ntrevista con el coreografo y bailarin Jose Antonio
ntrevista con el coreografo y bailarin Jose Antonio - VANESSA GOMEZ

José Antonio: «Sevilla no ha pagado su deuda con Antonio el Bailarín»

El coreógrafo vuelve a San Petersburgo para estrenar «Invocaciones flamencas», ciudad en la que marcó un hito en 1990 bailando con Natalia Makarova, «Romance de luna»

SEVILLAActualizado:

En el año 1990 se produjo un espectacular acontecimiento de danza. En el teatro Mariinsky de San Petersburgo un bailarín de Danza Española, José Antonio y una gran diva del Ballet, Natalia Makarova interpretaron «Romance de Luna» en la gala de clausura de un festival que se tituló «Bailar España». El Mariinsky en pie ofreció un atronador aplauso a los dos bailarines, un teatro que José Antonio había pisado por primera vez con quince años formando parte de la Compañía de Antonio «El Bailarín».

Mañana domingo José Antonio vuelve a la ciudad rusa esta vez con su propia compañía para presentar «Invocaciones flamencas» en el Dance Open Festival de San Petersburgo.

«José Antonio Danza y Flamenco» es el título de esta nueva compañía, «el espectáculo se inpira en coreografías que hice hace varios años, basadas en poemas populares. Todo lleva un hilo conductor, es como un recorrido. Incluye piezas de Fernando Romero y otras mías. El Zorongo del Café de Chinitas, la Serrana, el Puente y la Milonga y una soleá polá de Fernando Romero, la Zambra del Niño Ricardo, la rondeña de La Leyenda y una vidalita que interpreto yo, que es como dar testimonio de mi presencia, no sólo como director de la obra, sino como bailarín. Pero más que un baile físico es un baile emocional, con el cante de Miguel Ortega. Terminamos con las sevillanas del siglo XVIII del Café de Chinitas. El espectáculo concluye con un «Viva Sevilla, viva Sevilla».

Llevan ensayando desde febrero, y junto a José Antonio y Fernando Romero, bailarines como Primitivo Daza, Francis Núñez, Anabel Veloso, Carmen Coi, entre otros; los cantaores Miguel Ortega y José Angel Carmona; los guitarristas Diego Losada y Enrique Bermúdez (del Ballet Nacional de España), y el percusionista, Nacho López. En total seis mujeres, siete hombres al baile, más los músicos.

Este proyecto tenía que haberse estrenado hace tres años, «pero lo pospuse. Ahora la productora Pasión Turca me ha pedido reponer «Picasso paisajes» el próximo mes de mayo en Estambul, una obra estrenada en Granada en 2001. Al enterarse que ponía en marcha este proyecto, me llamaron de San Petersburgo y me pidieron hacer sólo flamenco».

«De retirarme, nada»

José Antonio ingresó con 13 años en la compañía de Antonio y sus Ballets de Madrid. En 1973 crea junto a su esposa, la gran bailarina Luisa Aranda, el Ballet Siluetas, donde toma contacto con el maestro José Granero, de quien se considera uno de sus discípulos.

Años después sería, primer bailarín del Ballet Nacional de España con Antonio Gades como director, y posteriormente con Antonio Ruiz Soler. Ha sido en dos etapas director del Ballet Nacional de España y también director de la Compañía Andaluza de Danza, consiguiendo con este elenco la reposición de «Bodas de sangre», dirigida por el propio Antonio Gades.

José Antonio
José Antonio- VANESSA GOMEZ

«He sido alumno y discípulo muy querido de personas como Antonio Ruiz Soler, el maestro Granero, pero también de Victoria Eugenia, Alberto Lorca y de Hector Zaraspe. Yo he respetado mucho a mis maestros».

Dice que quiere que esta vuelta sea definitiva, «soy tímido y no quiero anunciar a bombo y platillo que me voy o me quedo, pero creo que voy a continuar por la compañía y porque puedo aportar cosas al panorama que se ve hoy en día. Hay una juventud que no conoce mucho el repetorio, y han perdido también sus referencias. En España es un problema histórico lo mal que se trata a la Danza. Hoy en día si no estás en las redes y esas cosas, no existes. En estos tiempos se conoce al artista popular, pero no hay un conocimiento de la historia de los grandes artistas».

José Antonio se lamenta de que «hoy en día todo el mundo es coreógrafo, todo el mundo es maestro, y eso puede ser muy perjudicial. Unir tres pasos no es ser coreógrafo. Yo veo muchas repeticiones de cosas que he visto..., con nombres diferentes. No se respeta al creador en España. Se me revuelve el estómago cuando veo homenaje a tal, y se convierte en bailar una coreografía que se hace sin el espíritu de su creador. Yo mismo me he visto mal plagiado muchas veces. Sé que nada pertenece a nadie, pero que lo hagan con rigor. Si en la música hay un plagio la Sociedad General de Autores lo persigue, en Danza no ocurre igual, aunque seas socio».

Las deudas

No repetiría la etapa de director de un ballet institucional, «no quiero volver a donde hay unas limitaciones por cuestiones que creo van en contra de lo artístico. Sí me gustaría dirigir una Escuela de Danza con concepto nacional. Ahí sí podría hacer una labor importante».

Vive desde 1997 en Sevilla y cree que la ciudad no ha pagado aún su deuda con Antonio El Bailarín, nacido en esta ciudad, en la calle Alvaro de Bazán del barrio de San Lorenzo, «en este país no se pagan deudas. A los artistas sólo nos consideran los políticos cuando les conviene, pero los verdaderos artistas, como Antonio, están olvidados. Un hombre como él en el extranjero, se le respetaría y sería un mito».

Para noviembre realizará una nueva producción en Baréin, país que ya ha visitado varias veces, una obra que dirigirá artísticamente, con música de José Nieto, escenografía de Sánchez Cuerda, y coreografía del bailarín Patrick de Bana.