Los miembros de Village People, en una sesión de fotos en Manhattan
Los miembros de Village People, en una sesión de fotos en Manhattan - ABC

El origen cristiano de «YMCA», el mayor himno gay de Village People

El título de su canción de mayor éxito fue inspirado por una por el barrio neoyorquino de Greenwich Village

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«La gente del Village», así de sencilla fue la elección para poner nombre al grupo de música disco más famoso de todos los tiempos. Y es que en el barrio neoyorquino de Greenwich Vilage fue donde ocurrió todo. Allí estaba el garito Les Mouches, donde los creadores del proyecto, Henri Belolo y Jacques Morali, quedaron tan fascinados por la fauna de la noche gay que decidieron montar un grupo musical inspirado en ella. De hecho, el primer miembro de la banda fue uno de sus camareros, Felipe Rose «el indio». Luego llegaron Víctor Willis (el policía), David Hodo (el obrero), Alex Briley (el militar), Glenn Hughes (el motociclista) y Randy Jones (el cowboy).

Después de conquistar las discotecas con su álbum de debut, también arrasaron en las listas de ventas con «Macho Man», el gran hit de su segundo disco (que vendió más de un millón de copias en 1977), con el que llegaron a hacer de teloneros de una tal Madonna que también empezaba a darse a conocer. Pero lo mejor estaba por llegar para los Village People. Ya en 1978, el Greenwich Village volvió a ser la fuente de inspiración para su mayor himno, que propulsaría las ventas de su tercer trabajo «Cruisin'» hasta las posiciones más altas de las listas a ambos lados del océano.

Randy Jones, el cowboy, se unió a una asociación del barrio llamada McBurney Young Men’s Christian Association (YMCA) cuando llegó a Nueva York en 1975. Era una antigua asociación cristiana que proporcionaba comida y alojamiento temporal a hombres en apuros económicos, que se había convertido en lugar de encuentro para muchos jóvenes neoyorquinos, que quedaban allí para charlar o hacer deporte. «En 1977, un día que paseaba por Greenwich Village con Morali, vimos las siglas YMCA, él se fijó en ellas y le intrigaron mucho. Le llevé a conocer la asociación, y volvimos en tres o cuatro ocasiones», contó años después el propio Jones. «Le encantó. Estaba fascinado con ese lugar en el que una persona podía practicar con pesas, jugar al baloncesto, nadar, recibir clases y conseguir una habitación. Además, yo tenía un montón de amigos allí que trabajaban en la industria de cine para adultos. Como Jacques era gay, le impresionó conocer a gente que él había visto en vídeos y en revistas. Esas visitas conmigo le inspiraron, y así surgió Y.M.C.A.».

El grupo, con la edificio de YMCA detrás
El grupo, con la edificio de YMCA detrás - ABC

¿Y cómo pensaron que el nombre de una asociación cristiana era adecuado para un homno disco gay? El propio Jones respondió así a la pregunta: «En el grupo siempre habíamos sido muy positivos con nuestra energía, y con todo lo que hacíamos. Nunca cantábamos sobre corazones rotos, amores perdisos o sueños destruidos. Siempre hablábamos de cosas positiva, y la YMCA es una cosa muy positiva. Creo que la gente se ha olvidado de todas las cosas buenas que se encuentran en asociaciones como esa. Llevan proveyendo de comida, refugio y apoyo espiritual a mucha gente desde hace más de un siglo. Tienen excelente programas para los jóvenes, así que es una institución muy positiva. Esa es la razón de que cantáramos sobre ella».

Aunque no emplearon referencias gay explícitas en la letra, todo el mundo entendía el trasfondo de la canción. Y fue cuestión de tiempo que la asociación YMCA, se sintiese afectada y denunció al grupo. Sin embargo, en cuestión de días, y ante el colosal éxito de la canción, el sentido común se impuso y la demanda fue retirada.

Entonces, ¿N? Los miembros del grupo siempre aseguraron que sí. Pero quizá lo más fiable sea atender a lo que dijo el autor de la letra, Víctor Willis, que fue uno de los chicos que recurrió a la ayuda de YMCA cuando la necesitó: «No es una canción gay, la frase “puedes pasar el tiempo con todos los chicos” está inspirada en mi juventud, cuando jugaba al baloncesto con mis amigos en YMCA. Yo quería escribir una canción que pudiera adaptarse a cualquier estilo de vida. Me siento feliz de que la comunidad gay la haya adoptado como himno. No siento ningún escrúpulo por ello».

La «otra» leyenda de «YMCA»

En la historia del pop hay un fenómeno que se ha repetido en muchas ocasiones: la canción que menos gusta al autor, es la que más éxito tiene. De hecho, «YMCA» estuvo a punto de quedarse en un cajón porque a algunos miembros del grupos les sonaba demasiado a «anuncio publicitario». «Pero en Estados Unidos todo el mundo ama los anuncios», recordó tiempo después Randy Jones. El videoclip de la canción se rodó en Nueva York, con la banda cantando y bailando por diferentes localizaciones como West Side Piers, Hudson River Park, Times Square o el propio exterior de la sede de la asociación cristiana YMCA, en la Calle 14 entre Greenwich y Chelsea. Y a pesar de que apenas se emitió en las televisiones estadounidenses (la MTV aún no existía), ayudó a que la canción se hiciese más y más popular, llegando al número dos en las listas estadounidenses, y logrando el número uno en Reino Unido, donde permaneció en el top durante tres semanas. En España llegó al número cuatro, y hasta hoy, ha superado los 10 millones de copias físicas vendidas en todo el mundo.

En 2009, «YMCA» entró en el Guinnes Mundial de los Records al ser bailada por más de 44.000 personas mientras Village People la cantaban en directo en el partido del Sun Bowl de 2008.