New Kids On The Block, los pioneros del género
New Kids On The Block, los pioneros del género - ABC

Jonas Brothers, Backstreet Boys, NSYNC... ¿Qué hay detrás del regreso de las «boy-bands»?

Rastreamos las razones de la oleada de vueltas dentro de este género músical a la que se han unido los míticos New Kids On The Block

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Cuando One Direction se separaron en 2016, dejaron al mundo huérfano de boy-bands. Parecía que su despedida cerraba con broche de oro (de muchos quilates, recordemos que sus ventas fueron de record) una etapa que arrancó en los primeros noventa, cuando se recuperó este formato que tanto había arrasado en los años sesenta, una era dorada de la música en la que también había girl-bands de auténtica leyenda.

Pero la ausencia de bandas de chicos no duró demasiado: en 2018 los Backstreet Boys anunciaron que volvían por todo lo alto con nuevo disco, y este año están recorriendo el mundo con su «DNA World Tour». «Creo que hay una vuelta, un renacimiento de la música de los 90. Muchos seguidores quieren revivir su juventud porque crecieron con los Backstreet», decía Howie D., que volverá a cantar con Nick Carter, AJ Mclean, Brian Littrel y Kevin Richardson los superhits que les dieron fama planetaria: «Everybody», «I want it that way» o «As long as you love me».

El regreso que ha dejado de piedra al mundo de la música, por completamente inesperado, ha sido el del grupo con el que empezó todo: los míticos New Kids On The Block. Comenzaron su carrera en 1986, y aunque sus dos primeros singles («Be My Girl» y «Stop it girl») y su álbum de debut fueron un fracaso comercial, con el segundo la cosa cambió. Su primer single «Please Don't Go Girl» no acababa de funcionar, y justo cuando su sello empezaba a plantearse ponerlos de patitas en la calle, una emisora estadounidense le dio la suficiente coba para que acabase convirtiéndose en un éxito. Poco después la MTV decidió emitir sin parar otra de sus canciones, «You Got It (The Right Stuff)», y el resto es historia.

New Kids on the Block se separaron en 1994, y aunque han estado haciendo algunas cosas juntos desde 2008, ha sido este pasado mes de marzo cuando han vuelto de verdad al candelero. Hace escaso mes y medio, el grupo lanzó el videoclip de una nueva canción, «Boys In The Band», con la que pretenden meter cabeza en los puestos altos de las listas y volver a la acción. En sus propias palabras, el single es «un viaje a través de la historia de las boybands». Uniéndose a iconos de la música pop como Lance Bass, Naughty By Nature, Debbie Gibson y Bell Biv Devoe de New Edition, además de una aparición especial de Griffin, el hijo de Joey McIntyre, el vídeo viaja en el tiempo «de la manera más épica posible y sirve como un recordatorio de lo mucho que todos amamos a las irresistibles boybands, especialmente NKOTB». Su compositor, uno de los chicos del grupo (Donnie Wahlberg), cuenta que escribió escribió la letra de la canción «como un homenaje a las boybands, pero no puedes rendir tributo a las 'bandas de chicos' sin un poco de humor autocrítico. Nadie tiene una piel más gruesa que los miembros de una boyband» (vean el videoclip al final de este artículo, no tiene desperdicio). El grupo también ha reeditado el álbum que definió su carrera, «Hangin 'Tough», y este verano se embarcará en la gira «The MixTape Tour 2019» con invitados muy especiales como Salt-N-Pepa, Naughty By Nature, Debbie Gibson y Tiffany.

Otro nombre imprescindible de la escena boy-band es NSYNC, la banda formada por Justin Timberlake, JC Chasez, Lance Bass, Chris Kirkpatrick y Joey Fatone en 1995. Después de alcanzar grandes éxitos con canciones como «Pop», «Tearin' up my heart», «I want you» o «Bye, bye, bye», en 2002 anunciaron que se tomarían un descanso temporal del que nunca regresaron. Pero hace exactamente un año se reunieron para recibir una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, y parece que se quedaron con ganas de más flashes. El pasado fin de semana pegaron el pelotazo nostálgico en el festival más famoso del mundo, Coachella, subiendo por sorpresa al escenario principal para cantar con Ariana Grande. Sin Timberlake, eso sí, pero con la firme intención de utilizar la actuación como trampolín para su regreso.

Pero si hoy estamos hablando de la nostalgia por las boy-bands es por el regreso de The Jonas Brothers, sin duda uno de los acontecimientos musicales del año. Sus fans, que han esperado su vuelta durante casi una década, recibieron recientemente la noticia de la edición de su primer álbum desde 2009, «Happiness Begins», para el próximo 7 de junio. Los hermanos Nick, Kevin y Joe volverán al escenario en lo que prometen ser dos actuaciones hiper-mediáticas, en la entrega de los premios Billboard Music Awards el 1 de mayo, y en Saturday Night Live el 11 de mayo. Después, se embarcarán en una gira mundial que promete dejar un río de gritos y lágrimas a su paso.

¿Por qué puede estar produciéndose esta oleada de regresos en la escena boy-band? En primer lugar por la polarización del mercado discográfico. A un lado está el target milenial, para el que sólo vale lo que es radicalmente nuevo y actual, y al otro está el resto de la clientela, en la que se percibe una imparable y creciente influencia del factor nostalgia. La segunda razón de peso es que uno de los elementos básicos de las boy-bands, las coreografías, están más de moda que nunca en la industria discográfica, lo que nos lleva a un tercer factor: la pujanza del K-Pop. El género que arrasa en todo el mundo está casi enteramente basado en las enseñanzas de las boy-bands de los noventa, y de hecho fue una imitación surcoreana, Seo Taiji & Boys, la que dio origen al movimiento.

Cuarto elemento a tener en cuenta: el diseño de personajes adoptados por los miembros de las boy-bands (el deportista, el dandy, el hip-hopero, etc...) da mucho juego en la mercadotecnia actual, especialmente en un mundo dominado por el auge de las redes sociales, donde las posibilidades de mercantilización de la marca de turno se multiplican a través de los perfiles de cada uno de los miembros del grupo.

En definitiva, la vuelta de las boy-bands tiene mucho que ver con el imperio del aspecto más visual y frívolo de la música. ¿No se han dado cuenta de que las subidas y bajadas de popularidad de estos grupos a lo largo de estos treinta años tienen bastante que ver con los de la MTV?

Así, pues, parece que habrá que asumir que, una vez más, tendremos boy-bands para rato. Incluso se rumorea que podría producirse el regreso de la última gran boy-band española, Auryn. Eso sí: quizá deberíamos llamarlas mature man-bands, dado que no parece haber relevo generacional. ¡La media de edad de los integrantes de todos estos grupos debe rondar los cuarenta!