literatura

Fernando Savater gana el Premio Primavera con una parodia de la vida cultural

'Los invitados de la princesa' narra, con "ironía y humor", los avatares de unos académicos atrapados en una isla

DANIEL ROLDÁN
MADRID Actualizado:

Xabi Mendia es "un Tintín donostiarra" y el protagonista de la última novela de Fernando Savater (San Sebastián, 1947), 'Los invitados de la princesa'. El filósofo, ensayista y novelista logró con este libro el último premio Primavera de Novela, cuya decimosexta edición se falló este miércoles con novedades. La más importantes es que el galardón que entrega Espasa se ha quedado sin una obra finalista. "La culpa la tiene la crisis", indicó Ramón Pernas, que junto a Ana María Matute, Antonio Soler, Ángel Basanta y Ana Rosa Semprún formaron el jurado. Además de ver publicada su obra en abril, Savater recibirá 200.000 euros, uno de los premios más generosos que se entregan en las letras españolas.

'Los invitados de la princesa' es un libro pensado y ejecutado para que "el lector se divierta", según explicó el propio Savater. El autor reconoció que se divirtió mucho juntando las piezas de este libro repleto de "ironía, humor y toques de literatura fantástica". Mendia, este "Tintín donostiarra y envejecido" es un periodista de El Mundo Vasco que acude a un congreso internacional que se celebra en la isla de Santa Clara (guiño al islote situado enfrente de la playa de La Concha), un país imaginario de América Latina. Cuando su avión aterriza, las autoridades cierran el espacio aéreo por culpa de la erupción de un volcán.

Otra ironía, aunque involuntaria. El propio Savater se quedó atrapado en un pueblo cercano a Milán por culpa de Eyjafjallajökull, el volcán islandés que llenó de ceniza el aire de media Europa. "Estábamos en un encuentro literario y tuvimos que regresar apretados en un coche recorriendo toda las Costa Azul francesa", recordó Savater entre risas. No obstante matizó que no había pensado en ese hecho cuando escribió el libro y tampoco en el congreso de la lengua que se tuvo que suspender en Chile por culpa del terremoto.

Durante esa semana, y en ese ambiente claustrofóbico, todas las experiencias se viven al máximo: el universitario loco que pone en solfa el orden establecido, la iniciación al sexo de un chaval en manos de una mujer madura, las historias amorosas que llegan a Mendia o la aparición de un grupo terrorista extraño que se llama Irene. "Es una parodia, un poco burlesco a veces, del mundo de la cultura, de la universidad, de la política y de los aficionados a las carreras de caballos", explicó el autor, que comentó que "no todo es parodia" pero que tampoco hay que tomárselo todo al pie de la letra. "Es injusto que yo me divierta haciendo el libro y que me paguen dinero y que el lector se aburra. Es un homenaje a los libros que tanto placer me han dado y un ingenuo homenaje a Boccaccio y a Chaucer", comentó como resumen el escritor donostiarra. En un futuro más próximo, el autor guipuzcoano confesó que quiere centrarse más en la ficción y menos en los ensayos filosóficos.