Un momento del concierto de la ROSS en la Plaza Nueva este martes
Un momento del concierto de la ROSS en la Plaza Nueva este martes - Juan Flores
Real Orquesta Sinfónica de Sevilla

Cientos de sevillanos se suman al concierto protesta de la Sinfónica de Sevilla en la Plaza Nueva

La plantilla volvió al mismo lugar donde protestó hace tres años por la misma precariedad económica de la ROSS

SevillaActualizado:

Músicos protestando en la Plaza Nueva dando un concierto. Lazos verdes en las solapas, incluidos entre los trabajadores de administración. Varios cientos de sevillanos que se solidarizan con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS). Un convenio colectivo pendiente de firma. La sociedad que gestiona la Sinfónica en causa de disolución por un défitit previsto de unos 800.000 euros.

Situados frente al Hotel Inglaterra, la Sinfónica ofreció un repaso por clásicos populares ante el apoyo de los sevillanos que se acercaron hasta la Plaza Nueva y que secundaron con su firma las reivindicaciones de la plantilla y para el disfrute de los numerosos turistas que se dejaron llevar por la música sentados en bancos aledaños.

La imagen era del martes por la tarde, pero apenas difiere de la del 25 de mayo de 2016, cuando los músicos de la ROSS ofrecieron un concierto en ese mismo lugar y por los mismos motivos: la necesidad de que las administraciones que se sientan en el consejo de administración de la orquesta —Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Sevilla— elaboren una estrategia de futuro para que no vuelva a caer en causa de disolución, a la que ha llegado este año por sexta vez consecutiva, y los recortes no se ceben con los empleados, los únicos del sector público que no recuperaron la paga extraordinaria de 2012, que se añade a la congelación de sus sueldos desde 2009.

Porque la situación financiera de la ROSS apenas ha sufrido cambios tras la protesta de hace tres años, pese a la solución alcanzada por la Junta y el Ayuntamiento, que ha sido insuficiente para que la orquesta haya caído en al sexta causa de disolución consecutiva.

Ahora, como entonces, los músicos de la orquesta interpretaron un repertorio festivo, aunque hay algunas diferencias entre como se desarrolló la protesta en 2016 y la actual.

La más llamativa fue la ausencia del director artístico de la ROSS, John Axelrod, que en esta ocasión no se sumó a la protesta, lo que muestra la distancia que separa al maestro estadounidense del comité de empresa de la orquesta, organizador de esta movilización.

El divorcio entre el comité y el director texano es total y especialmente notorio desde que dimitió como consejero delegado en julio de 2018, tras haber estado en el cargo apenas un año. Esos doce meses son los únicos en los que la ROSS ha tenido al frente un responsable económico en los últimos tres años, algo que ha contribuido también a la complicada situación financiera de la orquesta.

Casi un año después, la situación de la ROSS sigue pendiente de encontrar un gerente y con todas las miradas puestas en la Consejería de Cultura y Patrimonio. El pasado viernes, el Ayuntamiento aprobó una partida extraordinaria de 290.000 euros para paliar el déficit y sacar a la ROSS de la situación de causa de disolución.

Ahora queda que la Consejería no solo aporte para enjugar el déficit, sino también para equilibrar los fondos que no puso y que se comprometió a invertir entre 2012 y 2016, que el comité de empresa cifra en 1,8 millones de euros. A lo que se suma la petición de un plan a largo plazo que dé estabilidad económica a la orquesta y que evite una nueva causa de disolución y la consiguiente protesta el próximo año.