Salvador Navarro vuelve a mostrar una visión de Sevilla alejada de los tópicos
Salvador Navarro vuelve a mostrar una visión de Sevilla alejada de los tópicos - M. J. LÓPEZ OLMEDO
NOVEDAD EDITORIAL

Salvador Navarro: «En mis novelas quiero transmitir el desasosiego de Auster y el surrealismo de Murakami»

El escritor sevillano publica «El hombre que ya no soy» (Algaida)

SEVILLAActualizado:

Salvador Navarro (Sevilla, 1967) se vuelve a alejar de la zona de confort tan frecuente en la narrativa actual para ofrecer un retrato descarnado de aquella Sevilla que no aparece en las guías turísticas y en la que se mueven una serie de personajes que buscan su redención a partir de una trama caleidoscópica donde se mezclan asesinatos salpicados por el peso de las mafias, la droga y el sexo. Estos son los ingredientes de su nueva novela «El hombre que ya no soy» (Algaida).

Al propio autor le cuesta trabajo definir esta obra. «Mis novelas —asegura— son historias corales con un fuerte elemento psicológico. En este caso se trata de un paseo vertiginoso por el precipicio. Es como una frontera que atraviesa la gente y de la que ya no puede volver». «Ahí aparecen personajes como Lourdes, Roberto o Elisa, que son personas centradas como yo que se preguntan: ¿y si un día se desmorona todo y mi vida se va a tomar viento?».

Mientras en su anterior novela, «Huyendo de mí» (Algaida, 2015), se planteaba una diatriba, «¿cuánto puede una mujer aguantar a un hombre por amor», en ésta «opté más por el tema de la amistad». Sobre este asunto, recuerda que Marguerite Yourcenar decía en su obra «El tiro de gracia» que «lo que caracteriza a la amistad, en contra del amor, es la certidumbre». Sin embargo, Navarro asegura que «las amistades hay que mantenerlas. Yo he estado años sin hablarme con amigos». Este escritor planteó a dos de sus personajes, Roberto y Fidel, y les puso a Elisa como obstáculo.«La resiliencia es el factor clave para que una amistad se mantenga. Fidel es muy resiliente y lo aguanta todo, en cambio, Roberto se apoca con el tiempo».

En cuanto a su metodología de trabajo, Salvador Navarro comenta que tiene «una mente muy cuadriculada». «Paso mucho tiempo diseñando la estrategia más que escribiendo. Para mí lo esencial de una novela es que el personaje sea sólido. Lo que más me interesa es indagar en el alma humana». En este sentido, el escritor sevillano comenta que «los personajes no son blancos o negros, todos tienen sus matices». Además, asegura que «me divierto mucho escribiendo y creando historias porque para mí la literatura tiene algo de infantil».

Auster y Murakami

Es conocida la admiración que siente este escritor por Paul Auster y Haruki Murakami, aunque también le encantan otros autores como Patricia Highsmith o Carmen Martín Gaite. «Tengo la humildad de tener los modelos muy claros. En mis novelas quiero transmitir el desasosiego de Auster y lo surrealista de Murakami, y aunque es cierto que hay personas que los critican por hacer libros parecidos, para mí es un elogio que me reconozcan cierto estilo o temática».

«Los personajes no son blancos o negros, todos tienen sus matices»

Aparte de su pasión literaria, Salvador Navarro no podría entender la vida sin su trabajo como ingeniero en el departamento de calidad de la fábrica Renault:«Si me dedicara sólo a escribir mis libros serían más pobres. Me gusta salir a la calle. En mi equipo trabajo más la parte humana que la técnica».

Por otro lado, Navarro está inmerso en el proyecto de la película «No te supe perder», inspirada en su novela homónima:«Esa novela me ha hecho estar donde estoy». Manuel Benito del Valle es el director. «A él le encantó porque la vio muy cinematográfica. A partir de ahí hicimos una campaña de crowdfunding. Contamos, además, con Marisol Membrillo y Aníbal Soto como protagonistas. La hemos inscrito en el Festival de Cine Español de Málaga».