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«Manolete es patrimonio de la humanidad»

Autora de una biografía de Manolete y de otra sobre Marilyn Monroe, vivió casi cuatro años en la calle Antonia Díaz para estar cerca de la Maestranza, y ahora que vive en París traduce al francés a numerosos autores españoles y latinoamericanos.

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Anne Plantagenet_Escritora

—Es biógrafa de Manolete y de Marilyn Monroe ¿qué tienen en común?

—Son dos personajes tragicos, fulminados, quemados por su propia fama, sus propios demonios.

—Se dice que el biógrafo elige al biografiado por sentir alguna identificación con él ¿Ha sido su caso?

—No. Al contrario, lo que me atrae es el misterio, lo que no conozco, los personajes lo mas lejos de mí.

—Su biografía de Manolete ha conocido tres ediciones en Francia ¿qué cree que le interesa al público francés de esa figura?

—Manolete es patrimonio de la humanidad. No había biografia en Francia sobre él antes de la mía. Ahora es la biografia de referencia. Atrae a un público aficionado pero tambien literario, el público que sigue mis libros. No es una apología de la corrida, es la historia de un hombre.

—¿En el caso de Manolete podríamos decir, como señala el filósofo, que el carácter es el destino?

—Me parece la frase muy pertinente en el caso de Manolete.

—¿Ve a Adrien Brody en el papel de Manolete?

—Vi la película tres veces ya. La película es mala, pero Adrien Brody está muy bien.

—¿Durante su estancia en Sevilla fue mucho a los toros?

—Muchísimo. Yo vivía en la calle Antonia Díaz. Podía escuchar lo que se desarrollaba en la Maestranza desde el patio de mi casa.

—¿El hecho de que eligiera para su estancia el barrio del Arenal fue casual?

—Fui a Sevilla para los toros. Quería vivir junto a la plaza de la Maestranza. Viví allí casi cuatro años.

—¿Cuál es la principal diferencia entre París y Sevilla?

—¡Hay muchisimas! Demasiadas. Son dos ciudades totalmente distintas.

—¿Volvería a establecerse en Sevilla?

—No. Lo que tenía que vivir en Sevilla, lo viví. Fue una pasión. La pasión se acabó. Con París es amor. Y el amor nunca muere. Ademas estoy comprando una finca en Normandía. Estoy en otra parte de mi vida.

—¿Trató a muchos toreros durante su estancia en la ciudad?

—No.

—¿Ha visto torear a José Tomás?

--Muchas veces. Siempre ha sido mi torero preferido.

—¿Por qué?

—Me gustan los toreros artistas, irregulares y sobrios. En la última feria de Pentecostés en Nimes he visto una faena extraordinaria de Morante de la Puebla.

—¿El torero debe «hacer lo que pueda» por morir en la plaza, como le dijo Belmonte a Valle-Inclán?

—¿Podría eso explicar el suicidio de Belmonte?

—¿Qué es lo que menos le gusta de la fiesta de los toros?

—El público, ¡muy a menudo!

—¿Qué le parece la identificación de la fiesta con la derecha política, y de la oposición a los toros con la izquierda, cuando históricamente ese paralelismo ha sido falso?

—La ignorancia engendra la intolerancia.

—Como traductora de numerosos autores españoles e hispanoamericanos, ¿prefiere traducir «best-sellers» u obras más «literarias»?

—¿Cuál es su opinión…?