RAÚL DOBLADO

Así será la colosal cita madrileña de Manuel Carrasco en el Wanda Metropolitano

«Es la producción más grande y ambiciosa que he llevado en toda mi carrera, y es un formato bastante original», cuenta a ABC el cantante

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Junio está siendo un mes redondo para el onubense, que llega a la capital tras haber hecho historia en el Estadio Benito Villamarín de Sevilla, recinto donde agotó entradas en cuatro horas. Y este sábado, Carrasco actuará con una impactante puesta en escena frente a 50.000 fans en el Wanda Metropolitano, en una velada cargada de emociones que será grabada para su próxima publicación en DVD.

—¿Cómo está viviendo estos últimos días antes de su «metropolitanazo»?

—Emocionado e ilusionado, es un concierto que llevo imaginando desde el primer día que decidí hacerlo, y ahora por fin llega. Por mi parte, voy a darlo todo porque sea una noche única en lo profesional y lo emocional. Hay muchas horas de trabajo, noches y madrugadas de reflexión sobre como será todo, así que ahora toca disfrutarlo y hacer que el público lo disfrute con la misma intensidad y emoción.

—¿Cómo se ensaya un concierto tan colosal?

—Ante un concierto tan grande las horas se multiplican, el equipose multiplica. No sabría decirle el número de personas... Me dicen que más de ochocientas. Eso requiere un ensayo mayor y una responsabilidad por parte de todos. Mucha concentración, mucho estrés, una parte casi obsesiva que nos hace estar hasta el minuto final repasando cada coma. Hay que ajustar demasiadas piezas aunque, al mismo tiempo, también en eso esta lo bonito. Hay una parte improvisada que a mí me encanta, porque es esa parcela mucho más «humana» la que acaba llegándole más a la gente.

—¿Qué se encontrará el público a nivel visual?

—De entrada, y justo al llegar al parking creo que 50 «trailers», así que ya te puedes imaginar, la carga de hierros y luces que llevan dentro... (risas). Es la producción más grande y ambiciosa que he llevado en toda mi carrera, y es un formato bastante original. Jugamos con diferentes planos, hay efectos que producen una atmósfera 3D casi mágica, recreando de una forma muy «lírica» las canciones.

—¿Ha pasado por su cabeza eso de «y después qué»?

—Llegarán otros retos diferentes, y seguro que son igual de especiales para mí y para el público, por muy grande que sea el estadio o por muy pequeño que sea el teatro.Todo empieza y termina en una cosa: colocarte la guitarra, tocar el piano y cantar tus canciones.

—¿Cómo se relajará este verano?

—(Risas) Algún día espero tenerlo libre y estar con mi niña, con mi familia, mi gente. Serán pocos días, pero los aprovecharé al máximo.