El director sueco Roy Andersson recibió el Giraldillo de Honor del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018
El director sueco Roy Andersson recibió el Giraldillo de Honor del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018 - R. Doblado

Festival de cine europeo de Sevilla 2018Roy Andersson: «Mis anuncios son tan buenos como mis largometrajes»

El director sueco recibió este viernes el Giraldillo de Honor en la gala de inauguración del certamen

SevillaActualizado:

Día de premios y homenajes en la primera jornada del Festival de Sevilla de cine europeo, que arrancó el viernes con la gala inaugural, en la que se proyectó «Non-Fiction», de Olivier Assayas, y se entregaron dos de los galardones más importantes.

Entre ellos, destaca el Giraldillo de Honor para Roy Andersson, el director más conocido y reconocido del cine sueco, con permiso de Igmar Bergman, con el que nunca mantuvo una buena relación, tanto personal como hacia sus largos.

«No estaba del todo equivocado, pero le faltaba un montón de humor», señaló el director sueco sobre su compatriota del que se cumple este año el centenario de su nacimiento durante un encuentro con la prensa.

Andersson no fue, sin embargo, el único premiado que mantuvo un encuentro previo a la gala. También lo tuvo la actriz y directora Valeria Golino, quien se convirtió en un rostro conocido gracias a películas como «Rain Man» (1988) y «Hot Shots!» (1991), y que ahora compagina la interpretación con la dirección. De hecho, presenta en la Sección Oficial fuera de concurso su último film: «Euforia».

Menos mediático y también exhibiendo una mayor simpatía, Roy Andersson mantiene, por contra, la aureola de cineasta autoral, gracias a una carrera que, sin pretenderlo, podría verse con la antítesis de su paisano Bergman, tanto por la cifra de películas dirigidas como por el humor que destilan.

Una filmografía, a la que el festival dedica un ciclo que después viajará a la Filmoteca Española, que no alcanza la media docena de largometrajes, ya que tras dirigir el segundo, «Giliap» (1975), se dedicó de lleno a la publicidad, no regresando al celuloide hasta 2000, con «Canciones desde el segundo piso».

«Mi segunda película fue económicamente un desastre y ningún productor quería trabajar conmigo. Comencé a hacer anuncios para sobrevivir y mis anuncios son tan buenos como mis largometrajes, tienen las mismas características y los hago con el mismo esfuerzo. Si los juntase todos, se podrían ver como un largo de ficción», señala.

Andersson está rodando actualmente y presentará mañana unos minutos de su nueva película durante un encuentro, cuyo título, avanzó medio en broma medio en serio, será algo así como «Je t’aime», con el subtítulo «Sobre el infinito».

Valeria Golino

El cineasta señaló que su película supone un avance hacia un estilo «más condensado» y citó entre sus influencias a directores como Vittorio de Sica, Milos Forman y Luis Buñuel.

A Igmar Bergman y su visión de los suecos como un pueblo torturado y metafísico, en cambio, se lo sacaron a colación los periodistas. «No estaba del todo equivocado, pero le faltaba un montón de humor. Era muy religioso, pero no sé si era muy honesto en su religiosidad o solo era religioso por cuestiones de protocolo».

Eso señaló Roy Andersson, antes de zanjar la cuestión con su característico sentido del humor: «Era hijo de un pastor protestante y yo el hijo de un vendedor de patatas».

Por su parte, Valeria Golino aseguró sentirse muy honrada con el premio Ciudad de Sevilla, ya que dos años antes, recordó, lo ganó una buena amiga, la también cineasta Valeria Bruni-Tedeschi, que presenta en esta edición «La casa de verano», dentro de la Sección Oficial. Un film en el que la actriz italiana interviene como actriz.

«A mí normalmente no me gustan los festivales, pero Valeria me contó que el de Sevilla es un festival cinéfilo, que la ciudad es muy bonita y que me iba a divertir mucho», explicó Valeria Golino.

Pese a su participación en películas de Hollywood, la actriz italiana señaló que como realizadora apuesta por un «cine difícil y diferente», a pesar de se consciente de que la filmografía de autor tiene «un mercado complicado».