Jesús F. Creagh, autor de esta novela
Jesús F. Creagh, autor de esta novela - ABC
Novedad editorial

«Sevilla dejó escapar muchísimas oportunidades para afianzarse aún más si cabe en el panorama mundial»

Jesús F. Creagh presenta su novela «La profecía de Sevilla» (Almuzara)

SevillaActualizado:

Jesús F. Creagh acaba de debutar en el mundo literario con su primera novela, «La profecía de Sevilla» (Almuzara), un trepidante thriller que gira en torno a un secreto celosamente guardado y que se apoya en unas tablillas de barro de dos mil años de antigüedad en las que San Matías, discípulo de Jesús, trató de perpetuar el mensaje de Cristo. A partir de ahí, Daniel Cormack, agente de los Servicios Secretos del Vaticano, recibe unas instrucciones para desentrañar lo que en principio podría ser una amenaza terrorista contra este símbolo de la Iglesia católica.

¿Cuándo decidió dar el salto a la literatura?

Desde muy joven mi pasión por la literatura ha sido una constante y siempre me he sentido tentado a escribir de los temas más variados a veces coincidentes con mi dedicación al mundo de las cofradías, en el que he pronunciado desde conferencias, pregones, meditaciones, además de artículos diversos, trabajos de investigación, etc. Paralelamente, en el ámbito profesional he publicado diversos trabajos relativos al mundo de la Administración de Fincas con motivo de los múltiples congresos, encuentros, seminarios y jornadas en los que he participado a lo largo de varias décadas.

Debuta con un thriller lleno de acción.

En este género debo decir que sí. Ha sido mi primera obra y añadiré que surgió por una serie de coincidencias que me llevaron a plantear una trama en la que se reflejan muy distintos escenarios, épocas y personajes, lo que sin duda aportó riqueza a su contenido. He tratado aspectos tan dispares como el complejo mundo del espionaje y sus principales agentes intervinientes, CIA, Mosad, ISIS, los servicios secretos vaticanos, así como determinadas etapas históricas que abarcan desde el siglo I, con la ocupación de Judea por las legiones romanas, hasta el papel de los templarios tanto en España como en Tierra Santa. A esto debo añadir los entresijos tan genuinos como complejos de nuestra propia sociedad sevillana actual.

Sevilla es, una vez más, un escenario muy importante como demuestra su novela. ¿Por qué cree que esta ciudad tiene tanto encanto desde el punto de vista literario?

Sevilla, pese al turismo creciente, sigue siendo una ciudad desconocida que no se puede abarcar desde la perspectiva del foráneo que la visita superficialmente. No en balde llegó a ser la capital del mundo y el referente de corrientes históricas tales como el descubrimiento del nuevo mundo y sus amplísimas consecuencias no solo históricas, sino políticas, económicas, sociales e incluso religiosas. Debo añadir que Sevilla, también por el carácter a veces indolente de quienes la representaban, dejó escapar muchísimas oportunidades para afianzarse aún más si cabe en el panorama mundial, pero tal vez gracias a ello ha podido conservar parte de ese singular espíritu y carácter interior que la ha ido alejando del desarrollo de las grandes urbes y al mismo tiempo limitarla en su expansión, pese a las posibilidades que ofrecía. Aun así, no existe una ciudad que haya servido de escenario en un mayor número de óperas. Cuenta con la más grande catedral gótica del mundo, el archivo del descubrimiento de América más rico en contenidos, el palacio real en uso más antiguo del orbe e incluso el hospital con más siglos de antigüedad.

¿Qué es lo que esconden las tablillas de San Matías que pueden hacer cambiar la historia y por qué la persiguen tantas personas?

No es del todo exacta esa apreciación, más bien el arranque de la novela lo que plantea es una profecía del apóstol Matías a un discípulo suyo en la fortaleza de Masada, que, como se sabe, fue arrasada por los romanos en los años setenta de nuestra era cristiana. En la obra hay aspectos que parecen sacados de la realidad pero son ficticios y otros que son verdaderos que por su índole se diría que son fruto de la fantasía. En cuanto al contenido de las tablillas, reflejan una profecía sobre las distintas etapas que vive nuestra civilización desde el siglo I hasta la actualidad, en la que de forma periódica, cambian los influjos de pueblos y sobre todo religiones. Su mensaje adrede, es ambiguo, de ahí las diferentes interpretaciones subjetivas que realizan los personajes que conforman la trama de la novela.

La catedral de Sevilla tiene protagonismo en la trama de la novela
La catedral de Sevilla tiene protagonismo en la trama de la novela - Vanessa Gómez

En esta historia la Iglesia está muy presente. Usted conoce bien esta institución porque recibió recientemente la medalla Pro Ecclesia et Pontífice. ¿Por qué cree que todo lo relacionado con la Iglesia llama tanto la atención de los lectores?

Conozco y por ello admiro y respeto a la Institución eclesial en sus más diferentes estamentos: desde la cúpula que la gobierna hasta los escalafones inferiores, que son igualmente tan dignos de reconocimiento por su labor tan anónima como eficaz. La Iglesia como tal es objeto de críticas exacerbadas y a veces crueles por parte de algunos que saben positivamente que eso no les va a acarrear consecuencias para su propia integridad, ni física ni económica. Otra cosa distinta sería si se atreviesen a ofender a otras religiones, donde en vez de predicarse el amor y el respeto por el hermano se aplica el ojo por ojo. El que se aluda en la obra a la propia Institución como tal, o al menos a algunos personajes que aparecen en la misma, se debe a que el desenlace de la trama está muy relacionado con el primer templo de la ciudad, nuestra catedral y al secreto que esconde en su interior.

¿Le ha servido su experiencia cofrade (ex hermano mayor de la Cena, comisario en la hermandad de San Esteban y antiguo miembro del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla) a la hora de construir la novela?

Toda la experiencia de mi vida anterior en el mundo de la cofradías indudablemente han tenido cierta relación e importancia. Las referencias a determinadas hermandades que aparecen sin duda me ha sido fácil plasmarlas gracias al conocimiento que tengo de todas ellas. Lo del Consejo de Cofradías debo decir que también, aunque su referencia en la novela es muy limitada y diría que anecdótica.

¿Por el tipo de historia que plantea se siente un poco deudor de autores como Dan Brown o busca otras referencias literarias?

En todo momento he buscado ser fiel conmigo mismo al describir y relatar aquello que consideraba de interés en el desarrollo de la obra. Pero existen importantes diferencias entre mi planteamiento y los del autor al que hace referencia. En momento alguno he pretendido entrar en comparaciones con escritores tan conocidos como él a nivel mundial u otros igualmente famosos. Cuando yo hablo de Sevilla lo hago como alguien que ha nacido en esta tierra y de la que he aprendido sus claves más íntimas. Jamás podría hablar de Nueva Inglaterra con los matices que lo haría él. Mis escritores de referencia se dirigen más a los clásicos griegos y latinos, a la pléyade de la Edad de Oro española y más recientes a ciertos costumbristas de principios del siglo XX y, sobre todo, a los autores que tratan sobre la historia de Sevilla en sus diferentes épocas.

¿Después de «La profecía de Sevilla» está ya preparando otra nueva novela?

Al principio mi intención fue ir desarrollando el relato que había imaginado y al que en el transcurso del tiempo que he tardado en escribirlo –dos años– he añadido y suprimido algunos de sus contenidos. Pero llega un momento en el que los personajes a los que reflejas van adquiriendo vida propia y empiezan a ser dueños de sus actos y si como supongo ha leído la obra verá que han quedado algunas claves esenciales que tal vez merecieran ser desveladas. Quizás sean esos mismos personajes los que demanden una continuación, siempre, eso sí, que hayan despertado interés en el lector. Otro factor es que en repetidas ocasiones me han comentado que la trama planteada bien pudiera llevarse a la pantalla, porque lo que en realidad a veces lo que busca el mundo del cine y sus guionistas son argumentos lo suficientemente interesantes para el espectador.