La Sinfónica de Sevilla, en los conciertos de esta semana del L aniversario de Juventudes Musicales, en el Maestranza. J.L. ORTEGA

Los músicos de la Sinfónica serán los que más cobren y más días libres tengan de Andalucía

Las grandes orquestas andaluzas están negociando sus convenios colectivos, no siempre sin tensión, como se vio con la huelga de la Sinfónica de Sevilla o la convocada para la semana próxima por la Nacional de España

A.GONZÁLEZ-BARBA/J.ALVAREZ
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SEVILLA. El reciente conflicto laboral de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, que se saldó con una huelga en la representación de la ópera «Otello», dirigida por Jesús López Cobos, que afronta otra ahora al frente de la Orquesta Nacional de España (ONE), ha abierto un debate entre las orquestas sinfónicas españolas sobre las condiciones laborales y económicas de sus músicos. Las cuatro grandes orquestas andaluzas están negociando en este momento, o acaban de negociar, como la Sinfónica de Sevilla, sus respectivos convenios colectivos, todas con el ojo puesto en las demás. Los músicos de las formaciones cordobesa, malagueña y granadina expresaron ya su apoyo moral a sus colegas de Sevilla, cuando llevaron su pulso laboral con la gerencia al Teatro Maestranza.

Empezando por ésta, cuyo convenio acaba de ser aprobado tras una larga negociación que ha durado más de seis meses, se puede destacar que sus músicos (más de un centenar) cobran algo más, en general, que sus compañeros de las otras tres orquestas con sede en Andalucía. El convenio ocontempla para el año próximo un salario bruto aproximado de 4.700.000 pesetas para los tuttis (28.247 euros) y de 5.425.000 pesetas para los solistas (32.604 euros), tras la subida del 3,5 por ciento acordada la semana pasada entre la gerencia y el comité de empresa, lo que puso fin al conflicto. Las horas «de conjunto», según este acuerdo, serán 27 a la semana durante el 2002, 26,5 el año próximo y 26 horas el año 2004.

Uno de los puntos que se incluyó en el documento aprobado fue el aumento de 30 a 32 días de vacaciones en verano, a las que hay que añadir, según fija el convenio colectivo de 1998, «diez días, coincidiendo en lo posible con el final y principio de año» y «una semana coincidiendo en lo posible con Semana Santa». En este aspecto superan a sus colegas de las demás orquestas.

Los músicos de la Sinfónica lograron también el abono de un «plus de desgaste» del segundo instrumento. El del primer instrumento, reconocido desde siempre, estaba fijado en 119.988 pesetas anuales de 1999.

Por otra parte, el descanso semanal se fija con caracter general en día y medio seguidos, que comprende la tarde del sábado y el domingo completo.

La jornada laboral de los músicos incluye 27 horas «de conjunto». Se considera en el convenio, no obstante, que la jornada es de 40 horas, pues «las 13 restantes se dedican al estudio personal dentro o fuera de los locales de ensayo, sin horario fijo». Esto es lo que se consideran «horas individuales» de los músicos, aunque no exista ningún control efectivo sobre las mismas.

El salario de un «tutti», la categoría más baja de los músicos, aunque todos son profesores y titulados, por tanto, superiores, era en 1999, fecha del anterior convenio, de 4.327.807 pesetas (26.010 euros), mientras que el de un solista ascendía a 5.047.871 pesetas (30.338 euros). Esas cantidades han sido actualizadas con un 2 por ciento de subida anual, según las previsiones de inflación, de tal manera que la nómina mensual neta actual de un «tutti» de la Sinfónica sería aproximadamente de unas 320.000 pesetas brutas mensuales (1.941 euros) para los «tuttis y de unas 375.000 pesetas brutas mensuales (2.259,81 euros) para los solistas. Descontando impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social, el salario de un «tutti» rondaría aproximadamente las 250.000 pesetas (1.500 euros) y el de un solista las 300.000 pesetas (1.800 euros), ligeramente superior a la de Málaga, junto con Sevilla la que mejor paga a sus músicos. Las dos pagas extras son íntegras, a diferencia de los funcionarios, que suelen incluir solo el salario base y antigüedad.

El convenio fija también que los profesores de la Sinfónica deberán actuar «de frac» mientras que «las profesoras lucirán falda o pantalones largos negros y blusa negra o traje negro». A este respecto, «la empresa proveerá a los profesores de chaqueta de frac, pantalón negro, lazo blanco o pajarita, fajín, y calcetines negros (dos pares)». Según el convenio, la renovación del vestuario ocurrirá cada 5 años y la empresa hará entrega a las profesoras cantidades equivalentes a los gastos que suponga equiparlas (60.000 pesetas).

Los desplazamientos,según está fijado, deberán hacerse en avión o en ferrocaril (primera clase o coche cama, si es de noche), en AVE (clase turista) o en autobús (máximo confort).

Orquesta Ciudad de GranadaLa OCG se creó en el año 1991 y hasta la fecha actual nunca había contado con un convenio colectivo, funcionando únicamente con un reglamento de régimen interno. Precisamente, en estos meses se ultima la redacción del primer convenio para el 2003.

Los músicos de la OCG tienen un horario de cómputo anual que se puede distribuir regularmente. Los ensayos de esta orquesta se reparten entre los martes por la mañana, los miércoles por la mañana, los jueves por la mañana y por la tarde, y los viernes por la mañana, como ensayo general del concierto, que es ese mismo día por la noche. Cuando el programa es más complejo se ensaya los lunes por la mañana. Esto llevaría unas 20 ó 25 horas de trabajo colectivo en función de la dificultad del programa, más unas 12 horas de trabajo individual, lo cual conforma 37,5 horas de trabajo a lo largo de la semana, según datos de la dirección. Además de los conciertos del viernes, suele haber los sábados y los domingos. Si no hay conciertos estos dos días serían de descanso.

Los músicos de la Orquesta Ciudad de Granada -cuya plantilla está integrada por 48 profesores- cuentan además con 30 días de descanso natural, más los días de fiesta locales y nacionales. Aparte hay la posibilidad de repartirse a lo largo del año 30 días de permisos no retribuídos. No hay días de asuntos propios.