Michelle Williams: «Superar mis miedos me excita»
La actriz Michelle Williams posa en el Festival Internacional de Cine de Berlín. / Sebastian Kahnert (EFE)
PREMIOS OSCAR 2012

Michelle Williams: «Superar mis miedos me excita»

La actriz estadounidense ha conseguido su tercera candidatura al Oscar con su transformación en el icono del siglo XX en 'Mi semana con Marilyn'

LOS ÁNGELES Actualizado:

Siete días dieron para mucho. Sobre todo si se pasan con uno de los mitos más importantes del siglo XX. Colin Clark, director de documentales, tuvo una relación con Marilyn Monroe durante ese corto espacio de tiempo en el que el icono rodaba 'El príncipe y la corista' (1957) a las órdenes de sir Laurence Olivier. Ahora, esos siete días de pasión se ha convertido en ' Mi semana con Marilyn', una película con la que Michelle Williams ha conseguido su tercera candidatura al Oscar después de 'Brokeback Mountain' y 'Blue Valentine'. Williams se sumerge en un personaje que la transforma, que la obliga a salir del caparazón de sus inseguridades para llegar a ser una diva que se estudia día a día frente al espejo.

PREGUNTA: Ha interpretado muchos personajes poco glamurosos y sin embargo en este filme hace todo lo contrario. ¿Con qué tipo de papel se siente mas cómoda?

RESPUESTA: Para mí es mucho mas fácil ponerme unas zapatillas de deporte que unos tacones y un corsé. Pero no me quejo porque este personaje es un sueño hecho realidad.

P: En la película se atreve a cantar. ¿Tenía alguna preparación anterior?

R: Cuando yo era una niña hice un musical pero eso es todo. Nada más. Creo que fue la última vez que estuve en un escenario cantando y bailando. No es algo que me divierta.

P: ¿Le asustó rodar la primera escena de la película, cuando se vio de Marilyn?

R: Estaba nerviosa y contenta al mismo tiempo porque tenia la gran oportunidad de cantar y bailar como Marilyn. Este personaje es algo completamente nuevo para mi, no se parece a nada de lo que he hecho hasta ahora y me llevaba al pasado, a esa niña que soñaba con ser actriz.

P: ¿Es una forma de romper con todo lo que había hecho hasta el momento?

R: Me atrevo con todo. Por primera vez me entrego a un personaje cargado de erotismo. Cuando me comprometí a interpretar a Marilyn sabía lo que hacía y créeme que no estoy arrepentida. Me he divertido muchísimo jugando con la sexualidad del personaje.

P: ¿Cómo consiguió este papel?

R: El personaje apareció en mi casa. Abrí la puerta y allí estaba el guion, listo para leerse. Cuando vi el sobre y decía Marilyn sabía lo que era. Lo leí esa noche antes de acostarme, lo cerré y soñé con ella. Al día siguiente ya quería ser Marilyn. Este personaje era para mí. Me comprometí con ella al leer el guion. No sabía como iba a interpretarla, me aterrorizaba pensarlo, no tenía ni idea como empezar pero lo quería, quería exigirme tanto de mí misma como para convertirme en ella.

P: Marilyn es un icono del cine. Todo el mundo cree conocerla. ¿Sintió presión al interpretarla?

R: He tratado de no pensar en ello, de ignorar el hecho que todo el mundo tiene una idea de Marilyn, de otro modo nunca me hubiera atrevido.

Si, como actriz, pasas mucho tiempo asustada nada bueno va a salir de ti. Un artista no debe pensar jamás lo que el resto del mundo va a pensar de su interpretación. Si sus voces me llenan la casa por la noche me voy a esconder y no volver a salir nunca más. Todos tenemos miedos e inseguridades y dudas, pero hay que aceptarlos y superarlos a la hora de trabajar. Necesito callar a la chica insegura que vive dentro de mí.

P: Suele ser valiente con sus papeles. Solo basta verla en 'Blue Valentine' ¿Suele aceptar trabajos que le asustan?

R: Me he dado cuenta que superar mis miedos me excita. Es una tortura que disfruto, extraña y que pertenece a ese principio en el que el placer y el dolor van de la mano, y a la que yo me someto una y otra vez. Lo que me cuesta creer es que los otros actores no hagan lo mismo. Todos buscamos la excelencia y el respeto, sobre todo de la comunidad a la que admiras.

P: ¿Admira a Marilyn Monroe como actriz?

R: Yo crecí viendo sus películas, pero no era fan de ella. Me interesaba su imagen, su forma de comportarse, de moverse de lo que era capaz de transmitir desde una foto. Luego, cuando me ofrecieron este papel empecé a estudiarla. Desarrollé un cariño especial por sus películas y por su interpretación.

P: Ella es un icono sexual. ¿Cómo se sintió en ese lugar?

R: Rara. Es algo de lo que siempre he huido en mi vida profesional.

Yo solo me siento sexy cuando estoy en una relación. Pero estar así para un grupo de personas a quienes no conozco, me incomoda.

P: ¿Fue fácil?

R: No. Pero disfrute y el resultado fue muy bueno porque he ganado como ser humano. Ahora disfruto más conmigo. Estoy más relajada dentro de mi propia piel.

P: ¿Quiere decir que este personaje la liberó?

R: Creo que todos los personajes que interpretamos son terapéuticos de alguna manera. Si uno elige sabiamente, correctamente y de forma honesta, encontraras una razón dentro de ti por la que necesitas interpretar ese personaje. Al final ganas con la experiencia.