Festival de Música Antigua de Sevilla
«Los ‘Conciertos de Brandenburgo’ tienen algo acrobático, casi circense»
Los prestigiosos Café Zimmermann llegan mañana al FeMÀS con uno de los platos fuertes: celebrar el genio de Bach con la integral de estas obras

La actuación de Café Zimmermann en el Festival de Música Antigua de Sevilla (FeMÀS) es una de las más esperadas del certamen. Para empezar, porque la formación gala que dirigen desde 1998 el violinista Pablo Valetti y la clavecinista ... Céline Frisch es una de las grandes ensembles historicistas de Europa, con una discografía asentada en el Barroco y que tiene uno de sus pilares esenciales en la interpretación, fresca y vital, de la música de Johann Sebastian Bach .
A ello hay que sumar el programa que presentan en su gira española: la integral de los ‘Conciertos de Brandenburgo’ , una de las grandes obras maestras del genio de Eisenach y de la música de todos los tiempos, y que, tras su cita mañana en el Espacio Turina , llevarán, gracias a la colaboración del Centro Nacional de Difusión Musical, al Auditorio Nacional , en Madrid, y al Palau de la Música Catalana , de Barcelona.
Café Zimmermann, ensemble que toma su nombre del mítico local de Leipzig en el que se estrenaron numerosas obras de Bach, grabó estos conciertos en la primera década del siglo, en una serie de álbumes no han parado de reeditarse desde entonces, acumulando premios y reconocimientos .
El violinista argentino Pablo Valetti, que ha colaborado también con la Orquesta Barroca de Sevilla , considera que el éxito de este conjunto a la hora de acometer este corpus se debe a un «acercamiento a la partitura teniendo en cuenta el conocimiento de la música que se hacía en la época de Bach, que él conocía muy bien pese a que casi nunca salía de su región. El compositor conocía bien la música italiana y francesa de sus contemporáneos y esto se ve en sus obras y, especialmente, en los ‘Conciertos de Brandenburgo’, que presentan una gran variedad entre ellos».
Trescientos años después de su presentación en 1721 al margrabe de Brandenburgo, añade, «estos conciertos siguen siendo muy actuales y nos conectan con una energía y algo muy verdadero».
«No nos interesa una aproximación institucional a Bach, sino un enfoque más pasional y curioso», señala Pablo Valetti
La heterogeneidad en los elementos, claves e instrumentación de los seis conciertos se debe, continúa Valetti, a que fueron obras «que no fueron compuestas todas al mismo tiempo y muestran distintos aspectos, algunos de ellos marcados por circunstancias concretas. Por ejemplo, el quinto lo escribió pensando en un clavecín que había comprado recientemente, por lo que aunque tiene tres instrumentos solistas, se pone muy en evidencia el clavecín . El cuarto, en cambio, tiene una tonalidad más italiana, mientras que el primero es un poco más francés».
Estos diferentes aspectos de las seis piezas obligan al intérprete, mantiene este violinista, a ver a qué hace alusión cada una de ellas y tratar de comprender el contexto en que fue escrito para «llevar lo más lejos posible las características que uno encuentra en la música». Porque a Café Zimmermann no le interesa una aproximación solemne e «institucional» a la música de Bach, sino un «enfoque más pasional y curioso» .
«Aunque no buscamos el riesgo» en la interpretación de cualquier repertorio, «no somos especialmente prudentes y no nos gusta quedarnos en la zona de confort, sino llevar las cosas un poco más lejos », mantiene este violinista, que por una lesión no podrá actuar en esta gira y que será sustituido por Manfredo Kraemer .
Esta concepción de la interpretación les permite extraer de cada concierto «una gran paleta de sentimientos. Una cosa que siempre ha caracterizado a Café Zimmermann y que nos gusta poner en valor es mostrar la calidad de los distintos músicos que constituyen el grupo. Estos conciertos obligan a los solistas a interpretar a niveles muy altos en los distintos solos que se suceden en instrumentos como la viola, el violín, el clavecín, los oboes, los cornos... son partes muy virtuosas, porque Bach, como suele hacer a menudo, lleva al extremo las exigencias de cada instrumento ».
«Pirotecnia festiva»
Algo con lo que cuenta un grupo que, en opinión de Valetti, «no se forma en torno a dos directores, sino que trata de poner en valor a los distintos individuos que lo componen, por lo que en los conciertos ofrecen una gran paleta de solos , lo que se puede apreciar en los ‘Conciertos de Brandenburgo’ que tienen una pirotecnia festiva muy variada, algo casi circense y acrobático , como si fueran números de circo en los que cada instrumento se lleva a un extremo peligroso y eso va bien con el espíritu de Café Zimmermann».
Más allá de Bach y su hijo Carl Philipp Emmanuel , Telemann o Vivaldi , a los que han dedicado álbumes, este intérprete reivindica que el rescate de piezas de otros compositores del Barroco. «Nos hemos habituado a una historia de la música lineal y descontextualizada. En cambio, hay que conocer el contexto, por ejemplo, de Bach para poderlo interpretar bien. Además, en el caso de Vivaldi o de Händel , no todo lo que escribieron merece pasar a la historia, y esos nombres ocultan a otros compositores que tienen obras geniales».
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