Sir Arthur Conan Doyle, en un retrato de juventud
Sir Arthur Conan Doyle, en un retrato de juventud - ABC
NOVEDAD EDITORIAL

El otro Conan Doyle, con el permiso de Sherlock Holmes

Aparece el libro «Narrativa histórica» (Almuzara), que incluye las novelas «Sir Nigel» y «La compañía blanca»

SEVILLAActualizado:

Cuando el lector mayoritario tiene acceso a la figura de sir Arthur Conan Doyle (1859-1930) se topa necesariamente con su gran personaje de ficción, Sherlock Holmes, que llegó a robarle gran protagonismo como autor y que impidió que el escritor escocés pudiera destacar más en el género literario que él más amaba, el de la novela histórica. En esta última vertiente es donde se encuadra el libro «Narrativa histórica», un volumen que acaba de publicar la editorial Almuzara dentro de su colección Biblioteca de Literatura Universal (BLU). Bajo una cuidadosa edición de la sevillana Victoria León, este tomo incluye dos de sus mejores novelas históricas «La compañía blanca» (1891) y «Sir Nigel» (1906), amén de los «Cuentos de tiempos antiguos». Además, el ejemplar recupera la traducción clásica de Amando Lázaro Ros.

Según dice Victoria León, este proyecto surgió porque «me propusieron preparar para la BLU una selección de obras significativas de Conan Doyle que formaran un volumen “no holmesiano” y que pudieran dar así una visión diferente y complementaria de su importancia literaria. Tanto al director de la colección, Luis Alberto de Cuenca, como a mí nos pareció que las dos grandes novelas históricas de las que el autor siempre se enorgulleció nos servían a la perfección para ese propósito. Y quisimos completarlo con esos brillantes relatos de tema histórico donde Doyle luce su maestría técnica para el género en escenarios tan diversos y explorando posibilidades narrativas tan amplias».

El referente de Walter Scott

En estas dos novelas históricas se ve la huella de otro gran escritor escocés que fue un referente dentro de este género, sir Walter Scott. «Lo que más lo acerca a Scott —aclara León— fue la admiración que Conan Doyle sentía por el padre de la novela histórica y la voluntad de convertirse en su digno heredero. Los dos compartían la mirada orgullosa al lejano pasado familiar caballeresco y noble que tenían ambos. Scott, sin embargo, miraba a la Edad Media con la nostalgia de un conservador romántico, mientras que aDoyle, firme creyente en el progreso humano, le fascinaba recrear los grandes procesos de cambio histórico».

Cubierta del libro
Cubierta del libro - ABC

Como bien detalla en su prólogo esta traductora y poeta, en ambas novelas vemos a un Sir Nigel distinto. Mientras que en «La compañía blanca» (1891) el personaje se muestra en un estado de madurez, quizás más quijotesco, en «Sir Nigel» (1906) se ve a un joven caballero —aunque apareció publicada después— con más ímpetu. «Sobre Sir Nigel y sus compañeros de ficción, en ambas novelas hay una cierta mirada socarrona y paródica, pero al mismo tiempo admirativa, por parte del narrador que a mí siempre me ha parecido muy cervantina. Hay un juego constante con la tradición literaria (la novela de caballerías, las antiguas baladas, los héroes de Walter Scott...), pero también el propósito claro de crear una nueva novela histórica para su tiempo y una lectura contemporánea del pasado».

En cuanto a los «Cuentos de tiempos antiguos», se trata según León de trece narraciones «de enorme calidad en las que Conan Doyle demuestra su maestría en el relato breve, el género en el que se inició como escritor. Tienen como escenario las épocas y personajes más diversos, desde la reina María de Escocia a la emperatriz bizantina Teodora, y muchos abordan las grandes derrotas militares como catalizadores de cambios históricos y censuran el fanatismo religioso en todas sus formas».

Esta edición actualiza la traducción que realizara Amando Lázaro Ros. «La lengua cambia y los textos envejecen. Y, a pesar de su corrección y su innegable mérito, hemos querido hacer más grato el disfrute de esa traducción para el lector de hoy adaptando el texto a las normas y hábitos ortográficos vigentes e interviniendo en ciertas correcciones de estilo que lo hicieran más actual. Hemos eliminado, por ejemplo, la vieja costumbre de traducir nombres propios de persona. Por lo demás, hemos presentado su trabajo con apenas variaciones y con el propósito de que el traductor tuviera el protagonismo que merece».

Preguntada sobre si Sherlock Holmes pudo impedir a Doyle crecer literariamente,Victoria León dice que «quién sabe si hubiera escrito más y mejores novelas históricas sin él o no. Lo que sí sabemos es que gracias al éxito que le valieron las historias protagonizadas por Holmes Conan Doyle pudo dedicarse en cuerpo y alma a la literatura y convertirse en el escritor que fue; que creó un personaje mítico y que narró algunas de esas historias que no envejecen nunca porque cada generación de lectores hace que rejuvenezcan, como las que recoge este libro».