James Conlon, Carmen Giannatasio, Plácido Domingo y Michael Fabiano
James Conlon, Carmen Giannatasio, Plácido Domingo y Michael Fabiano

El Teatro Real se rinde de nuevo ante Plácido Domingo

El cantante cierra estos días la temporada del coliseo madrileño con «Giovanna d’Arco», de Verdi

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Plácido Domingo se mantiene fiel a su cita con Madrid. El cantante ha instaurado la tradición de cerrar la temporada de Ópera del Teatro Real y en este 2019 lo hace con «Giovanna d’Arco», de Verdi, un título completamente infrecuente -en el coliseo madrileño, de hecho, no se ha visto nunca-.

Domingo encabeza el cartel de la pieza de Verdi junto a Carmen Giannattasio, Michael Fabiano, Moisés Marín, Fernando Radó y los conjuntos titulares del Teatro Real, bajo la batuta de James Conlon.

Las actuaciones de los días 14 y 17, a las que se une la actuación extraordinaria de ayer, gracias a Rolex y su distribuidor oficial, Perodri Joyeros, se han llevado a cabo con el teatro entregado a una historia contada con austeridad escénica máxima que volverá a repetirse el día 20.

Domingo, que tiene una grabación con Montserrat Caballé de 1972 en la que hacía el papel del rey, es decir, el de tenor, aborda en esta ocasión el papel de Giacomo, barítono, la tesitura en la que se ha instalado desde hace 10 años.

Cita tras cita, el cantante, de 78 años, resulta el más ovacionado de los intérpretes de esta versión en concierto. Un éxito que le animará a pisar de nuevo el Teatro Real la temporada que viene si tiene «las cuerdas vocales bien engrasadas y salud vocal», pero esta vez será con «La Traviata», en la que interpretará el papel de Garmont para celebrar sus 50 años en el coliseo madrileño.

«Giovanna d’Arco»es una «auténtica rareza del repertorio verdiano», según explicaba en rueda de prensa el intendente del Real, Joan Matabosch, narra la historia de Juana de Arco pero con un cambio sorprendente no solo en su final -en vez de en la hoguera muere en el campo de batalla- sino en una pieza fundamental de la historia.

Dirigida por James Conlon, a esta no la denuncia la Iglesia sino su padre. La «culpa» la tuvo el autor del libreto, el aventurero, poeta y compositor Temistocle Solera, artífice también de los textos de otras óperas verdianas como «Nabucco», «I Lombardi» y «Attila», y segundo de los empresarios que tuvo el Teatro Real.