La directora del Museo de Bellas Artes, Valme Muñoz
La directora del Museo de Bellas Artes, Valme Muñoz - Juan Flores

Valme Muñoz: «Es un reconocimiento al esfuerzo realizado»

El reducido equipo del Museo de Bellas Artes logró montar dos grandes muestras en un solo año

SevillaActualizado:

«Es una enorme recompensa para todo el equipo del Museo de Bellas Artes haber logrado estas históricas cifras de visitas», aseguró ayer a ABC la directora del Museo de Bellas Artes, Valme Muñoz, que destaca que se han podido realizar dos grandes exposiciones en un solo año. Valme recuerda el proceso iniciado en 2016 con la llegada de «El jubileo de la Porciúncula» desde el Museo Wallraf-Richartz de Colonia, que se restauró en el Museo y se quedó en depósito durante diez años. «Eso fue el comienzo —recuerda—, de “Murillo y los capuchinos”, que contaba con un gran componente emocional. Recuperamos en su totalidad todo el proceso creativo y aquello fue un segundo paso muy grande refrendado por más de 200.000 visitas», asegura Muñoz.

La directora del Museo destaca que la intención de estas dos exposiciones era «mostrar que los pilares en los que sustentaron la fama de Murillo: su capacidad creativa, su humanización de los personajes religiosos, su excelencia técnica como gran dibujante, gran colorista y gran dominador de la composición; y, por último, su capacidad de expresión y de comunicación». Muñoz recuerda las cartelas en dos idiomas y los soportes multimedia que se hicieron para atrapar a un público muy diverso. «La respuesta fue increíble y mucha gente quería firmar en un libro para dar las gracias, algo que no había», dice.

Lo que sí hubo fue un presupuesto extraordinario para celebar el Año Murillo que el reducido equipo del Museo aprovechó con eficacia después de muchos años de penuria económica. «Se ha demostrado que podemos hacer unas exposiciones temporales acordes con el prestigio del museo», asegura su directora, que destaca «el enorme potencial» de la pinacoteca sevillana, pero advierte a continuación que «hacen falta recursos para desarrollarlo». «Existe una demanda y una clientela muy fidelizada pero necesitamos que se amplíen las infraestructuras que tenemos para atender de manera más eficaz el público que va llegando a la puerta», asegura. Por eso es tan importante, en su opinion, la ampliación, más de diez años aparcada por PSOE y PP, «que es lo que nos situaría en el siglo XXI».

Muñoz echa de menos mayores salas de exposiciones, un salón de confererencias, seminarios, talleres y más paredes que permitieran exponer algunas de las muchas obras que se guardan en los almacenes del Museo. Muñoz destaca también el programa educativo que patrocinan la Caixa y la Fundación Cajasol, que constituye —asegura— «la cantera de los futuros visitantes del Museo».