Antonio Garrigues Walker, este miércoles durante su intervención en el Aula de Cultura de ABC de Sevilla
Antonio Garrigues Walker, este miércoles durante su intervención en el Aula de Cultura de ABC de Sevilla - Raúl Doblado
Aula de cultura de ABC de Sevilla

Antonio Garrigues Walker:«Populismo y nacionalismo han infectado al mundo occidental»

El abogado mantuvo este miércoles un debate alrededor de su último libro, «Manual para vivir en la era de la incertidumbre», con Francisco Robles

SevillaActualizado:

A Antonio Garrigues Walker, presidente de uno de los despachos de abogados de mayor prestigio de España, le gusta definirse políticamente como un liberal para todo. «Uno no puede serlo para unas cosas y para otras no». Por eso, su creencia en la libertad pasa por el mercado, pero también, por la cultura, el culto o la ideología.

Ese liberalismo, que transmitió en sus intervenciones ayer en el Aula de Cultura de ABC, le hace ser alguien con tendencia al optimismo, a pensar que la humanidad será capaz de solucionar problemas que hoy parecen tan complicados como la crisis migratoria, la democratización de los países árabes o la creciente desigualdad en el mundo. «Una gran desigualdad no es buena, porque genera malestar social y la sensación de que no se progresa», señaló antes de afirmar que «un liberal debe tener tendencias éticas».

Estas observaciones las realizó Antonio Garrigues Walker en animado debate con el director del Aula de Cultura de ABC de Sevilla, Francisco Robles, una iniciativa que cuenta con el patrocinio de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y la Fundación Cajasol. A la sesión de este miércoles acudió a presentar su libro «Manual para vivir en la era de la incertidumbre».

La desigualdad de la que hablaba este veterano abogado de 84 años está detrás, señaló, junto a la profundidad de la crisis económica y la insatisfacción producida entre una clase media empobrecida, de dos hechos que marcan el mundo actual, como son el populismo y el nacionalismo.

«El populismo y el nacionalismo han infectado al mundooccidental», se lamentó, como se puede ver en el ascenso de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, el resultado del Brexit o el ascenso de Marine Le Pen en Francia.

El éxito de todos estos populismos y nacionalismos se basa en ofrecer «formulaciones muy simplistas a problemas muy complejos», soluciones que han prendido en una clase media que «gana menos que hace diez años».

Por ello, frente a estas recetas simplistas, Garrigues Walker destacó la necesidad de que los políticos presenten «propuestas sensatas, esperanzadoras y sostenibles», algo que actualmente brilla por su ausencia, se lamentó.

Estas cuestiones afectan a todo el mundo occidental y, en consecuencia, España no es ajena a ellos, aunque este abogado insistió en que este país parte con una serie de ventajas para afrontarlas. «España no es de los peores países de Occidente», dijo, sino que cuenta con un crecimiento económico superior a su entorno, tiene seguridad para sus ciudadanos, calidad de vida y nivel cultural, entre otras fortalezas.

«No tenemos una clase política peor que el resto del mundo, la tenemos mejor», aunque, eso sí, la política española «tiene un contenido sectario y dogmático» que no hay en el resto de Europa. La prueba: «Es el único país donde no se han hecho coaliciones electorales».

A pesar de ello, Garrigues Walker cree que España cuenta con fortalezas como para lidiar con cuestiones tan candentes como el independentismo catalán. Preguntado por una posible solución, respondió con ironía: «Si la tuviera, me darían el Nobel», pero quiso delimitar realmente el alcance de la cuestión hablando de historia. «Ha habido cuatro declaraciones unilaterales de independencia».

Por ello, recomendó en este tema seguir a a José Ortega y Gasset, quien mantenía que el catalán es un problema que «va a estar ahí siempre», por lo que no queda otro remedio que «conllevarlo».