Un plato de gazpacho
Un plato de gazpacho - ABC

El gazpacho entra en el Museo de Artes y Costumbres de Sevilla

Una exposición repasa todo el Patrimonio Inmaterial de la comunidad, que va de los verdiales a las cruces de mayo

SevillaActualizado:

El Museo de Artes y Costumbres de Sevilla ha conseguido meter en sus salas el gazpacho y los verdiales. El carnaval y el descorche; la saca de las yeguas, la alfarería, los Reyes Magos, las cruces de mayo y hasta a las ánimas benditas; de El Rocío a la Semana Santa; de la porra antequerana a los turrones pasando por el espeto de sardinas. Todo eso cabe en la exposición que tienen abierta hasta primeros del mes de octubre: «Diversidad, creatividad, resistencia. Patrimonio inmaterial de Andalucía».

El mérito es doble. Por un lado, en este museo han conseguido condensar la esencia de lo que es Andalucía y mostrarlo al público. Por otro lado, se han transmutado en una suerte de agencia de viajes. Es, al menos, lo que explica el director del museo, Rafael Rodríguez: «Esto más que una exposición es una invitación a que la gente viaje; es decirle a la gente que esto es una maravilla, que existe y que pueden ir a verlo».

Esta celebración de lo andaluz abarca desde la comida a las fiestas. Es un compendio de cultura popular, que «nada tiene que envidiar a la “alta cultura”», explica Rodríguez. «Somos una agencia de viajes, de promoción de Andalucía», bromea.

Sin embargo, y siendo sincero, Rodríguez reconoce que toda Andalucía no cabe en un museo. «La cultura andaluza es enorme. Es cómo somos, cómo nos relacionamos entre nosotros y con el medio natural, qué comemos, cómo lo elaboramos...». La exposición es, para los andaluces, un espejo inmenso en el que reconocerse pero también una oportunidad de conocer otras andalucías.

Cruz de mayo montada en el museo sevillano
Cruz de mayo montada en el museo sevillano - ABC

Rodríguez se muestra especialmente orgulloso del montaje que han hecho de una Cruz de Mayo. Trajeron a gente de Lebrija para que la montaran. Estuvieron hasta la madrugada, un día entero, para dejarla perfecta. No solo es una belleza en términos estéticos. Es la expresión de cómo los andaluces se relacionan con la religiosidad en algunos sitios. Cómo se vive hacia la calle lo espiritual y cómo lo ornamental y lo barroco es parte de la esencia andaluza. Y todo eso solo con paños, jarrones, flores y cruces.

La exposición se articula en tres dimensiones. Por un lado «se explican conceptos como cultura, patrimonio, tradición, legado, diversidad», explican desde el museo, y «se introduce al visitante en el significado y la importancia del patrimonio inmaterial».

En segundo lugar está la invitación a viajar, a conocer Andalucía. Y eso se produce a través de fotografías «de ejemplos catalogados en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, complementadas con piezas del Museo». Se trata de una invitación «a conocer, reconocer y disfrutar de la enorme diversidad que tenemos de este patrimonio»

Y, por último, hay un espacio en el que protagonismo es de los agentes del patrimonio inmaterial. Las personas y colectivos que lo hacen posible. Quienes han recibido esa herencia y la transmiten en la actualidad, manteniendo vivo ese patrimonio. Tres partes para un viaje a Andalucía condensado en un solo museo.