Santi Balmes, en el centro de la imagen, es el líder de Love of Lesbian
Santi Balmes, en el centro de la imagen, es el líder de Love of Lesbian - Isabel Permuy
Entrevista

Love of Lesbian: «El indie es un eterno enfermo que goza de buena salud»

Santi Balmes, líder la banda catalana, atiende a ABC antes del concierto que ofrecerán el domingo en el Cartuja Center

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Con todo el papel vendido, Love of Lesbian aterriza el próximo domingo en Sevilla. La banda indie liderada por Santi Balmes regresa a la capital hispalense para presentar en el Cartuja Center una cita que se enmarca en la gira teatralizada del grupo titulada «Espejos y Espejismos». El cantante y compositor catalán atiende ABC para desglosar, entre otras cosas, los entresijos de este original proyecto y los futuros.

«Espejos y espejismos» no es fácil de catalogar. ¿Cómo define la obra que disfrutarán este domingo los sevillanos que abarrotarán el Cartuja Center?

No deja de ser un concierto, pero un concierto en el que suceden cosas, esto es la aparición de actores, títeres y efectos, siempre partiendo de la materia prima, que es el cartón. El escenario está configurado a partir de cajas de cartón que al final se acaban convirtiendo en una ciudad. Tiene un enfoque de teatro de poco presupuesto en el sentido de que el espectador está viendo el truco, está viendo a la persona que está manipulando el muñeco. Huimos de la espectacularidad y lo que proponemos al espectador es que ponga parte de su imaginación y vuelva a ser niño.

Es espectáculo consta de un setlist muy particular, ya que se profundiza en el repertorio menos habitual. De hecho, se quedan fuera temas como «El club de fans de Johm Boy», «Fantástico» o «Ahí donde solíamos gritar».

Es cierto. Lo advierto después de la segunda canción: no es un concierto para pagafantas que quieren ligarse a una chica invitándola a un concierto de Love of Lesbian. Lo bonito de este espectáculo es que la gente no está obligada a conocer el repertorio para que lo disfrute igual. Desde el principio, para que no se lleven a engaño, avisamos de que no va a haber esa parte festivalera nuestra, e invitamos a que se relajen y disfruten de la otra parte de nuestro repertorio. Es muy bonito lo que estamos haciendo, es una gira teatral basada en el repertorio más poético y más «mínimal» de Love of Lesbian. Hemos eliminado prácticamente todos los hits que habitualmente tocamos en festivales, y damos protagonismo a canciones de nuestros discos que para nada consideramos hayan sido o sean de relleno. Estos temas se auto reivindican a partir de un espectáculo que se disfruta visualmente y en el que la música se convierte casi en una parte más de esa experiencia.

¿Qué escucháis ahora? ¿Tenéis influencias de grupos actuales? O sois más de la vieja escuela.

Somos un grupo muy permeable a nuevas influencias, claro que sí. Desde The War on Drugs hasta la nueva hornada española con artistas como Mucho, Rufus T. Firefly o Raiden.

Tras 20 años de sólida carrera, Santi Balmes es una voz autorizada para opinar sobre el estado en que se encuentra el panorama musical español. ¿Cómo lo ve? ¿Hacia dónde va?

Pienso que a nivel de música indie se ha situado bastante mejor que en los últimos 20 años. El indie es un eterno enfermo que goza de buena salud; nunca acaba de despuntar del todo porque el mainstream siempre contraataca, pero de alguna manera lo más interesante, a mi parecer, sigue saliendo de nuestro género.

¿Qué le parece que el reguetón cope gran parte de las listas de ventas?

Pienso que el reguetón es un mal pasajero. Es como una botella de cava que al descorcharla le ha salido muchísima espuma, pero que poco a poco va a ir palideciendo. O al menos eso espero. La ventaja que tenemos como consumidores de cultura es que ahora podemos elegir, porque hay mil maneras de acceder a la música, en los ochenta o noventa era peor en el sentido de que si había música que no te gustaba tenías que oírla porque no paraban de ponerla en la radio.

¿Qué llegó antes a su vida, la literatura o la música? En una ocasión dijo que tenía la sensación de despertar a la vida por la música. ¿Lo explica?

La música y la literatura las considero dos ramas del mismo árbol. Mi primer recuerdo vital está basado en la canción “Eres tú” de Mocedades. Cada sábado, mientras yo estaba en el parque, mi madre, junto a la chica de la limpieza, removía toda la casa y siempre ponía esa canción, que por cierto, tiene unas armonías brutales. No obstante, también fui bastante lector desde pequeño y escribía mis cosas. Algo que influyó fue el hecho de ser hijo único, quizá si hubiese tenido un hermano al lado pues habríamos estado peleándonos y esas cosas, pero al no tenerlo siempre estaba con mis cómics y mis historias personales. Los hijos únicos se lo tienen que inventar todo, parten de cero, porque los mayores no les hacen ni caso (ahora los padres interactúan más con sus hijos). Así surge la capacidad de jugar y crear solo.

Dentro de sus dos facetas artísticas, la música y la literatura, ¿en qué anda inmerso ahora?

En estos momento estoy bastante centrado en configurar un concepto para el próximo disco, para que sea atractivo y mantenga el músculo que por ahora considero que hemos mostrado a lo largo de nuestra carrera. Se grabará a finales de este año y verá la luz en 2020.

En este sentido, el listón está bastante alto, ya que «El Poeta Halley», el último disco de la banda, fue aclamado por crítica y público.

Con «El Poeta Halley» ha vuelto a suceder como una segunda eclosión del grupo después de “1999”. Llevamos 146 semanas en la lista de ventas, una auténtica burrada, y eso que era un disco complejo, con canciones muy largas, pero cuando se es honesto con uno mismo las cosas suceden.

Y para terminar, ¿me recomienda tres libros y tres discos indispensables?

«Juliet, desnuda» (Nick Hornby), «Lolita» (Nabokov) y «La insoportable levedad del ser» (M. Kundera); y los discos «Wish you were here» (Pink Floyd), «Breakfast in America» (Supertramp) y «Low» (David Bowie).