Plácido Domingo celebra en el Liceu los 50 años de su debut en España

Esta leyenda viva de la ópera debutó en 1966 en el Gran Teatre con tres óperas mexicanas, en cuyo escenario canta este mes «Simon Boccanegra»

PABLO MELÉNDEZ-HADDAD
BARCELONAActualizado:

Plácido Domingo vuelve al escenario del Liceu barcelonés para meterse, a partir del 23 de abril, en la piel del protagonista de la ópera de Verdi «Simon Boccanegra», título con el que celebrará los 50 años de su debut en España precisamente en el escenario del Gran Teatre. Fue en enero de 1966, cuando comenzaba su carrera legendaria como tenor, antes de pasarse a la cuerda de barítono.

Medio siglo que ni él mismo se lo cree. «Cómo ha pasado el tiempo... Siento una emoción enorme de poder celebrar este aniversario que representa tanto para mí. Mi debut en España con tres óperas cortas mexicanas, “Carlota”, “Mulata” y “Severino” en enero de 1966», afirmó el músico en rueda de prensa. Eso antes de una inolvidable «Manon Lescaut» en 1971, comienzo de «un sinfín de títulos en las siguientes dos décadas. El Liceu ha sido y siempre será muy especial para mí. Su público, su trayectoria y su apasionada acogida. Viví en Barcelona años muy importantes de mi vida y siempre le guardaré un cariño muy especial».

Él y su familia se instalaron en la capital catalana entre 1972 y 1980, «una época en la que todavía estaba Juan Antonio Pàmies como empresario y en la que en cada Navidad cantábamos en el Liceu los artistas que vivíamos en la ciudad, como Montserrat Caballé, Jaume Aragall o Pedro Lavirgen y, más tarde, Juan Pons y Josep Carreras», recordó Domingo.

Por eso «estoy feliz de volver al Liceu con “Simon Boccanegra”, un papel que me ha dado tanto y que me ha abierto las puertas a un repertorio maravilloso que me permite seguir en el escenario». «Un papel», continúa, «que el sábado pasado canté por última vez en el Met de Nueva York. Aquí también estaré con un gran reparto junto a Davinia Rodríguez, Ramón Vargas y Ferruccio Furlanetto, con quien coincidí en el Met y con quien cantaré este mismo título en Berlín cuando terminemos en Barcelona». Una obra que marcará el regreso de Domingo a La Scala de Milán en julio.

Su debut español se produjo pocas semanas después de su presentación europea, con «Madama Butterfly» en Marsella. «Acababa de debutar en el City Opera de Nueva York con “Don Rodrigo” de Ginastera. Mi debut en Madrid ni llegaría hasta 1970», recuerda.

Lleva al dedillo las estadísticas de su carrera: «Con las que terminé el sábado, llevo cantadas 750 funciones en el Met y dirigidas 250; en total he cantado 3.821 funciones, incluyendo aquellas como barítono. Después de cantar medio siglo todo el repertorio de tenor, he alargado mi carrera como barítono y seguiré en el escenario mientras sienta que estoy bien de voz y que el público lo así lo quiere. Pero la voz se acaba, de eso no hay duda. Cuando esto suceda seguiré en la ópera como director musical, como gestor y con mi concurso Operalia apoyando a los cantantes jóvenes».

Su regreso a España, después de estas funciones, está asegurado. Por lo pronto cantará «Thaïs» de Massenet la próxima temporada y otros títulos en cursos sucesivos. «Tengo contratos en los próximos tres años, pero, por la edad, no puedo garantizar que pueda con todo, aunque así lo espero».

Infatigable, sigue buscando nuevos papeles: «El año que viene incorporo el Posa de “Don Carlo” y más adelante Miller de “Luisa Miller”. También me interesan de Donizetti “Belisario” y el Nottingham de “Roberto Devereux”, además del “Guillermo Tell” de Rossini». «También me han presentado un proyecto de una nueva ópera basada en los tres últimos días de Ayrton Senna... A ver si la podemos presentar en la Ópera de Los Ángeles». Sí. Hay Plácido para rato.