Protesta de los músicos de la Orquesta Ciudad de Granada frente a San Telmo el jueves pasado
Protesta de los músicos de la Orquesta Ciudad de Granada frente a San Telmo el jueves pasado - EP
Sinfónicas andaluzas

Las cuatro sinfónicas andaluzas en pie de guerra contra la Junta por los problemas de financiación

Piden a la Consejería de Cultura una reunión para acordar medidas de futuro y amenazan con movilizaciones

SevillaActualizado:

Los músicos de las cuatro orquestas sinfónicas andaluzas -Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), Orquesta Ciudad de Granada, la Orquesta de Córdoba y la Orquesta Filarmónica de Málaga- están en pie de guerra contra las administraciones, y especialmente con la Junta de Andalucía, por los problemas de financiación que arrastran desde el estallido de la crisis económica, que les han provocado situaciones de deuda o déficit en sus cuentas o de recorte de sus plantillas.

Así lo han denunciado representantes de los comités de empresa de las cuatro orquestas este martes en la sede de CCOO en Sevilla, quienes han explicado los problemas comunes y específicos que afectan a cada una de ellas. Las cuatro sinfónicas se financian con fondos de la Junta e instituciones municipales de sus respectivas ciudades.

Ante esta situación, los representantes de las orquestas han solicitado una reunión con responsables de la Consejería de Cultura para tratar de consensuar mejoras en la financiación y la elaboración de planes de futuro para todas ellas, que garanticen su viabilidad.

«Mantenerlas con el mismo presupuesto desde 2010 va a llevar a que no tengan futuro», se lamentó el responsable de Cultura de CCOO Andalucía, Pedro Corriente.

Esos recortes se traducen, según los representantes de los músicos, en reducciones de plantilla o en déficit para las orquestas, lo que hace que no se pueda ofrecer al público entradas accesibles para los conciertos, lo que limita la difusión social de la música clásica para la que fueron creadas.

La ausencia de un plan de futuro, añaden, hace «peligrar su existencia y el futuro de las nuevas promesas que se están formando en los conservatorios superiores andaluces», que se ven abocadas a marcharse a orquestas de otras partes de España o el extranjero.

Ante esta situación, fuentes de la Consejería de Cultura y Patrimonio explicaron que no hay ningún problema en sentarse a hablar con los músicos y recordaron, en ese sentido, que han mantenido encuentros en los ultimos meses con ellos.

Además, explicaron que los actuales responsables trabajan para solventar esta situación que se ha encontrado cuando han llegado a la Consejería, con la premisa fundamental de «no dejar caer a las orquestas andaluzas».

Orquesta Ciudad de Granada

La situación la llevan arrastrando las sinfónicas en los últimos años, con unos presupuestos prácticamente congelados desde 2010, pero que se han vuelto a poner sobre la mesa por la complicadísima situación en la que está la Orquesta Ciudad de Granada, con una deuda de 1,5 millones y con retrasos de hasta dos años en el pago a proveedores, solistas y directores.

De hecho, el pasado jueves músicos de esta orquesta se estuvieron manifestando frente al Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta. Jaume Esteve, del comité de empresa de la orquesta granadina, es muy claro: «la situación no es crítica, es de degradación. No tenemos ni botellitas de agua para los conciertos, porque no se paga al proveedor».

Actualmente, los 61 trabajadores de la Orquesta Ciudad de Granada tienen sus sueldos congelados, una situación a la que se ha llegado, según Esteve, por la reducción de un millón de euros anuales, entre 2009 y 2018, en los fondos que aportaban las administraciones presentes en al orquesta.

Para aliviar la situación financiera de la Orquesta Ciudad de Granada, la consejera de Cultura y Patrimonio, Patricia del Pozo, anunció días atrás que la Junta realizará una aportación extraordinaria de en torno a 280.000 euros.

Junto a esta aportación extraordinaria que deben realizar las otras dos administraciones que integran la sociedad -Ayuntamiento y Diputación de Granada-, Del Pozo señaló también la necesidad de buscar un gerente para la orquesta -su puesto está vacante- y articular un plan de estabilidad.

La ROSS, en causa de disolución

La situación de la ROSS no es tan desesperada, pero, tal como señaló el presidente del comité de empresa, Juan Carlos Calleja, la sociedad que la gestiona ha vuelto a entrar por sexta vez en causa de disolución por un déficit previsto a final de año de 800.000 euros.

Actualmente, indica Calleja, la ROSS cuenta con «una financiación insuficiente por parte de la Junta y el Ayuntamiento de Sevilla, y que, además, llega tarde, lo que provoca déficit».

En ese sentido, explicó la plantilla de la Sinfónica lleva con el salario congelado desde 2012, sin haberse podido beneficiar de las recuperaciones salariales de las que sí han disfrutado los empleados públicos.

Ahora, el comité negocia el convenio colectivo y la propuesta de la Junta es «congelar sueldo, plantilla y presupuesto hasta 2025», lo que considera un contrasentido, no solo por la pérdida de poder adquisitivo de los músicos, sino porque la contratación en la música clásica es global, por lo que no se puede competir en tener a los mejores solistas y directores para los programas de la ROSS.

«Esto va a suponer una pérdida de calidad brutal», vaticina Calleja, quien también denuncia que a la plantilla de la ROSS «le faltan quince músicos»

Orquestas de Córdoba y Málaga

Frente a estas situaciones, las orquestas de Córdoba y Málaga se encuentran en situación saneada, pero porque, según sus representantes, los ajustes en el presupuesto se han realizado sobre las plantillas -el gasto de personal en una orquesta suele ser del 90% de sus ingresos- que se han visto recortadas en los últimos años.

En el caso de la de Málaga, Albert Reis denuncia que problemas de infraestructuras para desarrollar su labor, como tener una «sala de ensayos muy precaria», aunque lo «más preocupante», en su opinión, es que no se cumple la función de «servicio público».

Al tener el presupuesto tan ajustado, «no hay contratación de directores de prestigio y solistas que puedan atraer al público a los conciertos» que se celebran en el Teatro Cervantes, del que, además de «no tener la mínima calidad acústica», solo revierten a la orquesta en un 20% de los ingresos que recaudan por taquilla.

A ello se suma, añade, que su plantilla de 95 músicos se ha rebajado en los últimos años a 75 y, pese a ello, «somos actualmente 68». Además, «no salimos de Málaga para dar conciertos».

Por su parte, el representante de la Orquesta de Córdoba Antonio Moreno reivindicó el papel de su formación orquestal para que se amplíe el repertorio de conciertos de guitarra flamenca y pidió a las administraciones la creación de un marco general para todas las orquestas, que permitiera, entre otras cuestiones, unificar salarios. Además, reclamó un auditorio adecuado para poder celebrar los conciertos.