Viaje al pasado de Sevilla de la mano de Murillo en las visitas teatralizadas del Alcázar

La compañía de Teatro Clásico de Sevilla recrea los episodios más destacados del célebre pintor

SEVILLA Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Hay muchas formas de visitar los Reales Alcázares de Sevilla. De manera individual, con un grupo de amigos, acompañado de un guía turístico o siguiendo las indicaciones de los dispositivos de audioguía. Pero «vivir» el Alcázar es diferente, como la propuesta que cada jueves y viernes por la noche ofrece este conjunto monumental con las visitas teatralizadas.

Silvestre Galán y Esteban, cómico de la compañía de Angulo el Negro, es el encargado de recibir a los visitantes en este recorrido por la historia, que tiene como hilo conductor la figura de Bartolomé Esteban Murillo, coincidiendo con el IV centenario del nacimiento de este genial pintor sevillano.

Murillo como estrella principal, tanto en lo que se refiere a su ámbito privado, como el devenir de cada una de sus obras en los siglos posteriores. Así pues, el espectador puede descubrir las inquietudes de un jovencísimo Murillo, buscando su primer encargo y sus primeras musas entre las mozas de la época.

Escena con un joven Murillo de protagonista
Escena con un joven Murillo de protagonista - ABC

Aunque el pintor no realizó ningún cuadro para este conjunto palaciego, su producción artística está estrechamente relacionada con el mismo y, además, en él se conserva una de sus pinturas: «San Francisco Solano y el toro», ejecutada por el artista para el Convento de San Francisco.

Así pues, mientras avanza la visita, los atentos espectadores van dando saltos en el tiempo. La siguiente parada es en el año 1729, cuando Felipe V y su corte se instalan en el Alcázar. En ese capítulo de la historia transcurre la acción de «Comprar murillos».

Es el llamado lustro real de Sevilla. La reina, Isabel de Farnesio, coleccionista de arte, sabe que en las Colecciones Reales no poseen ninguna obra de Murillo, al que admira. Y ahora que está en Sevilla, va a intentar comprar todos los cuadros de él que le sean posible- y finalizará en torno a los Jardines y el Palacio Gótico, donde tendrá lugar la representación de «La exposición de murillos».

Un poco más adelante, entra en escena un nombre insigne de la historia sevillana. En el año 1767, Pablo de Olavide es enviado por Carlos III a Andalucía para proyectos de colonización y de culturización. Olavide, instalado en el Alcázar, organiza a menudo tertulias al modo francés que adquieren fama y renombre. En el año 1774, estando ya cerca el primer centenario de la muerte de Murillo, planea para la fecha una gran exposición de sus cuadros en el Alcázar.

El dramaturgo Alfonso Zurro es autor del texto de ficción utilizado por la compañía Teatro Clásico de Sevilla, dirigida por Juan Motilla, para estas visitas teatralizadas, que cada jueves y viernes por la noche trasladan a los visitantes, a 14€ la entrada, hasta los años de esplendor de los Reales Alcázares de Sevilla.