Luis Fonsi, durante su concierto anoche en Fibes
Luis Fonsi, durante su concierto anoche en Fibes - JUAN FLORES
CONCIERTO

Luis Fonsi demuestra en Sevilla que hay «Vida» después de su archiconocido «Despacito»

El artista puertorriqueño brilló anoche ante un Fibes abarrotado con su pop latino

Fernando Rodríguez Murube
SevillaActualizado:

Hay ocasiones en que la mejor manera de empezar una crónica es hacerlo por el final, especialmente cuando éste es apoteósico. El concierto que Luis Fonsi ofreció anoche ante un abarrotado Fibes es un ejemplo de manual. Y es que no hay nada que ilustre de manera más fiel lo acontecido ayer en el auditorio sevillano que la fiesta que se vivió durante la interpretación que el puertorriqueño hizo de su archiconocida «Despacito», la esperadísima canción con la que abrochó el show y con la que Fonsi ha batido todos los récords habidos y por haber desde que viera la luz en enero de 2017.

El público, completamente extático —y móvil en ristre para inmortalizar el momento—, disfrutó de lo lindo al son del pegadizo estribillo, cuyos primeros acordes surtieron el efecto de un resorte entre los miles de fans, que saltaron y cantaron como si no hubiera un mañana entre cañonazos de humo. Espectacular epílogo para un concierto muy bien fraguado.

Gracias a esta canción Luis Fonsi ejerce actualmente como el mejor embajador de Puerto Rico, de la alegría y sensibilidades boricuas y, por extensión, de los ritmos caribeños y latinos. No obstante, y a pesar de que obviamente «Despacito» supuso un punto de inflexión en su dilatada trayectoria (¿de qué artista no lo sería?), carecería de rigor catalogar a Fonsi de artista de un solo éxito y poco más.

Con más de 20 años de carrera a sus espaldas, el multipremiado intérprete, compositor, instrumentista y productor puertorriqueño ha conseguido posicionar muchas de sus canciones en los primeros puestos de las más prestigiosas listas, alzándose como uno de los máximos exponentes de la música latina. Bagaje que ayer quedó más que patente.

Antes del mencionado desenlace, el ganador de cinco premios Grammy Latino había plasmado de manera efectiva y efectista los firmes cimientos de su éxito: ritmos pegadizos y bailables y una importante calidad interpretativa.

Tras la proyección de un vídeo de promoción de su recién iniciada gira «Vida World Tour» —que arrancó el sábado en Toledo y que ayer tuvo continuación en Sevilla—, inauguraba el show con «Imposible», uno de los temas de su último disco, estrenado en febrero de este año (un lustro después de su anterior álbum), y que provocó de inmediato que el público hispalense abandonara sus asientos para bailar y disfrutar al son del boricua.

Una tendencia que no variaría durante la mayor parte del concierto: alegría y mucho movimiento de caderas que el propio artista y el cuerpo de baile (dos hombres y dos mujeres) que le acompañaban se encargaron de estimular en todo momento con numerosas coreografías. Así, éxitos de las pistas como «Échame la culpa», «Calypso», «Party Animal» o «Date la vuelta», elevaron los niveles bailongos hasta cotas insospechadas.

Más pop latino

Más cercano al pop latino que al reggaetón, a la balada que al perreo, el coach de La Voz trufó su dinámico repertorio con varios fragmentos de versiones acústicas de sus creaciones, una suerte de popurrí que consiguió los instantes más íntimos de la noche («Imagíname sin ti», «Gritar»), lote en el que también podría tener cabida «No me doy por vencido», una de las más aclamadas de la noche, y «Llegaste tú», dedicada a su hija y que tiene el sello inequívoco de Juan Luis Guerra, artista que participa en la versión original.

Además, a lo largo de las casi dos horas que duró el show hubo tiempo para «tomar prestadas composiciones ajenas», entre ellas una de su amigo Antonio Orozco, «Ya lo sabes», tema en el que el propio Fonsi colaboró y que ayer interpretó acompañado por un invitado sorpresa, el sevillano Antonio José.