Cinco años sin Paco de Lucía, el maestro de los guitarristas flamencos

El artista falleció en México tras sufrir un ataque al corazón, cuando estaba en la playa con sus hijos. Tenía 66 años

ABC.ES
MADRIDActualizado:

Han pasado cinco años desde la muerte de Paco de Lucía, pero la ausencia del guitarrista sigue notándose. El artista falleció de un infarto a los 66 años cuando estaba en la playa con sus hijos pequeños, en México. Él mismo pidió a su mujer, Gabriela, que le llevara al hospital porque notaba «un frío muy raro en la garganta».

Aunque llevaba varios años vinculado a México, donde residía por largas temporadas buscando la privacidad, el nombre de Paco de Lucía siempre remitirá a su Algeciras natal. El artista fue uno de los guitarristas más reconocidos del mundo del flamenco, y recibió, entre otros, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y fue nombrado Doctor Honoris Causa en las Universidades de Cádiz y en el Berklee College of Music of Boston.

Entre sus temas más conocidos están su rumba «Entre dos aguas», sus alegrías «La Barrosa» y «Barrio la Viña», o su soleá «Homenaje al Niño Ricardo», todos ellos emblemas de su extenso repertorio.

Saga de músicos

Paco de Lucía nació en un barrio gitano de Algeciras en 1947. La propia calle y el ser hijo y hermano de músicos lo familiarizaron con el flamenco desde su más tierna infancia. Aunque casi toda su obra se desarrolla en el flamenco, grabó algunos trabajos en otros estilos, como la música clásica o la fusión de flamenco con el jazz.

Tanto su madre, Lucía Gomes «La Portuguesa», como su padre, Antonio Sánchez, fueron una fuente decisiva en su vocación. De su padre y de su hermano Ramón recibió las primeras clases de guitarra. El sobrenombre «De Lucía» quedó ligado a él durante su niñez ya que, como él mismo contó en su momento, en su barrio había muchos «Pacos» y para identificarlos se añadía el nombre de la madre. En aquella década de 1950, ese pequeño Paco, «el de Lucía», ya empezaba a rasgar las cuerdas.

Su encuentro con Camarón

A finales de los años 60, el maestro conoció a Camarón de la Isla, el último gran suceso del flamenco, la columna vertebral del cante jondo de la segunda mitad del siglo XX. De esa mítica unión no pudo nacer más que magia. Grabaron diez discos entre 1968 y 1977. Después, juntos y por separado, fueron precursores de un flamenco más popular y mestizo entrando en el terreno del pop, el jazz, la salsa o la bossa-nova.

Desde entonces, nadie ha superado a Paco de Lucía, el toque de hoy no se entendería sin estudiar su figura. Revolucionó la manera de acompañar la interpretación flamenca de la guitarra y fue capaz de abrir los oídos al público joven hacia el flamenco con la rumba «Entre dos aguas» (1973), que permaneció 20 semanas en la lista de éxitos españoles.