la existencia de una red de motivos simbólicos que derivan hacia un pensamiento poético profundo, pero expresado con belleza lírica. Los poetas que a mí siempre me han interesado son los que poseen ese pensamiento poético, una cosmovisión».

Diego Martínez Torrón es el autor de este estudio sobre Octavio Paz
Diego Martínez Torrón es el autor de este estudio sobre Octavio Paz - Manuel Ángel Jiménez

Martínez Torrón añade que Paz fue un hombre muy cosmopolita, ya que, aparte de su carrera como diplomático, dominaba varios idiomas y vivió además en San Francisco un tiempo. «Todo ello confiere a su poesía una universalidad importante, aparte de la belleza innegable de sus versos, de una volcánica imaginación torrencial contenida no obstante por la inteligencia que siempre tiene».

Influencia del surrealismo

Comenta este experto que «el existencialismo no fue muy importante en la obra del mexicano, salvo en “Salamandra”, donde sí hay una crisis existencial. Pero el surrealismo define gran parte de sus escritos, los más conocidos, como “Piedra de sol”. «Lo que ocurre es que la tercera época suya posee igualmente una gran belleza, mucho más sugerente en su brevedad, fruto de su contacto con el pensamiento hindú y su estancia en la India. Aunque esta tercera etapa sea menos conocida, contiene obras de gran belleza, como el poema “Blanco” o el libro “Ladera Este”».

Este libro se basa en otro anterior de este catedrático de Literatura, «Variables poéticas de Octavio Paz» (1979), que fue el primero que sobre este escritor se publicó en España, por lo que este autor es un pionero en nuestro país sobre el análisis de la obra poética del ganador del premio Nobel. Esta edición que ahora aparece en Alfar es más completa y mejora la anterior: «La aceptó mi amigo Jesús Munárriz para su sello Hiperión, lo que siempre le agradeceré, aunque la impresión se hizo previamente en una tipografía cordobesa, con muchas erratas, que estropeaban un texto que sin embargo era valioso. Yo hice mi tesina y mi tesis doctoral sobre Paz, documentándome mucho en Estados Unidos en una época en la que era necesario ir allí a investigar por las carencias que aquí teníamos. Esa tesis de tres mil páginas, la primera sobre Paz, la transformé en un ensayo escrito ad hoc, ameno pero lleno de ideas y de lecturas».

Vigencia de su obra

Martínez Torrón asegura que hoy en día hay que seguir leyendo la poesía de Octavio Paz «porque en su obra se une pensamiento y belleza. Ortega y Gasset le sugirió que dejara la poesía y se hiciera filósofo porque Paz es un hombre de pensamiento, nos invita a reflexionar sobre las cuestiones importantes de la vida: el amor, la naturaleza, el tiempo, la otredad —que es un concepto muy hermoso suyo—, la fusión mística de los contrarios… Hay muchos temas y muchos símbolos que yo estudio aquí en su evolución desde el panteísmo juvenil de influencia romántica a la expresión más moderna del surrealismo y a la delicadeza de época oriental, con el tema de la escritura que se desvanece en el tiempo, algo que se aprecia cuando escribe: “la transparencia es todo lo que queda”».

Aparte de su labor como estudioso, Martínez Torrón es un destacado poeta y autor de cuentos. Hace poco ha publicado dos libros en la colección Letras Hispánicas de Editorial Cátedra. Por un lado, «una edición muy renovadora y crítica de “El ruedo ibérico” de Valle-Inclán, de la que no había edición filológica, y que para mí es la gran obra narrativa universal del siglo XX, por los motivos que allí explico».

Por otra parte, ha editado «el libro que más quiero de los casi sesenta que llevo: “Matices. Antología poética (1974-2016)”, en esa colección de Letras Hispánicas de Editorial Cátedra, en la que yo mismo analizo y comento, muchas veces con aforismos, mi propia poesía desde sus inicios a la etapa final: con los temas del amor, la naturaleza, la poesía, lo infinito, la belleza, la muerte… Poesía también de pensamiento, pero expresada de modo diáfano y transparente. Estoy orgulloso y agradecido porque es un reconocimiento a muchos años de dedicación a la literatura. Como yo digo, un libro para enamorados».