El compositor César Camarero trabajando en su estudio
El compositor César Camarero trabajando en su estudio - Rocío Ruz
Composición contemporánea

César Camarero: «En Sevilla la música contemporánea va a más, sobre todo en cuestión de público»

El compositor, Premio Nacional de Música, estrena un encargo del FeMÀS este miércoles en la iglesia del Salvador

SevillaActualizado:

Puede sorprender que un festival de música antigua como el FeMÀS encargue una pieza a un compositor contemporáneo como César Camarero, madrileño residente en Sevilla desde hace dos décadas y Premio Nacional de Música en 2006.

Sin embargo, «Un tren de imágenes deja una estrella fugaz sobre el horizonte», que así se llama esta obra coral, se imbrica en un programa dedicado a la polifonía renacentista, con obra de Francisco Guerrero y Tomás Luis de Victoria, pero que incluye también su reinterpretación por compositores del siglo XX, como Frank Martin, y contemporáneos, como Sergey Khvoshchinsky y el propio Camarero. La cita, este miércoles en la iglesia del Salvador a cargo de los coros El León de Oro y el Grupo Vocal Kea.

«Mi pieza guarda relación con las otras del programa, pero no es evidente. Pueden compartir un tempo más o menos lento, una claridad en las alturas, cosas hasta cierto punto imitativas que se pueden parecer de otra manera… Hay un cierto aroma o atmósfera que se puede ver», explica este compositor que inició su formación musical en Nueva York, donde su padre era corresponsal de la cadena Ser, y que, después en Madrid, fue alumno de Luis de Pablo y Francisco Guerrero Marín.

«Un tren de imágenes deja una estrella fugaz sobre el horizonte» es una pieza de doce minutos para un coro de doce voces, explica Camarero, basada «en un poema de Carlos Wamba, poeta y amigo que se murió hace unos meses. Estaba cantado que utilizara esos poemas».

A este compositor le cuesta hablar en términos coloquiales sobre su música, «por la misma razón que no se puede escribir un poema con música» y porque «en estos tiempos de YouTube es más fácil decirle a la gente que la escuche». Con todo, Camarero explica que en su música le interesa utilizar el tiempo con parámetros que se salen de la tradición occidental, quedando muchas de sus obras como «una instalación sonora, donde la música parece que no mueve».

«Casi toda la música occidental está basada en la causalidad, unas cosas pasan porque pasan otras antes y te lleva a otras, como en una sonata de Haydn. Pero hay otra forma de verlo, más basado en lo oriental, donde el tiempo puede pasar de otra manera. Pasa como con la poesía, donde el tiempo de lectura es diferente que el de una novela», comenta.

Creación contemporánea

Este compositor reconoce que la música contemporánea, al igual que puede pasar con otras manifestaciones artísticas, no es tan popular, incluso, entre los aficionados a la música culta, que suelen preferir escuchar a Beethoven frente a Schoenberg en las salas de conciertos.

Ganar aficionados para la música contemporánea no pasa, en opinión de Camarero, por organizar los conciertos como «una mezcla de cachitos de cosas diferentes que a veces no tienen relación entre sí, combinando en un mismo programa a Haydn, Chopin, Scriabin, Schoenberg, Mozart… Nadie hace eso en cualquier otro ámbito cultural. No tiene ningún sentido que la gente vaya a escuchar a Chaikovski y le pongan una obra mía, casi como impuesta».

«Yo siempre pongo el ejemplo –añade- del señor que va a ver "Las meninas" y lo cogen de la oreja y le obligan a ver una obra de Anish Kapoor. Por mi experiencia personal, parece mentira que haya una autoridad cultural que te diga que Picasso es muy bueno. Si hubiera una política cultural pedagógica, que no hay en general, habría que sembrar sensibilidad en la mente de las personas, de niños, sobre todo, y dejar que la gente vaya por su cuenta».

En ese sentido, recuerda que «cuando era un chaval y vivía en Nueva York, me iba al Metropolitan a ver el “Retrato de Juan de Pareja”, de Velázquez, y Bacon, y luego me iba. Yo reivindico esa relación personal con el arte, un poco bruta, sí pero terminas viendo lo que te toca de verdad y no que te digan que vayas a ver a Picasso porque es un señor de Málaga que es muy simpático. Deja que el niño o la persona, florezca con sus intereses».

Próximos proyectos

Camarero está de acuerdo con Luis de Pablo en que Sevilla es una buena ciudad para la música contemporánea, en el sentido de que hay diversos ciclos, compositores y ensembles de calidad contrastada.

«En Madrid la música contemporánea ha ido a menos, mientras que en Sevilla va a más, sobre todo, en cuestión de público. Está el ciclo del Teatro Central y cada uno de los ensembles hace su pequeño festival, el Zahir está en el Cicus y Taller Sonoro en el Espacio Turina. Cada vez hay más conciertos en eso pequeños ciclos que se hacen con mucho trabajo. Hace diez años estábamos diez personas y ahora se llenan los conciertos».

Entre los próximos proyectos que tiene César Camarero están el estreno de una pieza en París en homenaje al compositor español recientemente fallecido José Luis Delás. «Murió hace unos meses, era un gran compositor y muy amigo mío», explica.

Además, añade, «tengo una grabación pendiente de un CD con Zahir Ensemble, que es el proyecto más potente. Tener una grabación y poder trabajar despacio es lo que más me interesa, que quede algo. Los CD son una pequeña semilla y una manera de que la música llegue mucho más».