Una de las dependencias de la casa, en la que se cree que pudo nacer Velázquez
Una de las dependencias de la casa, en la que se cree que pudo nacer Velázquez - Cristina Gómez
Patrimonio

La casa natal de Velázquez en Sevilla recurre al micromecenazgo ante la pasividad de las autoridades

El grupo privado que la gestiona reúne fondos para la restauración del inmueble y ultima el proyecto museístico

SevillaActualizado:

Recuperar la casa natal de Velázquez, ubicada en una de las contadísimas viviendas populares del siglo XVI que quedan en pie en Sevilla, es el empeño de un grupo de cinco inversores sevillanos entre los que se cuenta el escritor y periodista Enrique Bocanegra.

Para ello, adquirieron el céntrico inmueble, situado a pocos pasos de la Plaza de San Pedro, en la que se bautizó el pintor en 1599, y que fue propiedad de los modistos Victorio & Lucchino, a una entidad bancaria en julio del pasado año, evitando, de entrada, que la casa terminara convirtiéndose en apartamentos turísticos o un comercio.

La idea es convertirla en un foco de conocimiento dedicado a uno de los grandes genios de la pintura universal, promoviendo una experiencia inmersiva similar a la que ofrecen otras casas museo, como la de Mozart en Salzburgo, Rubens en Amberes o la de Rembrandt en Ámsterdam.

Sin embargo, hasta la fecha el proyecto solo ha recibido buenas

Fachada del inmueble
Fachada del inmueble - Cristina Gómez

palabras del Ayuntamiento de Sevilla y de la Junta de Andalucía, a los que sus responsables hacen un llamamiento -también a patrocinadores privados- para respaldarlo a través de la fórmula que consideren más adecuada, desde préstamos blandos a ayudas, con el objetivo de convertir la casa en un lugar de referencia de la figura del pintor de «Las meninas».

Pero mientras esta posibilidad se concreta, sus promotores han puesto en marcha este fin de semana, con la colaboración de Hispania Nostra, una campaña de micromecenezgo para poder iniciar la restauración. Si todo va bien, señala Bocanegra, podrían abrir durante 2020.

«Queremos recuperar la casa, pero, sobre todo, a Velázquez como emblema de Sevilla. Hace treinta años, muy pocos sabían que Picasso era malagueño» pero desde la apertura de su casa natal en 1988, y de la inauguración del museo en 2003, a la que han seguido otros como el Thyssen y el Pompidou, han convertido a la ciudad «en un centro del arte contemporáneo».

La idea de convertir la casa natal de Velázquez en un museo dedicado a su figura le vino a este escritor mientras visitaba la de Shakespeare en Stratford-upon-Avon en 2016, durante un descanso del proceso de documentación del libro sobre el periplo en la Guerra Civil del espía británico al servicio de los rusos Kim Philby, por el que obtuvo el prestigioso Premio Comillas un año después.

[[[ Puedes colaborar en la restauración a través de este enlace]]]

«Recuerdo estar delante de una casa que visitan cientos de miles de personas al año, acordarme de Velázquez y comenzar a sentir vergüenza de ser español y sevillano. Tenemos en la ciudad a otro genio de la cultura universal y la casa está cerrada a cal y canto».

En aquel año la casa era propiedad de Victorio & Lucchino, cuya firma estaba en concurso de acreedores desde 2013. En febrero de 2017, un juez aprobaba la dación en pago del inmueble a una entidad bancaria. En abril del año siguiente, se puso a la venta la casa, de dos plantas y casi 590 metros cuadrados construidos, por un precio de salida de 1,4 millones de euros.

Dependencia tal como está en la actualidad
Dependencia tal como está en la actualidad
Imagen creada por la diseñadora e interiorista sevillana Elena Castro Alaya
Imagen creada por la diseñadora e interiorista sevillana Elena Castro Alaya

«Ante la posibilidad de que se hiciera con ella un fondo buitre y esto se perdiera, armé un proyecto museístico de la casa y un plan de financiación. Comencé a reunirme con gente y, al final, se sumaron cuatro inversores más, entre los que están el empresario Eduardo Catalán y el ingeniero Enrique Piñero», explica.

Este proyecto ilusionante, sin embargo, no ha contado hasta la fecha con el apoyo de las administraciones sevillanas y andaluzas, en un momento en que el Ayuntamiento pretende adquirir la casa de Luis Cernuda y ha reclamado a la Junta la transferencia de la casa de Murillo para convertirla en centro de interpretación del pintor del Barroco.

Así que mientras estos respaldos se concretan, los responsables de la casa natal de Velázquez han tenido que recurrir al micromecenazgo para poder iniciar las obras de recuperación del inmueble, que, en palabras del renombrado arquitecto Rafael Manzano –fue director conservador del Real Alcázar entre 1970 y 1991-, es, posiblemente, la vivienda más antigua de Sevilla. De hecho, funcionó como corrala de vecinos desde el siglo XVI hasta los años 70 del pasado siglo.

Para ello han lanzado este fin de semana una campaña de «crowdfunding» con Hispania Nostra, la asociación de defensa y promoción del patrimonio cultural y natural, para iniciar las obras de conservación de la casa. El objetivo, en concreto, es recaudar 50.000 euros para acometer el arreglo de las cubiertas de uno de los dos patios con los que cuenta la casa.

Interés por el inmueble

«Como es habitual en este tipo de campañas, los que participen recibirán a cambio visitas a la casa y artículos relacionados con ella. Es una forma de animar a la sociedad civil a colaborar», explica Bocanegra sentado en uno de los patios, mientras una señora irrumpe en la conversación y pregunta si se puede visitar. Ha accedido al inmueble, al estar la puerta abierta, porque su fachada destaca, por su antigüed, en la calle y, sobre todo, porque hay un pequeño rótulo que indica que es la casa natal del pintor.

«Esto es muy habitual cuando estamos en la casa y tenemos la puerta abierta», explica el periodista y escritor para señalar el interés que despierta este inmueble entre sevillanos y visitantes. «Si me dieran un euro por todo el que pregunta cuando ve la puerta abierta si puede visitar la casa…», señala.

Hasta la fecha, los responsables del proyecto cuentan con un informe de las patologías que presenta el inmueble y tienen un proyecto de restauración, que pasa por arreglar las cubiertas del edificio, restaurar vigas de madera, algunas con varios siglos de antigüedad, y tirar un par de tabiques recientes, con el objetivo de recuperar el aspecto más cercano al original.

También cambiarán suelos modernos por losetas de barro cocido, como las que había en las casas del siglo XVI, e incluirán medidas de accesibilidad, como rampas y un elevador.

Estado actual de la fuente que hay en uno de los patios
Estado actual de la fuente que hay en uno de los patios
Recreación del aspecto que tendrá diseñado por Elena Castro Alaya
Recreación del aspecto que tendrá diseñado por Elena Castro Alaya

Una vez reformada la casa será el momento de desarrollar en las diferentes estancias el proyecto museográfico destinado a dar a conocer entre el público a un pintor, del que, mantiene este escritor, «todo el mundo conoce su obra pero sabe muy poco de su vida. Queremos hablar del Velázquez sevillano y también de la Sevilla del siglo XVII».

La idea es devolver al inmueble el aspecto que tenía cuando el pintor residió en ella, mediante muebles originales y reproducciones, piezas de menaje como la que pueden verse en sus bodegones, pero también con un espacio polivalente para presentaciones y conferencias. Además, se pretende ofrecer una reproducción de cómo pudo ser el taller o la academia de su suegro Francisco Pacheco, en la que dio sus primeros pasos como pintor.

En total, Bocanegra calcula que poner en marcha la casa museo ascendería a unos 700.000 euros, una suma importante para unos inversores privados, pero una cantidad más que asumible para las administraciones públicas. La pelota continúa aún en su tejado.