Concerto 1700 y los Afectos Diversos durante su actuación en el Espacio Turina
Concerto 1700 y los Afectos Diversos durante su actuación en el Espacio Turina - Lolo Vasco
Festival de Música Antigua de Sevilla

La divina juventud de J. S. Bach brilló en Sevilla en el FeMÀS

Espléndido recital, centrado en las cantantas de juventud del compositor, de Concerto 1700 y los Afectos Diversos

José Luis López López
SevillaActualizado:

De nuevo, un aniversario: J. S. Bach nació el 31 de marzo de 1685 en Eisenach. Para conmemorarlo, dos conjuntos, jóvenes, pero ya en la cumbre: uno de diez instrumentistas, Concerto 1700, fundado en 2015 por el violinista Daniel Pinteño; otro (en esta ocasión) vocal, Los Afectos Diversos, con cuatro parejas de voces (soprano, tenor, bajo, contratenor), nacido en 2010 como proyecto personal de su director, Nacho Rodríguez, que condujo al «tutti».

Como se ha escrito, «hace diez años, pensar que un grupo vocal y otro instrumental de nuestro país, pudiera afrontar un programa como este era una auténtica quimera. Ahora, en cambio, ya están entre los mejores, sin discusión».

No es de extrañar que este concierto sea coproducción del prestigioso Centro Nacional de Difusión Musical del INAEM. Según el catálogo BWV (Bach-Werke-Verzeignis) creado por el musicólogo alemán W. Schmieder en 1950, el número de sus cantatas es prodigioso, por su magnitud y calidad.

Y aquellas que podemos llamar «juveniles» o «tempranas» (como las tres seleccionadas hoy) participan de esa suprema excelencia. La BWV 4, «Christ lag in Todes Banden» («Cristo yacía en los lazos de la muerte») es de 1707 (22 años); la BWV 16, «Gleichwie der Regen und Schnee von Himmel fällt» («Como la lluvia y la nieve caen del cielo») es de 1713 (Weimar, 28 años); y la BWV 131 -el catálogo no sigue el orden cronológico- «Aus den Tiefen rufe ich, Herr, zu Dir» («Desde los abismos clamo, Señor, hacia Tí») es también de 1707 (quizá la primera que nos ha llegado de su autor, en disputa con la BWV 4, ambas compuestas el año de Mühlhausen).

En ellas se aprecia la tradición musical familiar de J. S., así como la influencia de Buxtehude, visitado en 1706 por el joven Bach en Lübeck (el mítico viaje a pie de 400 km. desde Arnstadt). La combinación de los instrumentos (violines, hasta cuatro violas, amplio continuo, oboe…) y las voces (coro excelentemente empastado, y con solistas -Morán y Botella, sopranos; García Aréjula, bajo…- que dominaban por igual el canto llano y la polifonía) fue admirable, y su resultado espléndido.