Manuel Ferrand oculto por el público firmando ejemplares de «Con la noche a cuestas» en 1968
Manuel Ferrand oculto por el público firmando ejemplares de «Con la noche a cuestas» en 1968 - ABC
CINCUENTA AÑOS DEL PLANETA A FERRAND

Manuel Ferrand: el ganador del Planeta que se convirtió en escritor de culto

Escritores sevillanos reivindican su narrativa y piden la necesaria reedición de su obra

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Durante la primera década de su producción novelística, Manuel Ferrand se convirtió no solo en uno de los escritores más leídos de Sevilla, sino de toda España. Sus dos primeras y premiadas novelas, «El otro bando» (1967) y «Con la noche a cuestas» (1968), lo situaron en la escena literaria y le granjearon, gracias sobre todo al premio Planeta que logró la segunda, el favor del público.

Cincuenta años después de convertirse en el único sevillano que ha ganado el Planeta, su producción hay que buscarla en librerías de viejo, lo que ha situado a este sevillano como un escritor de culto y apreciado, como el resto de narraluces, por buenos conocedores de la literatura española, que reclaman su recuperación mediante la reedición de sus obras.

«Ferrand está como la inmensa mayoría de narraluces completamente olvidado, creo que por la desidia de un poder político inculto que prefiere mantener al pueblo en la incultura. Solo hay que poner Canal Sur para comprobarlo», se lamenta el escritor y columnista de ABC Francisco Robles, quien, tras ganar el último premio Ateneo de novela, se declaró heredero de aquella generación de narraluces.

«Julio Manuel de la Rosa tiene una calidad similar a Vargas Llosa, lo que pasa es que no fue tan escritor profesional. Manuel Barrios tiene una prosa de chillarle, Caballero Bonald un barroco que lleva el lenguaje al extremo...», añade Robles sobre aquella generación de escritores con los que el editor José Manuel Lara quiso dar respuesta desde Andalucía al boom latinoamericano.

Entre esas novelas destaca «Con la noche a cuestas», que narra el construcción del barrio de Los Remedios en una Sevilla que entraba en el desarrollismo y dejaba atrás los años más negros del franquismo.

«Con la noche a cuestas», premiada hace cincuenta años con el Planeta, narra la construcción del barrio de Los Remedios

«Era una época en la que la gente estaba loca por abandonar la casa por el piso. Salen muchas personas de Los Remedios y muchos de los que han vivido allí se reconocen en ella», explica José Luis Rodríguez del Corral, escritor y autor de la biografía «Memoria y fábula de Manuel Ferrand» (2007).

Sobre la novela premiada con el Planeta, este escritor cree que «merece la pena leerla y que suscitaría interés, porque todas las novelas solo por el hecho de haber pasado años desde su publicación se convierten en históricas y dan una visión del momento en que fueron escritas».

Además de su valor histórico y sociológico, «Con la noche a cuestas», añade, «es su novela más lograda. Una narración lírica en cuanto su descripción del barrio de Los Remedios y que tuvo mucho éxito. Es una novela muy interesante que marca un momento histórico muy preciso. José Manuel Lara recuperó el dinero que empleó en el premio, cosa que le pasaba raramente», añade.

La escritora y colaboradora de ABC Eva Díaz Pérez, también mantiene que la novela «sigue vigente».

Las razones: «Ferrand incorpora el territorio de Los Remedios, del que narra su construcción, al imaginario literario de la ciudad. Es muy moderno hacer eso en una ciudad como Sevilla, donde pesa mucho el monumentalismo, el pasado y la belleza. Se fue detrás de lo que había en la postal y lo convirtió en literatura», explica la escritora, quien participa este miércoles, a las 20 horas, en la Casa de los Poetas (Espacio Santa Clara) en una mesa redonda sobre la obra de Manuel Ferrand junto a Rodríguez del Corral, el periodista Luis Sánchez Moliní y el periodista e hijo del escritor Pablo Ferrand.

Un estilo depurado y contenido

Esto lo hizo el escritor sevillano, señala Robles, con «un estilo depuradísimo, en el que no sobra ni falta nada, alejado del sentimentalismo, pero hablando de los sentimientos con una fortaleza y una fuerza demoledora. Ferrand es un ejemplo de la elegancia que caracteriza a la literatura andaluza».

«El estilo es sobrio, contenido, pero literariamente bellísimo, sin ser similar al resto de narraluces, que eran la mayoría más barrocos», apostilla Eva Díaz Pérez.

Pero como otros compañeros de generación, como Alfonso Grosso, sus libros dejaron de reeditarse. «Eso le pasó a Ferrand y a obras de escritores tan considerados como Rafael Sánchez Ferlosio. Ferrand tuvo un gran éxito, pero no recibió la atención de la crítica y eso le dolió bastante.Tuvo un gran valedor en Planeta, que fue Carlos Pujol, pero estuvo publicando un libro al año durante una década y eso fue un error».

Su prematura muerte también jugó en contra de la difusión de su obra. «Murió joven y eso él lo sabía, como se ve en su aceptación cuando ingresó en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. Allí señaló que Bécquer hubiera sido un gran escritor de novela si hubiera vivido más tiempo, porque su prosa era mejor que su poesía. En ese discurso habló mucho de la tradición literaria sevillana, de la que se sentía parte. Murió cuando podía dar lo mejor de sí mismo».

Reeditar a Ferrand

Por todos ello, estos tres escritores son partidarios de que se reedite la obra de Manuel Ferrand e, incluso, que se incorporara al programa de estudios de Bachillerato.

«Hay que incorporarlo a la memoria literaria de la ciudad. Los catalanes llegan a tener a los narraluces y todo esto estaría rescatado editorialmente. Siguen a la espera de una cierta justicia editorial. Algo hizo por ellos la Fundación José Manuel Lara y también aquella Biblioteca Al Sur que publicó ABC de Sevilla», señala Eva Díaz Pérez.

«Los lectores y los críticos de fuera de Andalucía nos distinguen por nuestra capacidad estilística y eso es una herencia que nos dejaron los narraluces», añade Francisco Robles.

¿Por dónde empezar entonces a reeditar a Ferrand? Eva Díaz Pérez y José Luis Rodríguez del Corral apuestan por su obra periodística desarrollada en las páginas de ABC. «Su mejor obra para mí está en sus columnas, con sus artículos tan poéticos en ABC, pero también con su etapa de humorista en La Codorniz. Ello nos revelaría un escritor a la altura de los grandes articulistas, como Julio Camba, Francisco Umbral o César González Ruano», señala su biógrafo.

En ese sentido, añade que Ferrand «es el mejor escritor que hemos tenido sobre Sevilla, por lo que si tuviera que reeditar su obra empezaría por sus tres libros de ensayos: "Calles de Sevilla" (1976), "La naturaleza en Sevilla" (1977) y "Gastronomía sevillana" (1985). Estos libros son importantes para Sevilla y deberían ser leídos y reeditados».